“Tú eres su mejor socorrista ”

Hoy en el periódico Información publico este artículo

Se ha sentado frente a mí. Ha dejado sobre la mesa una hoja de urgencias y me ha dicho: “quería que supieras que Joaquín ha vuelto a nacer”.

He cogido el informe y empezado a leer…. ahogamiento por sumersión… reanimación cardiopulmonar extrahospitalaria exitosa… insuficiencia respiratoria… traslado a cuidados intensivos…

No he podido contener la emoción, hace tiempo que me dejo llevar, y un llanto lento me impedía seguir leyendo… 

Fue su padre quien lo vio en el fondo de la piscina y quien hizo la reanimación cardiopulmonar allí mismo, una reanimación que le salvó la vida. 

Y allí estaba él, tan contento y feliz, en brazos de su madre.

Hace tan solo unas semanas publicábamos en estas mismas páginas un artículo sobre prevención de accidentes de cara al verano. Hicimos referencia a los ahogamientos, que en la Unión Europea son la segunda causa de mortalidad infantil, tras los accidentes de tráfico. 

Según la última serie publicada por el INE, del año 2017, fue la causa del fallecimiento de 36 niños de 0 a 14 años.

La Comunidad Valenciana es la tercera en este doloroso ranking, detrás de Andalucía y Cataluña. Y de nuestra Comunidad la provincia de Alicante es la que registra un mayor número de decesos.

Otras fuentes, más actualizadas, como la Asociación Española de Técnicos en Socorrismo Acuático y Socorrismo (AETSAS) a través del proyecto ahogamiento.com, “un proyecto de investigación totalmente altruista iniciado en 2008 para avanzar en el conocimiento sobre el Ahogamiento”, contabiliza en lo que vamos de año 151 fallecidos, de los que 6 son niños.

Frente a esta dura realidad: ¡PREVENCIÓN!. 

Hay campañas de prevención como la que realiza Cruz Roja Española y la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo.

Hay magníficas campañas en los medios como #OjoPequealAgua, detrás de la que está la Asociación Nacional de Seguridad Infantil. Como ellos mismos dicen “sembrando prevención, creando conciencia social”. 

Pero hace falta más, las instituciones deben implicarse porque es un grave problema de salud pública y requiere actuar a distintos niveles.

Por nuestra parte, tras la visita de Joaquín, volvemos a tomar conciencia y retomamos los consejos breves de prevención de ahogamiento en la consulta, medidas elementales como estar cerca de ellos para poder socorrerlos en el menor tiempo posible, colocación de barreras de seguridad, solo permitir que se bañen en playas con bandera verde, evitar los juegos alrededor de los bordes de las piscinas, enseñar a nadar desde edades tempranas, insistir en que los más pequeños pueden ahogarse en apenas unos minutos con tan solo 20 centímetros de agua… pero sobre todo y lo más importante es que siempre los menores estén vigilados por un adulto. 

Hemos decidido también volver a impartir cursos de Reanimación Cardiopulmonar en nuestro Centro de Salud. Os animo a que lo hagáis y que periódicamente volváis a realizarlo porque se olvida. Todos debemos saber realizar una RCP básica.

El año pasado, en la campaña #OjoPequealAgua, el lema era “Tú eres su mejor socorrista” y para este artículo no puede ser más acertado. 

Verano, oportunidad para mejorar nuestros hábitos

Imagen: “Derechos de autor © 2015 Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard. Para más información sobre El Plato para Comer Saludable para Niños, por favor visite la Fuente de Nutrición, Departamento de Nutrición, Escuela de Salud Pública de Harvard, http://www.thenutritionsource.org.”

Hoy en el periódico Información publico este artículo

Ha llegado el verano y con él las vacaciones escolares, es un buen momento para comer en familia y mejorar nuestra forma de alimentarnos. De ésto quería hablaros.

Durante muchos años la clásica pirámide de alimentos ha sido la imagen de referencia cuando se hablaba de alimentación. Todo un éxito de marketing que partió del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. Después ha habido muchas modificaciones y se ha utilizado por distintos organismos y países. También en España, el Ministerio de Sanidad y a través de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición la adoptó en la Estrategia NAOS, Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad.

Sin embargo, desde hace años expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard optó por un icono diferente: un plato. Esta imagen poco a poco ha ido calando a la hora de hablar de alimentación saludable.

Pues bien, recientemente el Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard ha publicado “El Plato para Comer Saludable para Niños” en español. Muchos pediatras ya veníamos utilizando el plato de Harvard como recurso didáctico para la enseñanza de hábitos saludables en alimentación a las familias que atendemos.

¿En qué consiste?. La mitad del plato ha de contener frutas y verduras, más verduras que frutas. Verduras que serán variadas y hacen hincapié en que las patatas no cuentan, no son verdura y no deben formar parte de esta mitad del plato. Las frutas de todos los colores, mejor enteras que en zumos y si acaso se toma zumo natural que sea un vaso pequeño al día. Como truco para que parezca que hay más cantidad de zumo os sugiero, de cosecha propia, que utilicéis vaso estrecho, de base pequeña.

La otra mitad del plano debe contener granos integrales o enteros: trigo integral, arroz integral, etc., es decir, cereales mínimamente procesados.
Debe contener legumbres: lentejas, garbanzos, alubias, guisantes…también proteínas y grasas saludables en forma de frutos secos, carnes, pescados y huevos. Se deben evitar los embutidos, salchichas y limitar carnes rojas.

En cuanto a los aceites hablan de aceites saludables, pero en esto nosotros lo tenemos muy claro porque en nuestra cocina el rey es el aceite de oliva virgen extra.

En cuanto a los lácteos, no determinan un volumen diario a consumir, pero sí debemos recomendar que no se consuman lácteos con sabores añadidos pues van enriquecidos en azúcar. Lo mismo ocurre con los yogures, mejor los naturales o griegos sin azúcar.

Como bebidas sólo se recomienda el agua, debe formar parte de la mesa mientras comemos y es la mejor opción para calmar la sed. Aprovecho para insistir que no son saludables las bebidas energéticas que toman los deportistas, ni deben usarse para la rehidratación de los niños en el caso de vómitos o diarrea.

Por último se incorpora la recomendación de ejercicio físico, con la frase de manténgase activo. En este sentido las recomendaciones de nuestro Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social merecen una lectura. Están estructurada por edades: en los que no caminan juegos en el suelo o actividades supervisadas en el agua. A partir de que caminen promover progresivamente que sean físicamente activos durante al menos 180 minutos al día (3 horas), distribuidos a lo largo del día, incluyendo todo tipo de actividad física, estructurada o juego libre. A partir de los 5 años al menos 60 minutos de actividad física moderada a vigorosa y al menos tres días a la semana de actividad vigorosa, fortalecimiento muscular y mejora de la masa ósea que incluyan los grandes grupos musculares.

¡Feliz verano!

FRENTE AL BULLYING, RESILIENCIA

Tenía pendiente publicar en maynet este artículo de Maria del Mar Clavera, psiquiatra infantojuvenil en Alicante, colaboradora en nuestra cita quincenal con el periódico Información. ¡Gracias Mª del Mar!.

Este artículo ha sido publicado en las páginas de Salud del periódico Información.

Hace unas semanas entrevistaron a Irene Villa en la tele, y me impactó su comentario respecto a la educación de sus hijos. Dijo que estaba convencida de que lo mejor que los padres pueden hacer por ellos es conseguir que sean resilientes. Creo que es bastante conocida su historia. A los 12 años ella y su madre fueron víctimas de un terrible atentado de ETA . Ambas quedaron malheridas y a ella le tuvieron que amputar las dos piernas. A pesar de ello, siempre ha demostrado una gran capacidad de reacción ante la adversidad, y es admirable su talante positivo.

Siempre dice que no sirve de nada alimentar el rencor, la ira y el no perdonar. Además lo argumenta con una lógica demoledora, y es que para una víctima encallar ahí sería lo más dañino, lo que no permitiría superar el trance que le tocó vivir.

La Resiliencia es la capacidad que tiene una persona de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro, desarrollando recursos que estaban latentes y que la persona desconocía. Por tanto, Irene constituye un ejemploinmejorable de persona resiliente.

Hoy me gustaría reflexionar sobre cómo pueden los padres hacer resilientes a sus hijos ante un estresor concreto, el acoso, vejación o exclusión social que hoy en día se engloba en la palabra bullying . Es evidente que no todos los niños están igual de equipados para tolerar situaciones de este tipo, dándose el caso de que pequeñas frustraciones en la relación con los demás pueden desestabilizar mucho a algunos, mientras otros son capaces de manejarse en situaciones mucho más traumáticas, incluso saliendo más fuertes de ellas. Hay un factor individual, de “equipamiento” con el que nacemos, pero en gran parte se puede aprender a ser resiliente.

Con todas la limitaciones que este formato impone, creo que estas consignas pueden dar algunas pistas de interés a los padres:
1 –Tu hijo no es el Rey del mundo.
Desde pequeño, es muy importante que no sienta que todo gira en torno a él.
2.- Es bueno que se acostumbre a frustrarse.
La vida es dura, nadie tiene todo lo que quisiera. Y nada valioso se consigue sin esfuerzo. Cuanto antes lo aprenda, mejor​.
3.- Tu hijo es capaz.
Hazle autosuficiente, incluso aunque tenga algún tipo de limitación física o psíquica. Cada uno tiene que jugar las cartas que le han tocado.
4.- Sólo se aprende lo que se experimenta.
Dale muchas ocasiones de que se relacione socialmente, y no le cubras cuando haya conflictos. Las habilidades sociales se practican fuera de casa.
5.- No le compadezcas.
O al menos, no se lo manifiestes. La compasión alimentaría su inseguridad en sí mismo. Eso sí, demuéstrale que siempre estarás ahí compartiendo sus problemas y te tendrá de su parte para ayudarle.
Como decía un padre “estoy dispuesto a hacer por mis hijos absolutamente todo, menos lo que puedan hacer por ellos mismos”

En resumidas cuentas, intenta hacer fuertes a tus hijos, y eso les dará el mejor equipaje para andar por la vida.

Si queréis saber más acerca de la resiliencia:

LA RESILIENCIA: Una infancia infeliz no determina la vida

Evitar accidentes: la clave para disfrutar el verano

 

Ayer en el periódico Información se publicaba este artículo, escrito por Marina Jiménez Maciá, Residente de Pediatría del Hospital General Universitario de Elche en rotación en nuestro Centro de Salud. ¡Gracias Marina!

El verano se avecina y con él el buen tiempo, días y días sin tener que ir al cole, tardes de playa y chapuzones, jugar con los amigos hasta caer exhaustos y comer sandía fresquita en un chiringuito con piscina. Pero no nos olvidemos, ahora que llega el verano también viene con él un incremento en el número de accidentes que sufren los más pequeños de la casa, motivo por el cual hay que ser conscientes de la gravedad del problema y tomar las precauciones recomendadas para evitarlos.

Los accidentes suponen la primera causa de mortalidad infantil en los niños de entre 1 y 14 años , por delante del cáncer y las enfermedades infecciosas.

Los accidentes de tráfico están a la orden del día. En estos meses se produce un aumento de desplazamientos y viajes por carretera a lugares donde pasar el período de vacaciones. Además se realizan incontables trayectos cortos hacia la playa o piscinas en los que muchas veces se subestima el riesgo de accidente y no se toman las medidas de protección necesarias.
Para aumentar la seguridad en este sentido, es necesario hacer un uso adecuado de los Sistemas de Retención Infantil homologados y adaptados a la talla y peso (obligatoriamente hasta los 135cm de altura), que según datos de la DGT reducen en
un 75% las muertes y en un 90% las lesiones por accidente de tráfico. En recién nacidos y hasta los 18 meses aproximadamente estos sistemas deben utilizarse en sentido contrario a la marcha.

Los ahogamientos, sumersiones y sofocaciones accidentales supusieron la causa del fallecimiento de 36 niños de 0 a 14 años en 2017, según la última serie publicada por el INE.
Para prevenir los accidentes por ahogamiento y sumersión debemos evitar que los niños jueguen en los bordes de las piscinas, enseñarles a nadar de forma temprana, permitirles el baño solo en playas con bandera verde, hacer un uso correcto del flotador o manguitos… Hay que destacar que más del 50% de estos accidentes ocurren en piscinas privadas, siendo de vital importancia en este entorno la observación y vigilancia constante del menor.

Los episodios de sofocación y deshidratación son sumamente frecuentes. Debemos utilizar elementos de barrera para la protección frente al sol (gorros, sombrillas en playas), emplear cremas con FPS adecuado para evitar quemaduras, mantener una correcta hidratación, no dejar a los niños en vehículos cerrados, ventilar y mantener fresco el lugar donde duerman y evitar acudir a playas o ambientes muy calurosos en las horas punta del día (mediodía).

También es importante tener en cuenta que en esta etapa, los niños en edad escolar pasan más tiempo en casa y por tanto aumenta la probabilidad de tener un accidente doméstico.
Tendremos que vigilar y poner especial atención a enchufes, fuegos encendidos, bordes de puertas y mesas, escaleras que el niño pueda usar sin un adulto, etc.

La mortalidad por accidentes infantiles supone solo la punta del iceberg, estando en la base el importante número de casos que necesitarán ser atendidos por los servicios sanitarios, hospitalizados o no y aquellos que, desafortunadamente, queden con secuelas. Está en nuestra mano proteger a los menores de estos accidentes y hacer del verano un período de vacaciones en el que prime la seguridad y los niños solo se preocupen de disfrutar.

 

Todo lo que necesitas saber acerca de las picaduras de mosquito

 


Las picaduras de mosquito son una consulta frecuente en nuestra zona a lo largo del año…. aunque a partir de ahora, mucho más.

Pensaba hacer una entrada para hablaros de ellas y he aquí que me encuentro este magnífico trabajo, aunque publicado en el 2015 totalmente actualizado, de un compañero pediatra de Valencia, Gabriel Ruiz. Es el autor de un magnífico blog que os recomiendo: El blog del pediatra.

Y aquí la entrada: Picaduras de mosquito, ¿qué debéis saber los padres?

¡Gracias Gabriel por tu trabajo en la red, de la que aprendemos todos!

Here comes the sun

Hoy en el periódico Información se publica este artículo del Dr. Luis Martínez Peña, Residente de Pediatría actualmente en rotación en nuestro Centro de Salud. ¡Gracias Luis!

Se acerca el verano, y con él los días de buen tiempo, playa, castillos de arena y SOL, mucho sol. SOL, así en mayúsculas, porque él es el invitado al que llevamos esperando todo el invierno, y tenemos que aprender a disfrutar de él.

Con la llegada de un nuevo verano llegan padres, madres y niños que se enfrentan a su primer verano juntos, con todas las dudas del mundo. Para ellos y para todas las madres y padres van estas recomendaciones sobre cómo protegerlos del tan ansiado astro.

Al exponer nuestra piel al sol, recibimos radiación de este, la cual a pesar de calentarnos y hacernos sentir bien, deteriora nuestros tejidos. Como se suele decir: “La piel tiene memoria” y todo el daño que recibe se acumula en forma de lesiones en nuestro ADN. Cuanto más expongamos nuestra piel al sol desde el nacimiento, mayores probabilidades de acumular estos daños en el ADN que puedan en algún momento de nuestra vida desencadenar un cáncer cutáneo.

¿Cómo reducimos esta exposición dañina?
Los tres grandes pilares donde nos vamos a apoyar van a ser: Evitar la exposición, el uso de ropa adecuada y el uso de protector solar.

El primer paso es el más lógico y a la vez el más eficaz, consiste en evitar la exposición al sol en la medida de lo posible. Hay que incidir sobretodo en evitar las horas centrales del día (11:00-16:00), cuando se recibe mayor radiación. ¡Sentido común! Para lograr esto no hace falta gastarse demasiado dinero ni embadurnar a nuestros pequeños, basta con buscar sitios sombreados o fabricárnoslos, con sombrillas o tiendas donde pasar tiempo descansando o comiendo, evitando una exposición continuada.
Pero como será difícil mantenerlos todo el día debajo de la sombrilla, debemos de protegerlos una vez salgan, y aquí entran en juego los otros dos pilares.

La ropa puede ser un potente protector solar, siempre que se utilice la adecuada. Así, el uso de sombreros, gorras, gafas de sol y ropa, nos proporcionan una barrera, pero ojo, que no todo vale. Diferentes tejidos ofrecen diferente protección, lo que conocemos como el Factor de Protección Ultravioleta (FPU). EL FPU aumenta con tejidos más gruesos, menos porosos y principalmente con colores oscuros, mientras que disminuye en tejidos bajo estiramiento, húmedos o que hayan sufrido muchos lavados. Por lo tanto, no debemos de entender como protección eficaz el que nuestro hijo se bañe con una vieja camiseta blanca. Para ello, empresas especializadas han desarrollado tejidos con alta FPU y aditivos específicos, ideales para proteger a nuestros pequeños. Encontraréis información al respecto en la web http://www.albinismo.es.

Por último, llegamos al elemento indispensable del verano. Entre las palas, la neverita, la sandía y los bocatas de tortilla encontramos siempre el protector solar. Pero, ¿cuál es el que debo utilizar para mi hijo? 
En primer lugar, si tu hijo tiene menos de 6 meses, no se recomiendan este tipo de productos ya que la gran mayoría no están testados en esas edades y sobretodo porque confieren una falsa sensación de seguridad. Con ellos, nos debemos de quedar en los dos primeros puntos: Evitar la exposición y proteger con ropa adecuada.
Para el resto debemos de seguir las reglas generales de usar crema con FPS adecuado (entre 30 y 50) y aplicar y reaplicar de manera correcta. Debemos aplicarla al menos 30 minutos previos a la exposición y reaplicarla cada 2 horas o antes si se bañan o sudan, independientemente de que sean “resistentes al agua” o no. De los aceites de bronceado nos olvidamos.

En las manos de los padres está cuidar de la piel que van a tener nuestros hijos a lo largo de sus vidas. Con estos simples consejos y un poco de sentido común podemos disfrutar del verano sin sobresaltos. Protejamos el futuro de nuestros hijos protegiéndoles del sol.

Más información en:

¿Qué protector solar me aconseja?

Hablemos de ropa y protección solar