Las grasas en nuestra alimentación: el aceite

Si hablamos de grasas en nuestra alimentación pensamos en los aceites, y es que el aceite es un 99,9% grasa. Pero las grasas también se encuentran en cantidad y características variables en muchos alimentos vegetales y animales: pulpas de frutas, nueces (un 52%), cacahuetes (49%), carne de cerdo (25%), leche entera (3,6%) o huevo entero (11%).

En cuanto al aceite de oliva es de sobra conocido que se trata de un alimento saludable, encontrando en el mercado distintas calidades:
Vírgenes
Refinados
Puros de oliva
De orujo de aceituna
Refinados de orujo de aceituna

¿Qué los distingue?:

Los aceites Vírgenes son obtenidos únicamente por procedimientos mecánicos o por otros procedimientos físicos en condiciones, especialmente térmicas, que no produzcan la alteración del aceite, que no hayan tenido más tratamiento que el lavado, la decantación, la centrifugación y el filtrado y pueden ser, dependiendo de la acidez en ácido oleico: 1.- Virgen Extra (máximo 0,8 g./100 g.) que tienen excelente sabor, 2.- Virgen (máximo 2 g./100 g.) que tienen también excelente sabor y 3.-Virgen Corriente (máximo 3,3 g./100 g.) que tienen buen sabor.

Los Refinados se obtienen por proceso de refinación a partir de aceites de oliva vírgenes.

Los Puros de oliva son una mezcla de virgen y refinado.

Los de orujo de aceituna se obtienen por tratamiento de orujo de aceituna con disolventes.

Los Refinados de orujo de aceituna son el producto de la refinación de aceites de orujo de aceituna.

Y a los restos se da un uso industrial.

Pero hay que hablar de otros aceites vegetales dado que forman parte de la industria alimentaria, por ejemplo la manteca de cacao es una grasa vegetal extraída de las semillas del cacaotal y se utiliza sobre todo en la industria del chocolate. Otro ejemplo es el aceite de coco o de palma, que no se obtienen de semilla sino de la pulpa y no son aceites saludables pero se emplean en la confecciones de pasteles, bizcochos o margarinas (aunque en éstas predomina la lecitina extraída de la soja). Por último una mención al aceite de soja pues domina el mercado mundial: se obtiene de la semilla de la soja y es el aceite que suele usarse en mahonesas, margarinas o salsas para ensaladas. Sería importante que en el etiquetado de un producto, en vez del paraguas de aceites vegetales, se especificara qué tipo de aceites vegetales contiene, nuestra salud está en juego.

Las grasas en nuestra alimentación

El pasado 7 de febrero os hablaba en la entrada titulada “De la pirámide al plato” de la nueva imagen que en el tema de alimentación se impone y os mostraba la que aparece en la web de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvardhealthy-eating-plate

Pues bien, he hecho una adaptación (el dibujo que encabeza esta entrada) y hoy voy a hablaros de “Las grasas”.

Durante unos años las grasas en la dieta estaban “mal vistas”, sin embargo los conocimientos científicos en los últimos años avalan que lo realmente importante es el total de calorías de nuestra dieta y el tipo de grasa que comemos y no tanto el porcentaje de calorías en forma de grasa que ingerimos. Por tanto queda claro que las grasas forman parte de una alimentación sana.
En los países pobres las grasas son sólo un 10% de la energía que sus habitantes ingieren, mientras que en los países ricos hasta el 40-45 % de las necesidades energéticas las proporcionan las materias grasas.

Lo que nos interesa de las grasas es saber si son de las que aumentan las lipoproteínas LDL («colesterol malo») o de las que aumentan las HDL («colesterol bueno»). Antes las clasificábamos en saturadas (malas) e insaturadas (se suponían que todas buenas). Pero ahora las insaturadas se clasifican en malas (tipo “trans”) porque aumentan las LDL y disminuyen el HDL y buenas (tipo “cis”).
Hay consenso científico unánime en que las grasas tipo “trans”, también llamadas hidrogenadas, provocan aterosclerosis. También hay consenso en que para la mayoría de la gente la cantidad de colesterol ingerido tiene poca repercusión en sus niveles de colesterol, sólo un pequeño porcentaje de población son “respondedores” y sus niveles de colesterol en sangre varían según el colesterol que toman en su dieta.

Continuará.

¡A comer!

Los padres de Pedro (3 años) y Borja (21 meses) me envían el siguiente correo:
“….estamos teniendo un pequeño problema con Borja.
Estamos intentando introducirle la comida sin triturar, y nos es imposible. La cuestión es que él a media mañana come galletas y luego merienda bocadillo, por lo que no tiene ningún problema en masticar, pero a la hora de comer o cenar, sólo quiere comida triturada.
LLevamos desde la semana pasada empeñados en que empieze a comer y cenar en familia, junto con Pedro y nosotros; le ponemos arroz, pasta o guisado (por ejemplo) y se niega a comer, llora y llora hasta que le ponemos el puré.
Desde el jueves pasado hemos tomado la decisión de que si no come lo acostamos a dormir la siesta sin comer, saltándonos esa comida.
Estamos algo preocupados, porque siempre ha sido un niño bajo de peso, actualmente pesa 11 kilos y su percentil siempre ha rondado el 50, motivo por el que hemos tardado tanto en introducirlo en la comida.
Queriamos preguntarte si estamos haciendo bien o cedemos a la hora de darle purés, ya que no queremos que se ponga débil y coja más enfermedades de lo normal.”

Con el permiso de los padres les hago llegar mi opinión a través de maynet puesto que es una consulta frecuente. Veamos:

El abordaje de un tema de comida en la infancia requiere, en mi opinión, estos 3 enfoques que esquematiza el dibujo y que van entrelazados:
Por un lado lo puramente nutritivo: a todos los padres nos preocupa pensar que no estamos “nutriendo” bien a nuestro hijo, de ahí que en las temporadas o los días que come menos estemos alerta… y aquí conviene hacer un inciso: la etapa por la que está pasando Borja. En el aspecto nutricional ocurre que se enlentece la curva de crecimiento y por tanto disminuyen sus necesidades nutritivas, los padres suelen decirme “¿no ve que no crece porque no come?” y yo les contesto: “no es así, es: no come porque no crece”. Además hay una ingesta muy variable: días de comer muy bien y otros nada, y una comida bien y dos fatal… y si además ha sido un niño que ha comido fenomenal en la etapa anterior, platos enormes de purés, pasar de ahí a… “cada vez menos” es, si no se conoce lo que está pasando, difícil de asimilar y provoca angustia, pero ésto pertenece ya a la siguiente mirada…

En el tema de comida se mueven muchos hilos desde el punto de vista emocional y que hemos de manejar: por un lado estaría Borja, que ya hemos visto lo que le pasa en su crecimiento, pero también a nivel emocional ha entrado, alrededor de los 2 años, en la llamada etapa anal, en la etapa del “no” a todo…incluída por supuesto la comida, a probar cosas nuevas. Se niega a casi todo y hace valer que “aquí estoy yo”. Y por otro lado vosotros, lo que os mueve por dentro ver que se salta comidas, si esa ansiedad está controlada y os permite mantener la serenidad necesaria para que la comida no se convierta en un pulso, en “me enfado contigo si no comes”, no!, la comida no está en medio de la relación con Borja, ¿me explico?, y en ésto tenéis una gran ventaja y es que sóis unos padres que váis a la par, que os apoyáis el uno en el otro, que estáis juntos en el educar…y entramos en el tercer enfoque y como véis va todo interrelacionado…

El educar en la comida y en esta etapa no es fácil; la decisión de hacer ya comida familiar me parece estupenda, es lo que toca…y lo que le ocurre a Borja es lo normal, cuesta más que pasen del puré a masticar la comida, aunque sepa comer perfectamente el bocadillo… pero en este punto en el que estáis es muy importante que el momento de la comida sea agradable, si se pasa el tiempo llorando hasta que le ponéis el puré supongo que creará tensión y está su hermano, que también es pequeño, y al que también hay que cuidar. Por tanto, sabiendo que el objetivo es conseguir la comida familiar en un ambiente agradable, partimos de dónde estamos para llegar ahí. No hay recetas en el educar, yo siempre digo que es un arte puesto que requiere inspiración en cada momento…pero una opción es partir de todos en la mesa y Borja con su puré pero lo más autónomo posible y restablecemos el ambiente agradable…a partir de ahí algunos días él como los demás (por ej. con pasta) ponemos plato grande y dos o tres macarrones…y ver qué pasa…y cada día iremos haciendo también las texturas del puré más gruesa. No hay prisa. Por último con la comida no hay premio ni castigo, no vale “te quedas sin postre si no te comes ésto” y tampoco he leído en ningún sitio que hay que terminarse los platos.

Creo que me he extendido mucho, pero confío en que os sea útil.

Hidratar la piel del niño atópico

Hablaba el pasado día 27 de febrero del tratamiento general de la dermatitis atópica. Después del baño o ducha es necesario hidratar con la piel ligeramente húmeda.
Si la piel está muy seca se recomienda hidratar con otras aplicaciones extra, fuera de los momentos del baño o la ducha, al menos dos veces al día y en los momentos de normalidad una sola vez al día.
Se deben emplear en piel sana y no sobre la piel con eczema, es decir, se pondrán fuera de los brotes, cuando esté controlada la dermatitis.
En cuanto a los productos para hidratar son muchos los que hay en el mercado, así que vamos a poner un poco de orden:
Las hidratantes o emolientes son productos que favorecen la retención de agua en la piel y la mantiene hidratada. Contienen vaselina, lanolina, aceite de almendras, ácido linoleico y otros. Todos son eficaces en cuanto a su poder de hidratación.
Podemos separar dos grandes grupos:

1. Un grupo denominado o/w (oil in water), es decir, son emulsiones de aceite en agua. Son muy agradables para el niño ya que no dejan sensación grasa en la piel, pero su acción es fugaz.
A este grupo pertenecen:
* Cremas: Es una mezcla de sustancias grasas disueltas en agua con consistencia algo espesa.
* Lociones: se trata de una disolución de polvo en agua.
* Leches: es una mezcla de aceite y agua en la que predomina la proporción de agua y tiene un alto poder hidratante.

2. Otro grupo denominado w/o y a este grupo pertenecen:
* Pomadas: mezcla de agua y grasas con mayor proporción de grasas. Indicada en lesiones secas y zonas de piel gruesas como palmas, plantas, codos y rodillas.
* Ungüentos
* Aceites: se puede usar en el agua de baño o aplicar directamente sobre la piel húmeda después del baño. Deja la piel muy bien hidratada y está indicado cuando la piel está muy seca.
Este grupo tiene una acción más prolongada.

Todos estos excipientes pueden o no contener productos activos que aumenten su capacidad de hidratación, por ejemplo la urea. Y, claro está, sin perfumes ni conservantes.

Y por último el denominado “baño coloidal”: consiste en la utilización en el agua de baño de productos que captan las moléculas del agua y las fijan a la piel. Son efectivos pero no es aconsejable su uso diario, sólo en periodos cortos de tiempo hasta que mejore la hidratación y se pueden usar en caso de lesiones agudas y subagudas.

Con todos estos productos se intenta hacer la vida más agradable al niño, y a pesar de que se trata de buenos productos la realidad es que la respuesta es individual. Es importante también el precio, por ejemplo la vaselina es barata y así aseguramos la aplicación en la cantidad y frecuencia deseadas. Y es importante la constancia, pues la aplicación continuada reduce significativamente las recaídas. En el caso de producirse hay que volver al tratamiento con corticoides o inmunomoduladores tópicos en la región afectada para conseguir el control de la inflamación y reanudar el tratamiento de mantenimiento.

Tratamiento general de la dermatitis atópica

La Dermatitis Atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se manifiesta como eccema, con mucho picor, y cursa en brotes.
Se presenta sobre todo en niños que tienen una predisposición genética o con antecedentes personales o familiares de asma, rinitis alérgica y alergia alimentaria.
En España afecta entre un 6 a un 15% de niños y son muchas las consultas que en invierno se hacen al empeorar por el frío; hoy voy a hablar sólo de su tratamiento general.

1. Normas generales del cuidado de la piel
Influye el clima: con el frío seco la piel del niño se deshidrata, por tanto en invierno empeora. En verano la mayoría de los niños mejoran, sobre todo los que se bañan en el mar. Como cualquier niño deben usar cremas protectoras solares y aclararse con agua después del baño e hidratar la piel. ¿Cuál es el clima ideal para el niño de piel atópica?, un clima de temperatura suave con una humedad media-alta, sin contaminación ambiental.
En cuanto a la casa, la mejor calefacción es la de radiadores de agua y si se usa otro tipo de calor que seque más el ambiente se deben usar humidificadores caseros, aconsejo por ejemplo recipientes de barro llenos de agua cerca del foco de calor.
En cuanto a la higiene, se recomienda el baño o ducha de unos 5 minutos de duración, a una temperatura tibia de unos 33 grados y usar poco jabón de pH ácido o neutro. Después del baño secar suavemente sin frotar, sólo presionando con la toalla (a ser posible de algodón fino) y después hidratar con la piel ligeramente húmeda.
Se recomienda llevar ropa amplia de algodón o tejidos naturales, no lana directamente sobre la piel y no llevar etiquetas que puedan rozar la piel. La ropa debe lavarse con detergentes suaves y poca ropa para que pueda aclararse bien y no usar suavizantes.
En cuanto a los productos para hidratar se recomiendan usarlos dos veces al día y en los momentos de normalidad una sola vez al día.

2. Medidas generales para el control del prurito
El prurito desaparece cuando el brote está controlado, por tanto todas las medidas comentadas de cuidados generales de piel, del baño, la temperatura del domicilio, la ropa… contribuyen al control del picor. Pero además será necesario a veces añadir un antihistamínico por boca para controlarlo. Los niños deben tener también las uñas bien cortadas para evitar en lo posible las lesiones de rascado y la sobreinfección de la piel.

3.- Alimentación
La alimentación ha de ser la normal para la edad del niño. Sólo si existe una alergia alimentaria comprobada se excluirá dicho alimento. La prescripción de leches especiales (de soja, hidrolizadas, etc) no tiene razón de ser salvo si se ha demostrado una sensibilización a las proteínas de leche de vaca.

4.- Otras medidas
Algunos niños con dermatitis atópica tienen asociada una enfermedad respiratoria, por ejemplo el asma, en ese caso pueden ser necesarias otras medidas dependiendo de si hay alergenos que lo provoquen, como limpieza rigurosa de la casa o eliminación de peluches en el caso de ácaros, o si hay alergia a pelo de animales podría ser necesario evitar mascotas.
También en algunos casos puede ser necesario apoyo psicológico al niño y a su familia como en toda enfermedad crónica y también por las características de la propia enfermedad: por un lado por el prurito que puede ser muy intenso, otras veces por el aspecto de la piel que les hace, a ciertas edades, sentir vergüenza; en casa hay también un aumento de la dedicación a ese hijo, más preocupación, más consultas al médico e incluso más gasto económico.