Sobre las rabietas

Escrito por Isabel Rubio el 26 abril 2016 dentro de Educación para la Salud: La Etapa Escolar, General | Sea el primero en Comentar este post

rabieta Ire2

El sábado pasado, en la colaboración que la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria de la Provincia de Alicante (APEPA) realiza quincenalmente con el periódico Información y que coordino, se publicaba el siguiente artículo sobre las rabietas que me parece muy didáctico. Su autora, Cynthia Gómez Quiles, es directora de Espacio Vivo, www.espaciovivo.org y me autoriza a publicarlo en maynet. ¡Gracias!

Lo primero que debemos saber al hablar de las denominadas “Rabietas” es que forman parte del proceso madurativo de cualquier niño o niña entre los 2 y 4-5 años de edad.

Estos incómodos episodios son debidos a que hacia los 2-3 años, los niños y niñas comienzan el proceso de individualización, de separación de sus padres; comienzan, de alguna forma, a independizarse de ellos y aparece el “No” por todo, las negativas sin demasiado sentido (para nosotros) ante cualquier propuesta. Esta, es la forma que tienen los niños de reafirmarse ante el adulto, de decirles “ya puedo hacerme mayor, ya puedo separarme de ti”. Un “No” es el mejor regalo que nos puede hacer nuestro hijo o hija, ya que ese “No” implica personalidad, seguridad para tomar sus propias decisiones; debemos valorarlo ¿o preferiríamos que fueran niños sumisos?
Lo que sucede es que a la vez que se da esta situación, los niños todavía no están preparados para gestionar su frustración, sus emociones y esta combinación da como resultado esos momentazos, bastante incómodos, que se dan en cualquier lugar, en cualquier momento, de caos y descontrol, llanto y desconsuelo.

¿Qué hacer ante una rabieta?
Como en todo lo relacionado con la educación de los más pequeños, no hay una respuesta que sirva a todos los niños y niñas y a todas las familias por igual. Cada padre o madre sentirá la necesidad de poner límites ante esto o lo otro, pero sobre todo, los límites serán más sencillos de marcar si conocemos por qué momento evolutivo está pasando nuestro hijo o hija porque de esta manera sabremos si podemos exigirle lo que le estamos exigiendo y como debemos hacerlo.

1. Prevenir. Tú, mejor que nadie, conoces a tu hijo y comienzas a intuir cuando va a darse ese momento; puedes, entonces, hacer lo que esté en tu mano para prevenirlo.

2. No tomarlo como algo personal.
Debemos tener claro que cuando un niño nos reclama algo simplemente lo hace porque lo necesita: necesita comer, necesita dormir o simplemente necesita nuestra atención. Si el niño hace algo que nos molesta debemos saber que no lo hace para fastidiarnos, no debemos tomarlo como algo personal.

3. No perder el control. No podemos olvidar que nosotros somos los adultos, debemos dar ejemplo y manejar la situación de la mejor manera posible.

4. Evaluar la situación. Podemos ser flexibles.
El adulto debe preguntarse ¿Estoy negando algo que debo negar? Debe valorar si lo que está negando lo hace porque debe hacerlo o si lo está haciendo como fruto de sus propias frustraciones, miedos e inseguridades.

5. Ofrecer alternativas.

6. Evitemos los discursos. Utilizar frases sencillas, cortas, comprensibles. Con los niños un
poco más mayores podremos hablar más tarde, pero no en el momento del caos.

7. No chantajear, ni negar el afecto. Nuestro hijo debe saber que lo queremos igual, también cuando está enfadado.

8. A veces hay que decir NO, pero esto no está reñido con todo lo anterior.

Los primeros rayos de sol…

Escrito por Isabel Rubio el 9 abril 2016 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, General | Sea el primero en Comentar este post

niños en la playa 5

Hoy en el Suplemento de Salud del periódico Información,  Andrea Oliva Ródenas, Residente de Medicina Familiar y Comunitaria de mi Centro de Salud, publica este artículo. ¡Gracias Andrea!

A pesar de los días lluviosos que estamos teniendo en esta última semana, se dejan ver los primeros rayos de sol que avecinan la llegada del buen tiempo.

La radiación ultravioleta es el principal factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de piel. Nuestra piel tiene memoria y se ha relacionado la excesiva irradiación solar en la infancia con el desarrollo de cáncer de piel en la edad adulta. Por ello, es muy importante insistir en una correcta fotoprotección.

Las medidas de fotoprotección no solo consisten en el uso de cremas protectoras, sino en la protección con ropa, gorros y con gafas de sol, así como en evitar la exposición en las horas de mayor irradiación solar (entre las 12 y las 16 horas). Es tan importante todo lo anterior como una buena educación acerca de fotoprotección tanto a los niños como a los padres.

Los fotoprotectores se deben de utilizar de forma adecuada para que su uso sea beneficioso.  Se deben aplicar unos 30 minutos antes de la exposición solar y volverlos a aplicar cada 2 horas o cada vez que sea necesario tras actividades que puedan eliminar la crema de la piel como tras el baño o tras sudoración intensa.
El factor de protección solar (FPS) es un índice que mide la capacidad protectora de un filtro frente a los efectos nocivos del sol. El número del FPS indica la relación entre el tiempo que podemos estar expuestos al sol antes de aparecer eritema solar con el fotoprotector respecto al tiempo que tardaría en aparecer sin el fotoprotector. Así un FPS de 30, por ejemplo, indica que con el filtro el eritema solar tardaría 30 veces más tiempo en aparecer que sin él.
 No se recomienda el uso de fotoprotectores en menores de 6 meses, así como tampoco se recomienda en estas edades la exposición directa al sol, debiendo mantenerlos bajo una sombra y cubiertos con ropa. En los mayores de 6 meses se deben usar filtros que cubran UVA y UVB y que sean resistentes al agua y al sudor.

Ir tapado con ropa es una medida fácil de evitar la exposición a la radiación solar, pero no todos los tejidos protegen de la misma manera. El factor de protección ultravioleta (FPU) de un tejido, es la protección que un tejido ofrece ante los rayos ultravioleta. La protección es mayor cuanto más grueso y tupido sea el tejido, así como los colores más oscuros, que incrementan el grado de protección. Para la protección de la cara, es muy importante el uso de gorras y sombreros, con ala suficientemente grande para que cubra la cara. Para una buena protección ocular, se deben de utilizar gafas de sol, al igual que en los adultos, con filtros solares para la radiación ultravioleta.

Para terminar, recordar que no hay que olvidarse de la protección en los días nublados, ya que las nubes solamente reducen la radiación solar en un pequeño porcentaje, no frenan por completo los rayos solares.

Día Mundial de la Salud 2016: Vence a la diabetes

Escrito por Isabel Rubio el 7 abril 2016 dentro de Enfermedades de la Infancia, General | Sea el primero en Comentar este post

Diabetes

Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud, otros años (2013, 2015) también he hecho referencia a este día.
Como cada año la Organización Mundial de la Salud celebra el aniversario de su creación el día 7 de abril, dedicando a poner de relieve un tema prioritario de salud pública mundial. Este 2016 ha elegido la diabetes, el lema Vence a la diabetes.

Unos 422 millones de personas en todo el mundo tienen diabetes, una cifra que probablemente se duplicará en los próximos 20 años. La diabetes de tipo 2 representa el 90% de los casos mundiales, antes era una enfermedad del adulto, pero los casos de diabetes de tipo 2 en niños han aumentado en todo el mundo.

La OMS pone este año el foco en esta enfermedad porque:

1. La epidemia de diabetes está aumentando rápidamente en muchos países, y de manera extraordinaria en los países de ingresos bajos y medianos.

2. Una gran proporción de los casos de diabetes son prevenibles. Algunas medidas simples relacionadas con el modo de vida se han revelado eficaces para prevenir o retrasar la aparición de la diabetes de tipo 2. El mantenimiento del peso normal, la realización de actividad física periódica y una dieta sana pueden reducir el riesgo de diabetes.

3. La diabetes se puede tratar. La diabetes se puede controlar y tratar para prevenir complicaciones. El mayor acceso al diagnóstico, la educación sobre el control personal de la enfermedad y el tratamiento asequible son componentes fundamentales de la respuesta.

4. Los esfuerzos por prevenir y tratar la diabetes serán importantes para alcanzar la meta del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 consistente en reducir la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles en una tercera parte para 2030. Muchos sectores de la sociedad tienen una importante función que desempeñar, en particular los gobiernos, empleadores, docentes y fabricantes, así como la sociedad civil, el sector privado, los medios informativos y cada uno de nosotros.

 

 

El rap de la tos y el codo

Escrito por Isabel Rubio el 2 abril 2016 dentro de General | Sea el primero en Comentar este post

Después de un invierno más con los conciertos de toses os traigo este rap, “La tos y el codo”, vídeo hecho en un colegio infantil de Torremolinos, con el copyright de la Asociación de Pediatras de Atención Primaria de Andalucía (APap Andalucía) . ¡Qué forma tan divertida de aprender hábitos saludables!

Seguimos con la gripe

Escrito por Isabel Rubio el 31 marzo 2016 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, Enfermedades de la Infancia, General | Sea el primero en Comentar este post

tasa gripe CV

Me ha parecido interesante traeros la imagen más reciente (incluye la semana 12) de la tasa de incidencia semanal de la gripe, tomada del Boletín de vigilancia de la gripe de la Red Centinela Sanitaria de nuestra Comunidad. En la parte superior vemos como el pico de la gripe de este año se ha producido más tarde que en la temporada pasada. En la parte inferior vemos las tasas de incidencia por 100.000 habitantes por edades y son los más pequeños los más afectados.

Como os decía Andrea Oliva en el artículo publicado en la entrada anterior, a pesar del pico elevado en los más pequeños, sin duda están infradiagnosticados los casos de gripe, pues a muchos de estos niños diagnosticamos de viriasis (un diagnóstico más genérico) y no de gripe.

Un comienzo de primavera con mucha gripe

Escrito por Isabel Rubio el 28 marzo 2016 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, Enfermedades de la Infancia, General | 2 Comentarios escritos

virus gripe

Esta pasado viernes se publicaba en el suplemento de salud del periódico Información, este artículo que ha escrito nuestra Residente de Medicina Familiar y Comunitaria, Andrea Oliva. ¡Muchas gracias, Andrea!. La verdad es que estás aprovechando bien tu rotación por pediatría, han sido unas semanas de mucha demanda, confío en que esta semana, después de estos días de Pascua y estando los colegios cerrados, disminuya la patología vírica circulante.

Nos encontramos en el inicio de la primavera y en las consultas de pediatría de atención primaria en plena epidemia de gripe. Según los datos del Boletín Epidemiológico de vigilancia de la gripe de la Comunidad Valenciana, han sido declarados en la última semana 597 casos, tanto en vacunados como no vacunados, con un claro predominio de afectación en la población infantil (menores de 14 años), especialmente entre los 5 y 14 años.

Se ha detectado el pico máximo a principios de Marzo en comparación con el año anterior, donde el pico máximo fue la primera semana de 2015. Puede haberse debido al buen clima que hemos tenido este invierno, ya que el ambiente frío y seco ayuda a una mayor propagación del virus de la gripe así como estar en ambiente cerrados.
A pesar de la alta tasa de casos declarados de gripe, desde la consulta de pediatría consideramos que está infradiagnosticada, ya que en ocasiones es complicado distinguir entre gripe y un resfriado común y a menudo se diagnostica de viriasis y no se codifica como gripe. ¿Cómo podemos diferenciarlos?
Definiríamos caso de gripe como aparición súbita de al menos, uno de los cuatro síntomas generales siguientes: fiebre o febrícula, malestar general, cefalea o mialgias. Al menos, uno de estos tres síntomas respiratorios: tos, dolor de garganta o disnea y ausencia de otra sospecha diagnóstica.

Una diferencia entre gripe y resfriado común puede ser la fiebre, que suele ser más alta en la gripe, así como el dolor de cabeza y sobre todo dolores musculares generalizados, artralgias y malestar general que aparecen con la gripe y que no tendríamos en un catarro común. Además la forma de presentación y la recuperación suelen ser diferentes en ambas, siendo de inicio súbito y recuperación en 1 ó 2 semanas con la gripe y de inicio paulatino y recuperación en pocos días en el resfriado común.

En los niños, es más fácil hacer el diagnóstico cuando son más mayores, ya que son ellos mismos los que te cuentan en la consulta “tengo mucho dolor de cabeza y me duele todo el cuerpo”. El problema para diagnosticar la gripe lo encontramos con los niños más pequeños, ya que sólo sabemos que tiene fiebre y lloran debido al malestar general pero no nos pueden contar que les ocurre, así que en muchos casos se les diagnostica de cuadro vírico hasta ver cómo evolucionan.

Recordamos que el tratamiento de la gripe es sintomático, con medicación para disminuir los síntomas, como son los antitérmicos, pudiendo usar el paracetamol y el ibuprofeno ajustando la dosis al peso del paciente, siempre consultando a su pediatra ante cualquier duda. Al tratarse de un virus, no hay que tomar antibióticos ya que éstos ni acelerarán su curación ni mejorarán los síntomas.
Para terminar, recordamos que una buena manera para afrontar la gripe es tener paciencia y tranquilidad, mantenerse bien hidratados y hacer un buen reposo.