Reflexiones en torno al Día Mundial Sin Tabaco 2017

No he fumado nunca. En la casa en la que me crié, mi padre fue un fumador desde niño de postguerra hasta que, en su juventud, decidió invertir el dinero que gastaba en tabaco en hacerse una radio. A veces decía que soñaba en que volvía a fumar, y le producía mucha rabia porque era sucumbir a algo que le había costado mucho esfuerzo conseguir.

En mi adolescencia y durante la etapa universitaria era habitual fumar, cuando llegaban las últimas horas de clase ya no se veía  bien la pizarra por el humo acumulado. Se fumaba en clase. Casi todos mis amigos fumaban.

Ahora las cosas han cambiado, sólo alguno fuma, son la excepción. El otro día en una comida de amigos vi una cajetilla de tabaco en la mesa y llamó mi atención la imagen: un pequeño féretro blanco y unos padres llorando ante él con una frase contundente y culpabilizadora. Me impactó. No se si esas imágenes disuaden a alguien y deja de fumar; debería estudiarse. Mi amiga me comentó que habitualmente esconde el paquete en una tabaquera para no verlas.

Como pediatra se qué responsabilidad tengo en la lucha frente al tabaco: evitar la exposición al humo del tabaco de cada uno de los niños. Desde la primera visita preguntar si los padres fuman con el objetivo de informarles y sensibilizarles acerca de la importancia del tabaquismo pasivo al que someten a su hijo. Informar, por ejemplo, de la relación tabaquismo y muerte súbita del lactante, y seguir insistiendo en el tema en las visitas por enfermedades que pueden ser causadas o empeoradas por la exposición al humo del tabaco, como las enfermedades respiratorias o las otitis. Si no es posible eliminar el humo de tabaco en el entorno del niño, evitarlo al menos en casa y en el coche y si deciden dejar de fumar, orientarlos hacia recursos y tratamientos para la deshabituación.

Y el otro frente que tengo como pediatra son los adolescentes. Sabemos, por muchas encuestas realizadas, que la edad de inicio en el consumo de tabaco es sobre los 13-14 años, edad pediátrica. Por tanto es necesario incluir el consejo anti-tabaco en todo contacto con ellos.

Tanto el impacto de las imágenes en los paquetes de tabaco como la labor del pediatra de sensibilización e información a padres y adolescentes, o los consejos de los sanitarios en general, son una labor necesaria pero no del alcance que tiene una política anti-tabaco a alto nivel.

El próximo día 31 de mayo, como cada año, la OMS y sus asociados celebran el Día Mundial Sin Tabaco “con el fin de poner de relieve los riesgos para la salud asociados con el tabaquismo y abogar por políticas eficaces para reducir el consumo”. El lema de este año es: El tabaco, una amenaza para el desarrollo. Todo un acierto.

“La industria del tabaco compromete el desarrollo sostenible de todos los países, incluidos la salud y el bienestar económico de sus ciudadanos.” Por eso la OMS insta a los países a priorizar y agilizar los esfuerzos realizados para luchar contra el consumo de tabaco.

Además de salvar vidas los programas integrales de lucha antitabáquica pueden limitar las consecuencias negativas para el medio ambiente del cultivo, la producción, el comercio y el consumo de tabaco.

Así entraríamos en otra mirada al tema al que denomino Tabaco y pobreza, sobre el que otro día hablaré.

¡Feliz semana sin humo!.

¿Qué pasa con el aceite de palma?

Hace un tiempo se desató la polémica con el uso de aceite de palma en la alimentación y, a menudo, lo habéis comentado en la consulta. Pues bien,  el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP) han emitido un comunicado conjunto sobre el aceite de palma y ácido palmítico en  la alimentación infantil, al que podéis acceder a través del enlace:

Comunicado sobre el aceite de palma y ácido palmítico del Comité de Nutrición de la AEP y de la SEGHNP

Como dicen a pié de página: “Esta nota hace referencia exclusivamente a los aspectos nutricionales y relacionados con la salud infantil. Tanto la AEP como la SEGHNP aconsejan el consumo de productos respetuosos con el medio ambiente y recomiendan las prácticas que favorezcan la sostenibilidad”.

 

¿Qué pasa con la vacunación a los 6 años?

Ayer en el periódico Información publicaba este artículo para informar que se normaliza el suministro de vacunas de los 6 y 14 años. 

Como sabéis todos las madres y padres de niños de 6, 7 y 8 años, cuando se les realizó el informe escolar en el paso de ciclo educativo de Infantil a Primaria, tras el examen de salud no se vacunó a vuestro hijo o hija porque desde mayo del 2015 se suspendió temporalmente la vacunación frente a difteria, tétanos y tos ferina (dTpa), vacuna que según el Calendario de Vacunación de nuestra Comunidad se debe administrar a esa edad, es el recuerdo de la primovacunación de los primeros meses de vida.

El motivo de dicha suspensión no era un problema local, fue la imposibilidad de atender la demanda a nivel mundial del componente de tos ferina de dicha vacuna. Desde el 2010 se ha detectado un aumento de casos de tos ferina, no sólo en nuestro país, y que afecta a todos los grupos de edad pero es más preocupante en los menores de 3 meses pues es más grave y la que ha provocado mortalidad. Para proteger al recién nacido se había iniciado en otros países la vacunación a la mujer embarazada, entre la semana 27 y 36 de gestación, con la vacuna dTpa con muy buenos resultados. La Comunidad Valenciana se adhirió a esta estrategia en enero del 2015.
Esta nueva indicación de la vacuna agravaba el desabastecimiento por lo que ante la falta de vacunas se optó por priorizar la vacunación a las mujeres embarazadas. A pesar de ello en el 2015 se declararon 45 casos de tos ferina en menores de 2 meses, cifra inferior a la detectada el año anterior, y lo más importante: mientras en el 2014 hubo 4 muertes en niños de un mes de vida por esta causa, no ha habido ninguna en el 2015. Se mantendrá, a la vista de los buenos resultados, la vacunación a la embarazada.

Pues bien, ahora se restablece progresivamente, a lo largo de este año, el suministro de dicha vacuna y se procederá a vacunar a los niños y niñas que cumplen los 6 años a lo largo del 2017 y a los que estamos realizando este año su informe escolar para pasar a Primaria.

Pero claro, han quedado sin vacunar los niños y niñas que debieron recibirla en el 2015 y 2016. Para ello se va a proceder a enviar cartas informativas a los padres para recaptarlos empezando por los más mayores, es decir los nacidos en el 2015. En nuestro Departamento de Salud hemos optado por llamar por teléfono, en vez de enviar cartas, dando la cita para que acudan a vacunarse.

Por último reseñar que en los últimos meses también estábamos teniendo problemas de abastecimiento de la vacuna de tétanos y difteria (Td) que se administra a los adolescentes a los 14 años. Frente a esta situación el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en colaboración con la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios han realizado las gestiones para disponer de las dosis necesarias y restablecer la vacunación a los 14 años siguiendo el Calendario de Vacunación Sistemática Infantil, que se realizará con la vacuna Diftavax.
Para los adultos que precisen vacunación antitetánica, salvo para mujeres embarazadas, se usará una vacuna importada y adquirida como medicamento extranjero.

Adolescentes prematuros

He leído este artículo en el que se entrevista a mi amiga y escritora Eva Bach (además de pedagoga, maestra, especialista en educación emocional, comunicadora y conferenciante brillante, columnista en el diario Ara, etc. y tenemos la suerte que también sea colaboradora en maynet):

Adolescentes prematuros, un problema de nuestro tiempo

Me ha parecido interesantísimo y quería compartirlo con vosotros.

Aprovecho para recordados, a los que tenéis hijos que van entrando o están en edad adolescente, que Eva escribió “Adolescentes, “Qué maravilla”, un libro útil, que además despierta una sonrisa.