Cuidados del cordón umbilical tras el nacimiento

La OMS ha promovido en países desarrollados la llamada “cura en seco”, que consiste en  mantener el cordón limpio y seco, sin gasas ni vendas alrededor del cordón que entorpezcan  el secado .
No cubrir la zona con el pañal como se observa en la foto y ponerle ropa holgada.
Por tanto en nuestro medio, haremos la limpieza con agua y jabón y el secado al aire y seguiremos las instrucciones descritas.
Son medidas suficientes y seguras para el cuidado del cordón
umbilical.

En países en vías de desarrollo la OMS recomienda seguir cura con antisépticos como Clorhexidina.

Todo esto nos lo ha recordado en una sesión clínica la Dra. María Hernández Espinosa R1 Pediatría del Hospital General Universitario de Elche. ¡Muchas gracias!

Bibliografía
● Márquez Carrasco A Mª, Rico Neto M, Aragundez Marcos P. Los
cuidados del cordón umbilical tras el nacimiento. Rev Enferm docente.
2017; enero – junio (108): 45 – 49.

Con la llegada del verano, ¿le quitamos el pañal?

El pasado sábado publicaba en Información este artículo

Ha llegado el verano. En los hogares con niños y niñas que tienen alrededor de los 2 años de edad, el momento de quitar pañales.

Si acude a una escuela infantil, sus profesionales os asesorarán, seguiréis sus indicaciones y os acompañaran en el proceso; pero para aquellos que no tenéis experiencia previa y os enfrentáis solos a este importante paso de maduración de vuestro hijo, aquí tenéis unas orientaciones.

El aprendizaje del control de esfínteres (micción y defecación) requiere que el niño o la niña haya alcanzado un grado de madurez suficiente y que lo eduquemos en este hábito de limpieza.
Cada niño tiene un ritmo, pero habitualmente es alrededor de los 2 años cuando la mayoría estarán preparados para ser enseñados.

Empecemos por los preparativos: Compraremos un orinal, de bordes anchos y material fácilmente lavable, que le daremos días antes para que juegue y se familiarice con él. Es importante que apoye bien tanto las nalgas como los pies para que esté cómodo y se sienta seguro, por ello no aconsejo de entrada la taza de water adaptada.
Hay que hablarle del tema, ilusionándole con hacerse mayor, incluso podemos fijar una fecha próxima, que puede coincidir con algún acontecimiento, y “ese día vamos a hacer el pipí y la caca en el orinal como los mayores”. Podemos leerle a diario un cuento sobre el tema y por supuesto tendremos preparada ropa cómoda y mudas suficientes.

Y llega el día elegido, aconsejo que sea un fin de semana “casero” o en vacaciones, porque el control debe iniciarse en el ambiente familiar, en un clima relajado y tranquilo.
Empezará la mañana diciéndole con expresión alegre que ya no vamos a ponerle pañal.
Le propondremos que se siente en el orinal, unos minutos, “para que salga el pipí” cuando se le vea deseoso para procurar que lo logre al primer intento. Estableceremos una rutina de permanecer sentado apenas unos minutos cada media o una hora. En cuanto lo logre lo levantaremos y expresaremos nuestra alegría y le ayudaremos a tirarlo al water. Si no es así no es conveniente prolongar el tiempo de permanecer sentado.
Si lo hace fuera del orinal, le diremos con expresión y voz neutra, sin enfadarnos, que hay que hacerlo en el orinal.

Es muy importante la relación entre el niño o la niña y el adulto que le pide que haga su pipí y su caca en un lugar y en un momento determinado.
Los logros o dificultades en este proceso dependerán del clima afectivo que le rodee. Una actitud cariñosa y comprensiva facilita la educación. Cuando el niño o la niña comprende lo que sus padres desean de él o de ella, se esforzará por complacerles, podemos decir que en el fondo lo hace por amor a ellos.

Cosas que “no”:
No es conveniente obligarle a sentarse en el orinal si se niega a ello.
No insistir en que orine haciendo fuerza si no lo logra al primer intento.
No reñiremos ni le castigaremos porque se haga encima. No ridiculizarlo ni avergonzarlo.
No dispersar los esfuerzos cambiando de técnica continuamente, ni usar distintos métodos simultáneamente.
No se le debe reprender excesivamente ni manifestar asco si le vemos jugar con sus deposiciones. Siente curiosidad por aquello que sale de su cuerpo y lo considera como algo valioso e importante.
No le pondremos pañales cuando salgamos a la calle porque lo estaríamos confundiendo. Llevaremos ropa de cambio suficiente.

¿Qué hacemos por la noche?. Si moja todas las noches el pañal mi consejo es mantenerlo. Esta situación es la más normal puesto que la continencia nocturna suele ser algo más tardía.
Tampoco aconsejo levantarle cada noche a determinadas horas para que orine, interrumpiendo así su sueño.
Es fácil explicarle que le ponemos los pañales para dormir porque si está dormido no se entera “que quiere salir el pipí”.

Ser perseverantes, con cariño y paciencia en apenas unos días lo habréis conseguido.

¿Qué protector solar compro?

El sábado pasado, en el suplemento de salud del periódico Información, publiqué este artículo. ¡Empieza el verano!

Parece que, por fin, el verano ha llegado. Los procesos infecciosos, sobre todo de vías respiratorias que convierten nuestras salas de espera en un concierto de toses, han ido disminuyendo y se inician otras consultas propias de “la temporada”: prevención de las picaduras, ¿sirven para algo la multitud de productos que se venden para evitarlas?, ¿que fotoprotector compro?….

Pues bien, hagamos un repaso de la fotoprotección por la importancia que tiene. No hay excusas para que sigamos viendo quemaduras solares cada verano, aunque habitualmente el niño que acude por quemadura solar se ha puesto protección pero, o la ha puesto de forma irregular y han quedado zonas sin crema, o ha olvidado administrarla más veces a lo largo del tiempo de exposición.

Para empezar, la mejor protección es no exponernos en las horas de mayor radiación y hacerlo progresivamente, ponernos a la sombra e ir tapados con ropa, gorro o sombrero con ala para proteger cara, orejas, nariz y cuello, ¡sentido común!. Y no olvidemos las gafas protectoras solares.
Pero, ¿qué ropa es la más adecuada?. Sin entrar en profundidades debéis conocer que la ropa tiene un factor de protección ultravioleta (FPU), el equivalente al FPS en cremas solares. Se ha establecido una clasificación según el FPU:
* Tejido con FPU entre 15-24 se considera una buena protección porque transmiten entre un 4,2-6,7 % de radiación UV.
* Tejidos con FPU entre 25-39 se considera una protección muy buena porque transmiten entre 2,6 y 4,1 % de radiación UV.
* Tejidos con FPU = o >40 se considera una protección excelente porque transmiten menos del 2,5 % de la radiación UV.
Hoy día podemos adquirir prendas en multitud de establecimientos o a través de internet, cuyos tejidos sean transpirables y que no den calor y que también bloqueen la radiación ultravioleta.

En cuanto a los fotoprotectores ya sabéis que se clasifican en químicos y físicos: los químicos absorben la radiación solar y la transforman en otros tipos de energía que no produce daño cutáneo y los físicos o pantallas minerales actúan como una barrera física, dispersan y reflejan la radiación lumínica que incide sobre ellos, son menos alergénicos que los químicos y por ello están especialmente indicados en niños. Y por último están los mixtos: una mezcla de filtros químicos y físicos.

A la hora de comprar un protector solar hay que tener en cuenta:

El factor de protección solar (FPS), que es un índice que mide la capacidad protectora de un filtro frente a los efectos nocivos del sol. El número del FPS de un fotoprotector indica la relación entre el tiempo que podemos estar expuestos al sol con él antes de que aparezca el eritema solar, respecto al tiempo que tardaría en aparecer sin el fotoprotector. Un factor 30 a 50 es suficiente, más del 50 no ofrece beneficio adicional, al igual que tampoco sirve aplicar capas de crema superpuestas. En cuanto a la etiqueta de “resistente al agua”, ¡ojo!, en realidad no deberían de anunciarse como resistentes al agua sin más, más bien deberían revelar cuánto tiempo dura la crema en el cuerpo tras el contacto con el agua, por ejemplo, “resistente al agua durante 40 minutos”, pues permitiría saber cuando debemos aplicar la crema de nuevo.
Nunca utilizar aceites solares, según los dermatólogos habría que prohibirlos.

No se recomiendan fotoprotectores en los menores de 6 meses aunque ya existen en el mercado cremas con filtros exclusivamente físicos que se publicitan para los primeros meses de vida, pero la FDA (Food and Drug Administration de EEUU) no los aconseja; en mi opinión el aplicar la crema da una falsa sensación de protección. Lo mejor, como decía al inicio, no exponerlos y cubrirlos con ropa.

Es mucha la exposición solar en la infancia, se estima que entre el 50 y el 80% del daño ocasionado por el sol que un individuo sufre a lo largo de su vida se produce durante su infancia y adolescencia, porque en esta etapa de la vida la piel es más susceptible al daño derivado de la luz solar, sus mecanismos de defensa son menos eficaces.
Protejamos pues la piel de nuestros hijos e hijas e inculquemos la importancia de cuidarla a nuestros adolescentes, porque está demostrado que nuestra piel tiene “memoria” y almacena las sucesivas veces que hemos sometido nuestra piel a un sol excesivo.

Al día en la vacuna frente al meningococo B

Desde que se comercializó la primera vacuna frente al meningococo B se suceden las consultas para conocer mi opinión sobre la conveniencia o no de vacunar a vuestros hijos e hijas.

Por eso he hecho un repaso de lo escrito hasta ahora y añado lo último publicado, así como la información de que disponemos de dos marcas comerciales de vacunas frente al meningococo B: Bexsero, que fue la primera comercializada y desde hace unos meses Trumenba, que se administra a partir de los 10 años. Toda la información de esta última vacuna la tenéis en la web del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

Se acaban de publicar en https://www.thelancet.com/journals/lanchi/onlineFirst, los datos de seguridad con Bexsero® del programa de vacunación infantil del Reino Unido, como sabéis allí está incluida en calendario desde los 2 meses de vida: “Safety of multicomponent meningococcal group B vaccine (4CMenB) in routine infant immunisation in the UK: a prospective surveillance study”.

No han encontrado problemas de seguridad, significativos, tras el uso generalizado de 4CMenB en lactantes del Reino Unido después de más de 3 millones de dosis administradas, aproximadamente a 1,29 millones de lactantes. El perfil de seguridad de 4CMenB ha sido variable, tal y como se esperaba, sin que se haya identificado ningún problema grave de seguridad hasta el momento. La experiencia hasta el momento del programa de inmunización del Reino Unido muestra que 4CMenB mantiene un perfil riesgo-beneficio favorable.

También he recibido la información de que en las próximas semanas, se va a añadir a la ficha técnica de Bexsero una pauta 2+1 para menores de 6 meses. Se podrá vacunar a los niños desde los 3 meses con esta pauta, la siguiente dosis con un mínimo de 2 meses de separación y la dosis de recuerdo a partir de los 12 meses de vida.

Repasando lo escrito hasta ahora:

Vamos a hablar del meningococo

Y ahora del meningococo B

Vacuna frente al meningococo B

Bexsero o no Bexsero: esa es la cuestión

 

¿Sarna, en 2018?

Este pasado sábado, en el periódico Información, publicaba este artículo la Dra. Angélica García Hilger, M.I.R. de Pediatría de nuestro Hospital de Elche. ¡Gracias Angélica!

Pues sí, la escabiosis, o sarna, es una de las parasitosis cutáneas más frecuentes en nuestro medio, junto con la pediculosis (la infestación por piojos). La causa es la hembra de un ácaro Sarcoptes scabiei hominis que habita bajo la capa superficial de la piel, dónde pone de 2-3 huevos al día. Este bicho de ocho patas migra a través de la piel, dejando unos surcos característicos y tras dos semanas las larvas maduran dando lugar a nuevos adultos. Y así el ciclo continúa, y mientras tanto la piel, en contacto con el Sarcoptes scabiei reacciona, se irrita, aparece un rash y sobretodo pica. El ácaro puede viajar desde una persona infectada a otra. La mayoría de los contagios se producen por contacto directo entre persona en el mismo domicilio. Los animales no contagian la sarna. Es posible, aunque menos frecuente, contagiarse a través de ropa de cama, ropa, toallas etc, ya que el ácaro es capaz de sobrevivir unos 4 días sin estar en un humano. Cualquiera puede contagiarse de sarna. El Sarcoptes scabiei no distingue edad, razas, ni condición social, tiene especial facilidad para propagarse en guarderías, residencias o en cualquier situación de hacinamiento.

La aparición de los síntomas varía dependiendo de la sensibilidad de la persona afectada. Los principales problemas son: el prurito, que empeora por la noche, es característico, porque la actividad del bicho aumenta con el calor, frecuentemente en varios miembros de la familia, el rash en forma de pápulas rojas, surcos, y heridas de rascado. Los lugares más frecuentes donde se encuentra el ácaro son las manos y antebrazos, especialmente las muñecas y entre los dedos, y otras zonas como axilas, ingles, pubis y glúteos.

Con todo, es importante recalcar que la escabiosis tiene tratamiento efectivo. El objetivo de tratar la sarna es doble: por una parte erradicar la infección de los afectados y por otra prevenir la propagación del Sarcoptes scabiei; por lo que es imprescindible que se realice correctamente según las indicaciones del médico, tanto el paciente como los convivientes y personas con contacto estrecho, aunque éstos no tengan síntomas. La mayoría mejorará tras la aplicación de una crema de permetrina 5%, que debe aplicarse como una capa fina por toda la piel, que tiene que estar limpia y seca, desde el cuello hasta las palmas y las plantas, dejándose unas horas, y con una ducha posterior. Actualmente se recomienda repetir el procedimiento tras 7 días, para asegurar la erradicación completa. Es un tratamiento eficaz y seguro incluso en lactantes, y aunque suele ser bien tolerado, puede producir irritación local y debe evitarse el contacto con mucosas. En cuanto a las medidas generales se recomienda cambiar y lavar la ropa personal y de cama y toallas a 60º, y limpiar alfombras, cortinas etc, igualmente.

Mucha gente siente vergüenza al oír este diagnóstico por los prejuicios, infundados, sobre la mala imagen que acarrea. Si crees que puedes tener sarna no dudes en consultar a un profesional médico, ya que es una infestación común con tratamiento eficaz, y ayudarás a prevenir nuevos contagios.

¿PEDIATRIA SOSTENIBLE?

El pasado sábado, en el periódico Información, mi compañero Mariano Mancheño publicaba este artículo, reflexionando sobre la falta de pediatras en los centros de salud.

Con un notable desarrollo científico y una no menos aceptación social, la rama de la medicina que se ocupa de los niños creció en los años 70 y 80 hasta límites insospechados poco antes, consolidándose como entidad propia, potente, prestigiosa.

Como una ola briosa los hospitales se dotaban de salas de ingresos Pediátricos, Unidades de Cuidados Intensivos y Neonatos. Paralelamente una trama extensa de consultas cuenta con especialistas salidos de cuatro años de formación MIR. La formación reglada que acredita y emite el formidable sistema MIR nutre de pediatras los hospitales y se teje y dota con celeridad una tupida red de Centros de Salud por toda la geografía autonómica estatal.
Las publicaciones, tesis doctorales, estudios y congresos nos sitúan en primera fila de la élite mundial. Se REDUCE la mortalidad neonatal a cifras parejas a países punteros de Europa, más bajas que las de EEUU o Canadá. Un milagro.
Alimentación parenteral, Unidades de subespecialidades, Trasplantes, Cirugía prenatal, Vacunaciones con tasas excelentes, Cribados neonatales de enfermedades, en fin, un sueño.

Parece una historia corta de amor a primera vista. Nada más lejos de lo sucedido. La generación de profesores que me ha precedido ha luchado heroicamente y asumieron un reto histórico viniendo de la precariedad. Aceptaron el reto como enamorados de un proyecto ilusionante allanando mi camino y el de muchos cientos de médicos jóvenes. Nos contagiaron, nos trasmitieron, nos encandilaron. Los echamos de menos cada día.
GRACIAS. Os adoramos, os añoramos.

Hoy, ahora mismo, tenemos en vez de una ola alegre y saltarina una pena que se extiende inexorable como mancha de aceite oscura, silenciosa, triste. Se suprimen plazas (eufemismo: se amortizan), se dotan otras con médicos de familia. Somos un residuo, un exotismo. De ahí esta carta/manifiesto. En mi Área de Salud (Marina Baixa) sólo el 15% de los niños son atendidos por Pediatras vía MIR.

A los agradecidos porque la Leucemia de su hija tratada hace 6 años apenas requiere revisiones. A los padres de Joan, que pesó 930 grs y ahora hace Triatlón. A Marta, que cuando las cosas de su hija iban mal nos traía madalenas. No pararía.

Tengo pena. Tengo 65 años. Me licencié en Medicina en el año 1976. Cuando terminé el MIR obtuve plaza en Altea, donde sigo trabajando. Quiero que vengan LOS PEDIATRAS. Quiero que vuelvan. Apoyadnos y firmad y difundid la petición de más abajo.

Un cordial saludo, Mariano Mancheño Segarra, Pediatra, Centro de Salud Casco Antiguo de Altea. Miembro de la AEP, SOCVAPED Y APEPA (sociedades española , valenciana y alicantina de pediatras). Más información en www.aepap.org y www.aeped.es
Entra en Change.org CONFIANZA, https://www.change.org/p/12942022 y firma contra la desaparición del pediatra de tu centro de salud.

Altea, Mayo 2018.