¡Nos vamos de viaje!

Hoy en el periódico Información publico este artículo

En pleno mes de agosto, cuando todo huele a vacaciones, nos disponemos a viajar, unos días fuera de casa que a todos nos sentarán bien,  unos días de descanso, de conocer paisajes nuevos, de visitar a familiares o amigos que están lejos.

Los viajes con niños hemos de prepararlos con tiempo, sobre todo si vamos a salir a otros países. Si vais a un país de Europa debéis informaros si hay convenio y solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea, que puede realizarse por internet y apenas en unos días os llegará a vuestro domicilio o bien contratar un seguro con las coberturas que consideréis necesarias según el país de destino. También es necesario, según el país a visitar, concertar con tiempo una cita en el Centro de Vacunación Internacional más cercano, donde os van a asesorar acerca de medidas preventivas, vacunas aconsejadas para viajar a ese destino, etc.
Aconsejo llevar el libro de salud de vuestro hijo, en el que deben constar las vacunas administradas, por supuesto actualizadas, un informe si tiene alguna enfermedad crónica y la medicación que precisa.

En caso de realizar viaje en vuestro coche, revisar los sistemas de retención infantil (SRI). Se ha avanzado mucho en materia de seguridad desde el uso obligatorio de los SRI homologados (¡qué importante es a veces legislar para proteger a los más vulnerables!), puesto que su uso reduce en un 75% las muertes y un 90% las lesiones. Por eso es importante asegurarnos que la silla vaya bien instalada, bien anclada, recomendando el sistema Isofix que está compuesto por tres puntos: dos situados entre el respaldo y el asiento del vehículo y a los que se conecta la silla por la parte posterior de su base y un tercer punto de anclaje, destinado a evitar que la silla rote en caso de impacto. Y aseguraros que el niño va bien colocado y sujeto.

Con el reglamento  europeo actual: ECE R129, también conocido como “i-Size”, las sillitas se clasifican por la altura del niño en vez de por su edad o peso y se pretende incrementar aún más el nivel de seguridad para los niños que viajen en automóvil, que deben ocupar los asientos traseros del vehículo, pues ahí la posibilidad de sufrir lesiones en caso de accidente es considerablemente menor que en los asientos delanteros, son obligatorios hasta que el niño mida al menos 135 cm, pero es aconsejable que utilice silla con respaldo hasta 150 cm, antes de pasar a hacer uso del cinturón. Llevar el máximo tiempo posible el SRI en sentido contrario a la marcha.
Y dos cosas importantes: siempre en su silla, ¡ojo con los trayectos cortos! y demos ejemplo, todos los que viajen en el automóvil deben llevar el cinturón de seguridad.

Dependiendo de las horas de viaje debéis llevar los efectos personales del niño: juguetes para que se entretenga, chupete, biberón, etc, es decir, todo lo necesario, según la edad. Aconsejo viajar siempre con un pequeño botiquín en el que no debe faltar un termómetro, paracetamol e ibuprofeno.

¡Felices vacaciones y buen viaje!

Ecopediatría

El pasado día 28 de julio se publicaba en el periódico Información este artículo de mi compañero Mariano Mancheño, pediatra de Altea. ¡Muchas Gracias!

Carta a Núria y Aisha.

Queridas hijas: Cuando érais pequeñas mamá y yo nos empeñamos en que tuvierais una buena educación y hoy veo por lo que hacen mis nietos que la historia se repite para bien con Ausiás y Jordi, papás de mis nietos. Voy al grano.

A veces los pediatras no tenemos tiempo de hablar en consulta de otra cosa que no sea el problema por el que el paciente acude. Padres, niños y médicos habitamos el país de la PRISA . La salud de los hijos nos preocupa y contribuye al estrés del día a día. Pero en las revisiones de los programas de NIÑO SANO podemos extendernos sobre consejos que fomentan la mejora del futuro de nuestro ecosistema . En las revisiones del 4º o 6º mes menciono a los padres la existencia de los Puntos SIGRE . Desde hace más de 15 años existe en España un Sistema Integrado de Gestión y Recogida de Envases (SIGRE) que garantiza la gestión correcta de envases y restos de medicamentos de origen doméstico. Hay un contenedor en todas las farmacias del país y allí debemos depositar medicinas caducadas o restos de envases que no han sido consumidos en su totalidad. Es más fácil tirarlo a la basura pensando que por una vez no pasa nada pero SÍ PASA . Cada vez es mayor el número de contaminantes orgánicos que ocasionan riesgos medioambientales y sanitarios si se mezclan con basura doméstica o van al desagüe. No se deben llevar: agujas, prótesis, radiografías, pilas, termómetros ni productos químicos.

Otro tema es el consumo de agua en botellas de plástico. Desde hace un tiempo (años) veo cada vez más niños con una botellita de agua en la mano. Deshacerse del plástico es caro, complicado , por no comentar la posible peligrosidad intrínseca para la salud de algunos componentes del mismo . Y para fabricar una botella de un litro se emplean aproximadamente de 3 a 4 litros de agua en un planeta cada vez más sediento y seco. Es una mala costumbre dar frecuentemente agua a los niños. Más parece un sustituto del chupete que la respuesta a una necesidad biológica. O de calmar la ansiedad . Que el niño la beba sólo significa (con las cautelas del sentido común) que beber agua de una botella es otro mal hábito. Hay que salir de esta espiral inútil consumista . Es una contradicción que habiendo en el país una red de distribución universal de agua potable segura y vigilada siga creciendo imparable el consumo de agua embotellada. Y un gasto familiar considerable. Quizás en alguna zona concreta de España el contenido de nitratos y sales sea alto para la preparación de biberones en menores de cuatro meses, pero no para el resto y mis nietos beben en mi casa y en las suyas aguas de la red y si van de campamento se llevan el agua en una cantimplora. Por eso esta carta, que es mi felicitación ecopediátrica sin fecha.

Un beso fuerte.

Cuidados del cordón umbilical tras el nacimiento

La OMS ha promovido en países desarrollados la llamada “cura en seco”, que consiste en  mantener el cordón limpio y seco, sin gasas ni vendas alrededor del cordón que entorpezcan  el secado .
No cubrir la zona con el pañal como se observa en la foto y ponerle ropa holgada.
Por tanto en nuestro medio, haremos la limpieza con agua y jabón y el secado al aire y seguiremos las instrucciones descritas.
Son medidas suficientes y seguras para el cuidado del cordón
umbilical.

En países en vías de desarrollo la OMS recomienda seguir cura con antisépticos como Clorhexidina.

Todo esto nos lo ha recordado en una sesión clínica la Dra. María Hernández Espinosa R1 Pediatría del Hospital General Universitario de Elche. ¡Muchas gracias!

Bibliografía
● Márquez Carrasco A Mª, Rico Neto M, Aragundez Marcos P. Los
cuidados del cordón umbilical tras el nacimiento. Rev Enferm docente.
2017; enero – junio (108): 45 – 49.

Con la llegada del verano, ¿le quitamos el pañal?

El pasado sábado publicaba en Información este artículo

Ha llegado el verano. En los hogares con niños y niñas que tienen alrededor de los 2 años de edad, el momento de quitar pañales.

Si acude a una escuela infantil, sus profesionales os asesorarán, seguiréis sus indicaciones y os acompañaran en el proceso; pero para aquellos que no tenéis experiencia previa y os enfrentáis solos a este importante paso de maduración de vuestro hijo, aquí tenéis unas orientaciones.

El aprendizaje del control de esfínteres (micción y defecación) requiere que el niño o la niña haya alcanzado un grado de madurez suficiente y que lo eduquemos en este hábito de limpieza.
Cada niño tiene un ritmo, pero habitualmente es alrededor de los 2 años cuando la mayoría estarán preparados para ser enseñados.

Empecemos por los preparativos: Compraremos un orinal, de bordes anchos y material fácilmente lavable, que le daremos días antes para que juegue y se familiarice con él. Es importante que apoye bien tanto las nalgas como los pies para que esté cómodo y se sienta seguro, por ello no aconsejo de entrada la taza de water adaptada.
Hay que hablarle del tema, ilusionándole con hacerse mayor, incluso podemos fijar una fecha próxima, que puede coincidir con algún acontecimiento, y “ese día vamos a hacer el pipí y la caca en el orinal como los mayores”. Podemos leerle a diario un cuento sobre el tema y por supuesto tendremos preparada ropa cómoda y mudas suficientes.

Y llega el día elegido, aconsejo que sea un fin de semana “casero” o en vacaciones, porque el control debe iniciarse en el ambiente familiar, en un clima relajado y tranquilo.
Empezará la mañana diciéndole con expresión alegre que ya no vamos a ponerle pañal.
Le propondremos que se siente en el orinal, unos minutos, “para que salga el pipí” cuando se le vea deseoso para procurar que lo logre al primer intento. Estableceremos una rutina de permanecer sentado apenas unos minutos cada media o una hora. En cuanto lo logre lo levantaremos y expresaremos nuestra alegría y le ayudaremos a tirarlo al water. Si no es así no es conveniente prolongar el tiempo de permanecer sentado.
Si lo hace fuera del orinal, le diremos con expresión y voz neutra, sin enfadarnos, que hay que hacerlo en el orinal.

Es muy importante la relación entre el niño o la niña y el adulto que le pide que haga su pipí y su caca en un lugar y en un momento determinado.
Los logros o dificultades en este proceso dependerán del clima afectivo que le rodee. Una actitud cariñosa y comprensiva facilita la educación. Cuando el niño o la niña comprende lo que sus padres desean de él o de ella, se esforzará por complacerles, podemos decir que en el fondo lo hace por amor a ellos.

Cosas que “no”:
No es conveniente obligarle a sentarse en el orinal si se niega a ello.
No insistir en que orine haciendo fuerza si no lo logra al primer intento.
No reñiremos ni le castigaremos porque se haga encima. No ridiculizarlo ni avergonzarlo.
No dispersar los esfuerzos cambiando de técnica continuamente, ni usar distintos métodos simultáneamente.
No se le debe reprender excesivamente ni manifestar asco si le vemos jugar con sus deposiciones. Siente curiosidad por aquello que sale de su cuerpo y lo considera como algo valioso e importante.
No le pondremos pañales cuando salgamos a la calle porque lo estaríamos confundiendo. Llevaremos ropa de cambio suficiente.

¿Qué hacemos por la noche?. Si moja todas las noches el pañal mi consejo es mantenerlo. Esta situación es la más normal puesto que la continencia nocturna suele ser algo más tardía.
Tampoco aconsejo levantarle cada noche a determinadas horas para que orine, interrumpiendo así su sueño.
Es fácil explicarle que le ponemos los pañales para dormir porque si está dormido no se entera “que quiere salir el pipí”.

Ser perseverantes, con cariño y paciencia en apenas unos días lo habréis conseguido.

¿Qué protector solar compro?

El sábado pasado, en el suplemento de salud del periódico Información, publiqué este artículo. ¡Empieza el verano!

Parece que, por fin, el verano ha llegado. Los procesos infecciosos, sobre todo de vías respiratorias que convierten nuestras salas de espera en un concierto de toses, han ido disminuyendo y se inician otras consultas propias de “la temporada”: prevención de las picaduras, ¿sirven para algo la multitud de productos que se venden para evitarlas?, ¿que fotoprotector compro?….

Pues bien, hagamos un repaso de la fotoprotección por la importancia que tiene. No hay excusas para que sigamos viendo quemaduras solares cada verano, aunque habitualmente el niño que acude por quemadura solar se ha puesto protección pero, o la ha puesto de forma irregular y han quedado zonas sin crema, o ha olvidado administrarla más veces a lo largo del tiempo de exposición.

Para empezar, la mejor protección es no exponernos en las horas de mayor radiación y hacerlo progresivamente, ponernos a la sombra e ir tapados con ropa, gorro o sombrero con ala para proteger cara, orejas, nariz y cuello, ¡sentido común!. Y no olvidemos las gafas protectoras solares.
Pero, ¿qué ropa es la más adecuada?. Sin entrar en profundidades debéis conocer que la ropa tiene un factor de protección ultravioleta (FPU), el equivalente al FPS en cremas solares. Se ha establecido una clasificación según el FPU:
* Tejido con FPU entre 15-24 se considera una buena protección porque transmiten entre un 4,2-6,7 % de radiación UV.
* Tejidos con FPU entre 25-39 se considera una protección muy buena porque transmiten entre 2,6 y 4,1 % de radiación UV.
* Tejidos con FPU = o >40 se considera una protección excelente porque transmiten menos del 2,5 % de la radiación UV.
Hoy día podemos adquirir prendas en multitud de establecimientos o a través de internet, cuyos tejidos sean transpirables y que no den calor y que también bloqueen la radiación ultravioleta.

En cuanto a los fotoprotectores ya sabéis que se clasifican en químicos y físicos: los químicos absorben la radiación solar y la transforman en otros tipos de energía que no produce daño cutáneo y los físicos o pantallas minerales actúan como una barrera física, dispersan y reflejan la radiación lumínica que incide sobre ellos, son menos alergénicos que los químicos y por ello están especialmente indicados en niños. Y por último están los mixtos: una mezcla de filtros químicos y físicos.

A la hora de comprar un protector solar hay que tener en cuenta:

El factor de protección solar (FPS), que es un índice que mide la capacidad protectora de un filtro frente a los efectos nocivos del sol. El número del FPS de un fotoprotector indica la relación entre el tiempo que podemos estar expuestos al sol con él antes de que aparezca el eritema solar, respecto al tiempo que tardaría en aparecer sin el fotoprotector. Un factor 30 a 50 es suficiente, más del 50 no ofrece beneficio adicional, al igual que tampoco sirve aplicar capas de crema superpuestas. En cuanto a la etiqueta de “resistente al agua”, ¡ojo!, en realidad no deberían de anunciarse como resistentes al agua sin más, más bien deberían revelar cuánto tiempo dura la crema en el cuerpo tras el contacto con el agua, por ejemplo, “resistente al agua durante 40 minutos”, pues permitiría saber cuando debemos aplicar la crema de nuevo.
Nunca utilizar aceites solares, según los dermatólogos habría que prohibirlos.

No se recomiendan fotoprotectores en los menores de 6 meses aunque ya existen en el mercado cremas con filtros exclusivamente físicos que se publicitan para los primeros meses de vida, pero la FDA (Food and Drug Administration de EEUU) no los aconseja; en mi opinión el aplicar la crema da una falsa sensación de protección. Lo mejor, como decía al inicio, no exponerlos y cubrirlos con ropa.

Es mucha la exposición solar en la infancia, se estima que entre el 50 y el 80% del daño ocasionado por el sol que un individuo sufre a lo largo de su vida se produce durante su infancia y adolescencia, porque en esta etapa de la vida la piel es más susceptible al daño derivado de la luz solar, sus mecanismos de defensa son menos eficaces.
Protejamos pues la piel de nuestros hijos e hijas e inculquemos la importancia de cuidarla a nuestros adolescentes, porque está demostrado que nuestra piel tiene “memoria” y almacena las sucesivas veces que hemos sometido nuestra piel a un sol excesivo.

Al día en la vacuna frente al meningococo B

Desde que se comercializó la primera vacuna frente al meningococo B se suceden las consultas para conocer mi opinión sobre la conveniencia o no de vacunar a vuestros hijos e hijas.

Por eso he hecho un repaso de lo escrito hasta ahora y añado lo último publicado, así como la información de que disponemos de dos marcas comerciales de vacunas frente al meningococo B: Bexsero, que fue la primera comercializada y desde hace unos meses Trumenba, que se administra a partir de los 10 años. Toda la información de esta última vacuna la tenéis en la web del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

Se acaban de publicar en https://www.thelancet.com/journals/lanchi/onlineFirst, los datos de seguridad con Bexsero® del programa de vacunación infantil del Reino Unido, como sabéis allí está incluida en calendario desde los 2 meses de vida: “Safety of multicomponent meningococcal group B vaccine (4CMenB) in routine infant immunisation in the UK: a prospective surveillance study”.

No han encontrado problemas de seguridad, significativos, tras el uso generalizado de 4CMenB en lactantes del Reino Unido después de más de 3 millones de dosis administradas, aproximadamente a 1,29 millones de lactantes. El perfil de seguridad de 4CMenB ha sido variable, tal y como se esperaba, sin que se haya identificado ningún problema grave de seguridad hasta el momento. La experiencia hasta el momento del programa de inmunización del Reino Unido muestra que 4CMenB mantiene un perfil riesgo-beneficio favorable.

También he recibido la información de que en las próximas semanas, se va a añadir a la ficha técnica de Bexsero una pauta 2+1 para menores de 6 meses. Se podrá vacunar a los niños desde los 3 meses con esta pauta, la siguiente dosis con un mínimo de 2 meses de separación y la dosis de recuerdo a partir de los 12 meses de vida.

Repasando lo escrito hasta ahora:

Vamos a hablar del meningococo

Y ahora del meningococo B

Vacuna frente al meningococo B

Bexsero o no Bexsero: esa es la cuestión