¿Sabes leer el etiquetado de las papillas de cereales?

Y siguiendo con magníficas pediatras que escriben y con las que comparto puntos de vista, aquí os presento a María Salmerón y su blog: Mimamáyanoespediatra

Tuve el gusto de conocerla y compartir ponencia en el pasado Curso para Padres de Adolescentes en el Colegio de Médicos de Alicante.

Os traigo su penúltima entrada: ¿La papilla de cereales del bebé tiene azúcar oculto? Sí o no.

Pues venga,  ¡a leer!

Cuando no quieren tomar leche

Sigo a muchos compañeros pediatras que escriben magníficas entradas en blogs y comparto su visión…. éste es un ejemplo.

Lo escribe Gloria Colli, pediatra en Estepona y a la que tuve la suerte de desvirtualizar en el último Pediatic de Madrid:

Si mi hijo no quiere leche, ¿de dónde va a sacar el calcio?

Nos dice: Si no le gusta la leche, hay muchas maneras de aporta suficiente calcio con una dieta saludable. Lo explico en el blog de @CriarSComun https://buff.ly/2BCz5Xc 

¡Gracias Gloria!

¡Nos vamos de viaje!

Hoy en el periódico Información publico este artículo

En pleno mes de agosto, cuando todo huele a vacaciones, nos disponemos a viajar, unos días fuera de casa que a todos nos sentarán bien,  unos días de descanso, de conocer paisajes nuevos, de visitar a familiares o amigos que están lejos.

Los viajes con niños hemos de prepararlos con tiempo, sobre todo si vamos a salir a otros países. Si vais a un país de Europa debéis informaros si hay convenio y solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea, que puede realizarse por internet y apenas en unos días os llegará a vuestro domicilio o bien contratar un seguro con las coberturas que consideréis necesarias según el país de destino. También es necesario, según el país a visitar, concertar con tiempo una cita en el Centro de Vacunación Internacional más cercano, donde os van a asesorar acerca de medidas preventivas, vacunas aconsejadas para viajar a ese destino, etc.
Aconsejo llevar el libro de salud de vuestro hijo, en el que deben constar las vacunas administradas, por supuesto actualizadas, un informe si tiene alguna enfermedad crónica y la medicación que precisa.

En caso de realizar viaje en vuestro coche, revisar los sistemas de retención infantil (SRI). Se ha avanzado mucho en materia de seguridad desde el uso obligatorio de los SRI homologados (¡qué importante es a veces legislar para proteger a los más vulnerables!), puesto que su uso reduce en un 75% las muertes y un 90% las lesiones. Por eso es importante asegurarnos que la silla vaya bien instalada, bien anclada, recomendando el sistema Isofix que está compuesto por tres puntos: dos situados entre el respaldo y el asiento del vehículo y a los que se conecta la silla por la parte posterior de su base y un tercer punto de anclaje, destinado a evitar que la silla rote en caso de impacto. Y aseguraros que el niño va bien colocado y sujeto.

Con el reglamento  europeo actual: ECE R129, también conocido como “i-Size”, las sillitas se clasifican por la altura del niño en vez de por su edad o peso y se pretende incrementar aún más el nivel de seguridad para los niños que viajen en automóvil, que deben ocupar los asientos traseros del vehículo, pues ahí la posibilidad de sufrir lesiones en caso de accidente es considerablemente menor que en los asientos delanteros, son obligatorios hasta que el niño mida al menos 135 cm, pero es aconsejable que utilice silla con respaldo hasta 150 cm, antes de pasar a hacer uso del cinturón. Llevar el máximo tiempo posible el SRI en sentido contrario a la marcha.
Y dos cosas importantes: siempre en su silla, ¡ojo con los trayectos cortos! y demos ejemplo, todos los que viajen en el automóvil deben llevar el cinturón de seguridad.

Dependiendo de las horas de viaje debéis llevar los efectos personales del niño: juguetes para que se entretenga, chupete, biberón, etc, es decir, todo lo necesario, según la edad. Aconsejo viajar siempre con un pequeño botiquín en el que no debe faltar un termómetro, paracetamol e ibuprofeno.

¡Felices vacaciones y buen viaje!

Ecopediatría

El pasado día 28 de julio se publicaba en el periódico Información este artículo de mi compañero Mariano Mancheño, pediatra de Altea. ¡Muchas Gracias!

Carta a Núria y Aisha.

Queridas hijas: Cuando érais pequeñas mamá y yo nos empeñamos en que tuvierais una buena educación y hoy veo por lo que hacen mis nietos que la historia se repite para bien con Ausiás y Jordi, papás de mis nietos. Voy al grano.

A veces los pediatras no tenemos tiempo de hablar en consulta de otra cosa que no sea el problema por el que el paciente acude. Padres, niños y médicos habitamos el país de la PRISA . La salud de los hijos nos preocupa y contribuye al estrés del día a día. Pero en las revisiones de los programas de NIÑO SANO podemos extendernos sobre consejos que fomentan la mejora del futuro de nuestro ecosistema . En las revisiones del 4º o 6º mes menciono a los padres la existencia de los Puntos SIGRE . Desde hace más de 15 años existe en España un Sistema Integrado de Gestión y Recogida de Envases (SIGRE) que garantiza la gestión correcta de envases y restos de medicamentos de origen doméstico. Hay un contenedor en todas las farmacias del país y allí debemos depositar medicinas caducadas o restos de envases que no han sido consumidos en su totalidad. Es más fácil tirarlo a la basura pensando que por una vez no pasa nada pero SÍ PASA . Cada vez es mayor el número de contaminantes orgánicos que ocasionan riesgos medioambientales y sanitarios si se mezclan con basura doméstica o van al desagüe. No se deben llevar: agujas, prótesis, radiografías, pilas, termómetros ni productos químicos.

Otro tema es el consumo de agua en botellas de plástico. Desde hace un tiempo (años) veo cada vez más niños con una botellita de agua en la mano. Deshacerse del plástico es caro, complicado , por no comentar la posible peligrosidad intrínseca para la salud de algunos componentes del mismo . Y para fabricar una botella de un litro se emplean aproximadamente de 3 a 4 litros de agua en un planeta cada vez más sediento y seco. Es una mala costumbre dar frecuentemente agua a los niños. Más parece un sustituto del chupete que la respuesta a una necesidad biológica. O de calmar la ansiedad . Que el niño la beba sólo significa (con las cautelas del sentido común) que beber agua de una botella es otro mal hábito. Hay que salir de esta espiral inútil consumista . Es una contradicción que habiendo en el país una red de distribución universal de agua potable segura y vigilada siga creciendo imparable el consumo de agua embotellada. Y un gasto familiar considerable. Quizás en alguna zona concreta de España el contenido de nitratos y sales sea alto para la preparación de biberones en menores de cuatro meses, pero no para el resto y mis nietos beben en mi casa y en las suyas aguas de la red y si van de campamento se llevan el agua en una cantimplora. Por eso esta carta, que es mi felicitación ecopediátrica sin fecha.

Un beso fuerte.

Cuidados del cordón umbilical tras el nacimiento

La OMS ha promovido en países desarrollados la llamada “cura en seco”, que consiste en  mantener el cordón limpio y seco, sin gasas ni vendas alrededor del cordón que entorpezcan  el secado .
No cubrir la zona con el pañal como se observa en la foto y ponerle ropa holgada.
Por tanto en nuestro medio, haremos la limpieza con agua y jabón y el secado al aire y seguiremos las instrucciones descritas.
Son medidas suficientes y seguras para el cuidado del cordón
umbilical.

En países en vías de desarrollo la OMS recomienda seguir cura con antisépticos como Clorhexidina.

Todo esto nos lo ha recordado en una sesión clínica la Dra. María Hernández Espinosa R1 Pediatría del Hospital General Universitario de Elche. ¡Muchas gracias!

Bibliografía
● Márquez Carrasco A Mª, Rico Neto M, Aragundez Marcos P. Los
cuidados del cordón umbilical tras el nacimiento. Rev Enferm docente.
2017; enero – junio (108): 45 – 49.

Con la llegada del verano, ¿le quitamos el pañal?

El pasado sábado publicaba en Información este artículo

Ha llegado el verano. En los hogares con niños y niñas que tienen alrededor de los 2 años de edad, el momento de quitar pañales.

Si acude a una escuela infantil, sus profesionales os asesorarán, seguiréis sus indicaciones y os acompañaran en el proceso; pero para aquellos que no tenéis experiencia previa y os enfrentáis solos a este importante paso de maduración de vuestro hijo, aquí tenéis unas orientaciones.

El aprendizaje del control de esfínteres (micción y defecación) requiere que el niño o la niña haya alcanzado un grado de madurez suficiente y que lo eduquemos en este hábito de limpieza.
Cada niño tiene un ritmo, pero habitualmente es alrededor de los 2 años cuando la mayoría estarán preparados para ser enseñados.

Empecemos por los preparativos: Compraremos un orinal, de bordes anchos y material fácilmente lavable, que le daremos días antes para que juegue y se familiarice con él. Es importante que apoye bien tanto las nalgas como los pies para que esté cómodo y se sienta seguro, por ello no aconsejo de entrada la taza de water adaptada.
Hay que hablarle del tema, ilusionándole con hacerse mayor, incluso podemos fijar una fecha próxima, que puede coincidir con algún acontecimiento, y “ese día vamos a hacer el pipí y la caca en el orinal como los mayores”. Podemos leerle a diario un cuento sobre el tema y por supuesto tendremos preparada ropa cómoda y mudas suficientes.

Y llega el día elegido, aconsejo que sea un fin de semana “casero” o en vacaciones, porque el control debe iniciarse en el ambiente familiar, en un clima relajado y tranquilo.
Empezará la mañana diciéndole con expresión alegre que ya no vamos a ponerle pañal.
Le propondremos que se siente en el orinal, unos minutos, “para que salga el pipí” cuando se le vea deseoso para procurar que lo logre al primer intento. Estableceremos una rutina de permanecer sentado apenas unos minutos cada media o una hora. En cuanto lo logre lo levantaremos y expresaremos nuestra alegría y le ayudaremos a tirarlo al water. Si no es así no es conveniente prolongar el tiempo de permanecer sentado.
Si lo hace fuera del orinal, le diremos con expresión y voz neutra, sin enfadarnos, que hay que hacerlo en el orinal.

Es muy importante la relación entre el niño o la niña y el adulto que le pide que haga su pipí y su caca en un lugar y en un momento determinado.
Los logros o dificultades en este proceso dependerán del clima afectivo que le rodee. Una actitud cariñosa y comprensiva facilita la educación. Cuando el niño o la niña comprende lo que sus padres desean de él o de ella, se esforzará por complacerles, podemos decir que en el fondo lo hace por amor a ellos.

Cosas que “no”:
No es conveniente obligarle a sentarse en el orinal si se niega a ello.
No insistir en que orine haciendo fuerza si no lo logra al primer intento.
No reñiremos ni le castigaremos porque se haga encima. No ridiculizarlo ni avergonzarlo.
No dispersar los esfuerzos cambiando de técnica continuamente, ni usar distintos métodos simultáneamente.
No se le debe reprender excesivamente ni manifestar asco si le vemos jugar con sus deposiciones. Siente curiosidad por aquello que sale de su cuerpo y lo considera como algo valioso e importante.
No le pondremos pañales cuando salgamos a la calle porque lo estaríamos confundiendo. Llevaremos ropa de cambio suficiente.

¿Qué hacemos por la noche?. Si moja todas las noches el pañal mi consejo es mantenerlo. Esta situación es la más normal puesto que la continencia nocturna suele ser algo más tardía.
Tampoco aconsejo levantarle cada noche a determinadas horas para que orine, interrumpiendo así su sueño.
Es fácil explicarle que le ponemos los pañales para dormir porque si está dormido no se entera “que quiere salir el pipí”.

Ser perseverantes, con cariño y paciencia en apenas unos días lo habréis conseguido.