¿Tratamos la tos en los niños?

Escrito por Isabel Rubio el 15 diciembre 2014 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, Enfermedades de la Infancia, General | Sea el primero en Comentar este post

Jarabe Heroína.jpg

Como veis, hace años se trataba con Heroína la tos.

Hace unos días en una sesión con los compañeros médicos de familia se planteaba de nuevo el tratamiento de la tos, estamos en temporada.

Hablábamos los pediatras de los beneficios de la miel a partir de un año de vida y nos pidieron estudios que avalaran la recomendación. Pues aquí hay algunos:

1. En este trabajo publicado en noviembre del 2012 (Ortega Páez E, Cuestas Montañés E. ¿Mejora la miel la tos nocturna asociada a infecciones del tracto respiratorio superior? Evid Pediatr. 2012;8:74) analizan un ensayo clínico en el que se comparan los efectos de la miel sobre la tos nocturna y las dificultades para dormir asociadas al catarro, frente al placebo (*) en niños de uno a cinco años. Y la conclusión fue que la miel es mejor que el placebo para el alivio de la tos nocturna de los niños.

2. En una revisión de ocho ensayos clínicos controlados que incluyeron a 616 niños de dos a siete años y que fue publicada en el 2008 (Smith SM, Schroeder K, Fahey T. Over-the-counter medications for acute cough in children and adults in ambulatory settings. Cochrane Database Syst Rev. 2012 Aug 15;8:CD001831. Review.) se estudiaron el efecto de antitusígenos y mucolíticos sobre la tos y no mostraron resultados significativos de que mejoraran la tos, por lo que se concluyó que hacían falta nuevos estudios y que por ahora no existía evidencia que avalara la indicación de estos fármacos e incluso se advirtió sobre los efectos secundarios que su utilización tenía en niños.

3. Aunque la miel está recomendada por la Organización Mundial de la Salud, solo dos ensayos clínicos han estudiado su efecto sobre la tos, el primero de ellos (Shadkam MN, Mozaffari-Khosravi H, Mozayan MR. A comparison of the effect of honey, dextromethorphan, and diphenhydramine on nightly cough and sleep quality in children and their parents. J Altern Complement Med. 2010;16:787-93.) comparado con dextrometorfano y con difenhidramina, encontrando este que la miel es significativamente superior a ambos medicamentos, y el segundo (Paul IM, Beiler J, McMonagle A, Shaffer ML, Duda L, Berlin CM Jr. Effect of honey, dextromethorphan, and no treatment on nocturnal cough and sleep quality for coughing children and their parents. Arch Pediatr Adolesc Med. 2007;161:1140-6.) mostró también un efecto superior de la miel sobre el dextrometorfano y sobre no darle nada al niño.

4. En una revisión del 2012 (Oduwole O, Meremikwu MM, Oyo-Ita A, Udoh EE. Honey for acute cough in children. Cochrane Database Syst Rev. 2012 Mar 14;3:CD007094.), aunque se encuentra que la miel es ligeramente superior a placebo (*), no se halla evidencia suficiente ni a favor ni en contra.

Por último y como conclusión, dada la potencial peligrosidad de los antitusígenos y su no demostrada eficacia, la miel podría constituir una alternativa terapéutica para tratar la tos nocturna en niños mayores de un año con infecciones del tracto respiratorio superior.

(*) Según la Real Academia de la Lengua, placebo: Sustancia que, careciendo por sí misma de acción terapéutica, produce algún efecto curativo en el enfermo, si este la recibe convencido de que esa sustancia posee realmente tal acción.

Más artículos de interés:

La vacuna del neumococo se financiará en el 2016

Escrito por Isabel Rubio el 2 diciembre 2014 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, General | Sea el primero en Comentar este post

El pasado jueves 27 y viernes 28 acudí a una Jornada de Vacunas en Valencia, organizada por las Sociedades de Medicina Familiar y Comunitaria y la Sociedad Valenciana de Pediatría. Allí se hablaron de muchos temas, actualizamos conocimientos, pero también en los pasillos se entera una de cosas, y así me enteré de que el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas tienen previsto actualizar el calendario de vacunación infantil para incluir la vacuna frente al neumococo, que comenzaría a financiarse a partir de 2016. Ya ha salido en prensa. Estaría pendiente de la reunión del Consejo Interterritorial previsto para mañana día 3 y que se pospondrá, pendiente del nombramiento del próximo ministro de Sanidad.

Me alegro de la decisión, porque supone un gasto importante para las familias, unos 300 euros, que no todas las familias pueden permitirse.

Familiarizar

Escrito por Isabel Rubio el 1 diciembre 2014 dentro de Familia, General, Hijos | Sea el primero en Comentar este post

 Familiarizar

Un nuevo artículo de Vicenç Arnaíz, que  os puede interesar.

“Familiarizar”, “hacer familia”, tiene que ver entre otras muchas cosas con satisfacer las necesidades básicas: el alimento, la seguridda, los vínculos, el afecto y los sentimientos, la salud…

…en el territorio familiar es casi más esencial comer juntos que el alimento ingerido. Ser comensal es un detonante para los sentimientos de aceptación y pertenencia al grupo. Por eso ya con un año les atrae tanto comer del plato de los otros, comer todos del mismo plato.

¡Qué difícil es “familiarizar” acelerados! Si vamos con tantas prisas a menudo es porque creemos que las cosas importantes ocurren fuera de casa, incluso fuera de la familia. ¡Qué error y qué lástima!

“Familiarizar” tiene que ver con educar por contagio

Por esto cueando pensamos la educación en términos familiares es preciso pensar qué hacemos, cómo nos comportamos, cómo escuchamos, de qué hablamos, qué admiramos…

La vida no es siempre fácil y a veces es muy difícil. Incluso excepcionalmente se tienen que afrontar situaciones extremas. Es en familia que se descubre que el imprescindible cuidado de uno mismo es también el cuidado del otro.

Otra vez tengo a mi niño con fiebre

Escrito por Isabel Rubio el 29 noviembre 2014 dentro de Enfermedades de la Infancia, General | Sea el primero en Comentar este post

tomando temperatura

Hoy se publica en el suplemento de salud del periódico Información, este artículo de Cristina Giménez, Residente de Pediatría del Hospital General Universitario de Elda.

De este tema se ha hablado y escrito mucho, y poco a poco se va unificando el mensaje que desde los centros sanitarios intentamos transmitir a la gente: ¡que no hay que tenerle miedo a la fiebre! Ahora falta que los padres nos creáis…
Por eso, aprovechando que ya ha llegado el frío, queríamos darle un repasillo a la fiebre, a las cosas que debemos hacer, las que no, y el porqué de todo ello.

Para empezar, recordar que la fiebre es un síntoma no una enfermedad, es decir es un indicador de que está pasando algo, que hay una infección (por norma general), pero que se ha visto que no por ser más alta o más baja, ese “algo” va a ser peor. Y recordar sobre todo que la fiebre no es mala, no es el enemigo, sino sólo una compañera de batalla que está de nuestro lado luchando contra la infección; que es cierto que muchas veces resulta un poco latosa, pero que en el fondo intenta ayudar.

Porque la fiebre en sí no es más que el aumento de temperatura del cuerpo, “ideado” para mejorar la capacidad del sistema inmunológico que ha de combatir la infección. Pero ¿cuál es el problema de la fiebre?, pues que los mecanismos con los que el cuerpo consigue ese útil aumento de temperatura, por lo general, van a provocar malestar: que nos duela la espalda, la cabeza, que tengamos frío,… en definitiva que nos encontremos fatal.
Pero cada cual tiene su propio umbral de sensibilidad a la “fatalidad”, por ello veréis que con los mismos 38ºC hay niños que están hechos polvo y otros sin embargo que están saltando y corriendo por ahí. Entonces ¿qué hay que hacer con la fiebre, la tratamos?. Sí, pero trataremos la “fatalidad”, es decir, el malestar que nos provoca. Olvidaos un poco del numerito que sale en el termómetro (salvo si supera los 40ºC), y pensad “¿mi hijo se encuentra bien o mal?”, y actuad cuando él se encuentre mal.

Y ¿cómo podemos actuar?, pues de entrada sin aumentar el malestar del niño; se ha visto que intentar bajarle la temperatura desnudándolo o con paños húmedos, es decir sólo con medios físicos, no es recomendable. Porque mientras nosotros intentamos bajar la temperatura externa el cuerpo sigue intentando aumentar la interna, de modo que pondrá en marcha más mecanismos de aquellos que le provocaban malestar.
Con lo que sí podemos actuar es con los fármacos antitérmicos que ya conocemos, paracetamol o ibuprofeno, ¡pero sólo con uno! y a la dosis que nos haya dicho el pediatra según el peso del niño. Lo que no debemos hacer es hincharle a jarabes, alternando ambos productos, para tener el numerito del termómetro siempre bajo control. Si el niño sigue con fiebre pero ya se encuentra bien, tranquilidad, el fármaco ya ha hecho su trabajo de quitar el malestar, ahora dejemos trabajar también a la fiebre y al sistema inmunológico. Porque se ha visto que la fiebre mantenida, no produce daño cerebral ni convulsiones (éstas tienen más que ver con los cambios bruscos de temperatura y en niños predispuestos).

LO MÁS IMPORTANTE respecto a la fiebre es que nos pone en alerta de que el niño está enfermo, y es cuando observamos algo más preocupante, al margen de la propia fiebre, cuando debemos consultar de urgencia: decaimiento, irritabilidad o llanto excesivo y difícil de calmar; rigidez de cuello; manchas en la piel, de color rojo oscuro o morado, que no desaparecen al estirar la piel de alrededor; convulsión o pérdida de conocimiento; dificultad para respirar; vómitos y/o diarrea persistente; o si no orina o la orina es escasa. Y siempre que el niño tenga menos de 3-6 meses.

Y si queréis más información:

Aprendiendo la dosis de los antitérmicos

O poned fiebre en el buscador y veréis lo escrito anteriormente.

Alergia a Alimentos y Escuela

Escrito por Isabel Rubio el 23 noviembre 2014 dentro de Educación para la Salud: La Etapa Escolar, Enfermedades de la Infancia, General | Sea el primero en Comentar este post

AA

Estoy preparando una charla sobre alergia a alimentos y escuela. La han solicitado desde uno de los colegios de Elche porque tiene un niño escolarizado con alergia a varios alimentos.
A través de la página web de la AEPNAA, Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex se accede a la guía MEC Alergia a Alimentos y Latex en Centros Educativos, coeditada en el 2013 por los Ministerios de Sanidad y Educación y que se puede descargar gratuitamente en formato pdF, una guía completísima destinada a toda la comunidad escolar.

Más información en estas otras entradas:

Y en estas web:

Entrevista a Marcos

Escrito por Isabel Rubio el 17 noviembre 2014 dentro de Educación para la Salud: La Etapa Escolar, Enfermedades de la Infancia, General | Lea el primer comentario

Termino este repaso a la diabetes con la entrevista a Marcos. Me pidieron que colaborara en el blog de una magnífica web y de la que os hablaré próximamente: ESPORTI REVOLUTION y para ellos realicé la entrevista.

“Me han invitado a entrar en este magnífico espacio y, dado que  hoy es el día 14 es el Día Mundial de la Diabetes, he decidido hacerlo entrevistando a Marcos, un niño de 10 años que tiene diabetes y del que soy su pediatra de cabecera.

Marcos ¿cuántos hermanos tienes?
Tengo 2 hermanos, son mayores, tienen 27 y 24 años.
Pues serás un mimado…
No, no soy un mimado.
¿Hay alguien más en la familia que tenga diabetes?
Sí, mi tío Jose que también se pincha insulina.
¿Y en el colegio?
Había…ahora va al instituto.
¿A qué colegio vas?
Al Victor Pradera
¿Cuántos años tenías cuando te diagnosticaron la diabetes?
6 años y me ingresaron en el hospital de urgencias.
¿Te acuerdas como te explicaron qué era lo que te pasaba?
Sí, porque lo he contado muchas veces, es un cuento. Érase una vez un pueblecito formado por muchas pequeñas casitas llamadas cada una de ellas “Villa Célula” y por las calles caminaban las dueñas de las casitas, todas iguales y se llamaban cada una “Sra. Azúcar”, cada una tenía su llave de la puerta para entrar en su casita y la llave tiene un nombre, se llama Insulina. Ocurrió que por arte de magia desaparecen todas las llaves y al no tener llave se queda fuera la Sra. Azúcar y al no poder entrar en la casa se va estropeando porque no puede limpiar y se secan las macetas. Mi cuerpo es como ese pueblo y no tengo insulina y mis células están estropeándose y tiene que venir un mago y entregar a las Sras Azúcar otra llave que es la insulina que me tengo que pinchar para que entre el azúcar a las células y no se quede fuera.
¿Cómo lo explicarías ahora?
Me ha dejado de funcionar el páncreas, que es un órgano del cuerpo y me tengo que pinchar insulina porque el páncreas ha dejado de echar insulina.
¿Qué haces un día de cole?
Por la mañana me levanto, desayuno leche y cereales y me lavo los dientes y me visto.
¿No te haces un control al levantarte?
Sí, me lo hago yo nada más levantarme. Y después me pincho la insulina.
¿Comes en el comedor?
Sí, me quedo desde los 3 años. Sigo igual.
¿Qué deporte haces?
Rugby tres veces a la semana… y la gimnasia del cole.
¿Tu maestro y tu entrenador saben que tienes diabetes?
Sí.
Y tus amigos, ¿lo saben?
Sí, todos.
¿Vas a las excursiones?: Sí, claro.
¿Qué cosas te gustan hacer en tu tiempo libre?: Jugar en la calle, jugar con mis perros, subirme a los árboles, ver la tv, la play…
Díme una cosa buena y una cosa mala por tener diabetes: La buena… que adelgazo y la mala que me tengo que pinchar todos los días.
¿Qué te gustaría ser?: No lo sé.

Les pregunto a sus padres, que lo acompañan, si quieren añadir algo…
Sí, explicar que cuando dice que lo bueno es que la diabetes adelgaza es porque le gusta mucho comer y si no tuviera diabetes dice que estaría gordo.
¿Algo más?
Sí. Que hay que aprender pronto a convivir con ella. Y que hay que tener siempre presente que la diabetes es sólo una parte de Marcos, no es todo Marcos.
¡Muchísimas gracias a Marcos y a su familia!”