“CONFIANZA”: una campaña por la pediatría de atención primaria

Hoy en el periódico Información publico este artículo

Desde hace unas semanas los pediatras que trabajamos en los centros de salud hemos puesto en marcha una campaña de concienciación acerca del futuro de la pediatría a este primer nivel, campaña que ha sido impulsada por las dos Asociaciones de Pediatría de Atención Primaria: Avalpap y SEPEAP.

Llevamos años denunciado la falta de pediatras en los centros de salud y la situación se va agravando. No hay una previsión y planificación de las necesidades reales; vemos que siguen sin aumentarse el número de plazas de MIR de nuestra especialidad para formar los pediatras necesarios y revertir la situación actual. No hay voluntad política de mantener el modelo actual en la que los niños y adolescentes, desde el nacimiento a los 15 años, son atendidos por un pediatra en cualquier nivel asistencial. No creo siquiera que haya un objetivo de cambiar nuestro modelo de atención pediátrica en Atención Primaria por el modelo de países de nuestro entorno en los que son los médicos de familia quienes atienden a toda la población, más bien impresiona de dejadez política, de falta de planificación, de falta de programación de objetivos, de abandono en definitiva de este primer nivel asistencial por parte de las correspondientes administraciones sanitarias. Progresivamente nos vamos jubilando y no hay recambio generacional, se calcula que se necesitan una media de 240 pediatras nuevos anualmente para cubrir las jubilaciones de esta década en Atención Primaria, pero los pocos pediatras que se forman en nuestros hospitales, ante las condiciones laborales poco atractivas que se ofrecen, optan por otros destinos.

Esta dejadez y la escasez de pediatras llegará un momento en que servirá para que se justifique el cambio de modelo de atención a nuestros niños y niñas, desapareciendo el pediatra de Atención Primaria.

Tenemos la suerte de tener uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo con un primer nivel asistencial en los centros de salud accesible a todos los ciudadanos, que ha demostrado una excelente eficacia, con buenos resultados en las encuestas de satisfacción de los usuarios. Todo ello a pesar de los importantes recortes de los últimos años que se han cebado especialmente en Atención Primaria.

La atención a la población pediátrica, que no olvidemos es la más vulnerable, funciona. Se han conseguido grandes mejoras en la salud de niños, niñas y adolescentes con la implantación de los Programas de Salud, altas coberturas vacunales, detección precoz de enfermedades, programas preventivos etc. Estoy convencida que cada día es más importante si cabe la necesidad de mantener que la atención a los niños y adolescentes sea realizada por un pediatra, puesto que van en aumento el número de nacimientos de bebés prematuros o la problemática de salud mental. Queda mucho por hacer, apenas hemos iniciado la atención al adolescente desde nuestras consultas, por ejemplo, pero los pediatras de cabecera, como a mí me gusta llamarnos, no podemos ser una especie a extinguir pues, hoy por hoy, somos garantes de calidad de la atención pediátrica.

Volviendo al inicio, la campaña de recogida de firmas se ha lanzado a nivel nacional y se ha denominado “Confianza”, nombre elegido porque creemos que los padres y madres es en los pediatras en quiénes depositan su confianza para el cuidado de la salud de lo que más quieren: sus hijos e hijas.

El objetivo es exigir que las administraciones garanticen el derecho de todos los niños y adolescentes a tener un médico especialista en pediatría en los centros de salud, que se ponga solución al déficit de pediatras en España. Para ello es necesario el apoyo de todos los ciudadanos, padres y familiares de los niños, para llegar a las 500.000 firmas. Puedes hacerlo en:

1. Mediante la firma en la plataforma Change.org.  Disponible en https://www.change.org/p/12942022

2. Mediante la recogida de firmas en las consultas de Pediatría de tu centro de salud.
(No se podrá firmar en ambos sitios).

Fiebre-fobia: combatámosla con información

El pasado sábado publicaba en el periódico Información este artículo:

Hace unos días leía en una revista de Pediatría, Acta Pediátrica, un estudio en el que se analizaban los datos de una encuesta realizada a trabajadores de cuatro hospitales públicos de la Comunidad de Madrid, sobre el grado de conocimiento de la fiebre en niños.
Los encuestados fueron un 30% médicos, 25% enfermeros y porcentajes menores de auxiliares de enfermería, celadores, administrativos, etc. De todos ellos un 60 % tenían hijos. Resulta curioso, aunque hay diferencias entre sanitarios y no sanitarios y entre aquellos que tienen hijos y los que no los tienen, que un 83% crean que deben usarse las medidas físicas para bajar la temperatura cuando hace ya años que no se recomienda, así como que un 60% piense que el tratamiento precoz prevenga la convulsión febril, cosa que no es cierta, o que más de la mitad de los encuestados considere que siempre se deba bajar la fiebre aunque el niño esté contento y feliz. Sí hay unanimidad, un 86%, en que existe un miedo excesivo a la fiebre por parte de padres y abuelos.

El término fiebrefobia empezó a usarse en el lenguaje pediátrico hace casi cuarenta años para referirse al miedo injustificado que sienten padres o madres ante la fiebre de sus hijos e hijas, es la “necesidad” de combatir la fiebre a toda costa.
Poco hemos avanzado en estos años puesto que seguimos viendo ese temor a la fiebre que hace que se consulte urgentemente por la cifra que marca el termómetro sin tener en cuenta el estado general del niño. Y esta labor de información, de educación sanitaria a los padres no debemos de estar haciéndola bien pues seguimos igual.

Suelo decirle a padres y madres que la fiebre ejerce un efecto beneficioso en el niño, pues aumenta la respuesta de sus defensas frente a la infección, sea vírica o bacteriana y que tratar la fiebre con más o menos empeño no varía la evolución de la enfermedad ni de sus posibles complicaciones. Insisto en que deben mirar más al niño o a la niña, a su estado general, que la cifra que marca el termómetro y será el estado general y no la cifra, lo que les debe hacer consultar de urgencia. También les digo que deben tener en cuenta qué infección hay detrás de la fiebre, si ya está diagnosticado y es una faringoamigdalitis o un cuadro catarral por ejemplo, tranquilidad y toca acompañar al niño en su proceso infeccioso, vigilando cambios que obligarían a una nueva consulta.

Frente a la fiebrefobia es necesario recalcar:

La fiebre es una respuesta defensiva, estimula la respuesta inmune y la hace más eficiente a temperaturas entre 37 y 40ºC, por tanto beneficiosa para el organismo.

Las infecciones de los niños son, en general, de carácter leve.

Las convulsiones febriles sólo afectan a un 4% de los niños entre 6 meses y 5 años de edad.

Se debe administrar un antitérmico, paracetamol o ibuprofeno, a las dosis correctas cuando la fiebre es sintomática (es decir, si el estado general del niño está afectado por la fiebre) o si ha presentado anteriormente convulsiones febriles. Si el niño está febril pero come, bebe bien y está contento, el antitérmico no le aportará beneficios.

La fiebre, por sí misma, no es una urgencia médica, salvo que afecte a un lactante menor de 3 meses.

Recomiendo leer el Decálogo de la fiebre de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Seguiremos hablando de la fiebre, motivo de consulta tan frecuente en estos días.

El llanto del bebé en los primeros meses

El llanto en las primeras semanas de vida es uno de los motivos de preocupación de los padres y genera muchas consultas para saber si el bebé está bien o el llanto es la manifestación de que algo le está pasando.

Hace ya muchos años, en el 84, se publicaban en la revista Pediatrics unas “instrucciones para tratar el cólico” que a día de hoy seguimos recomendando y que hoy he vuelto a repetir a unos padres que acaban de tener su primer hijo. Son didácticas y útiles:

  1. Intente no dejar nunca llorar a su bebé.
  2. Para descubrir por qué llora su hijo, tenga en cuenta las siguientes posibilidades: a) el bebé tiene hambre y quiere comer; b) el bebé quiere chupar aunque no tenga hambre; c) el bebé quiere que le tomen en brazos; d) el bebé está aburrido y quiere estimulación; e) el bebé está cansado y quiere dormir.
  3. Si sigue llorando durante más de cinco minutos con una respuesta, pruebe con otra.
  4. Decida usted misma en qué orden probar las anteriores opciones.
  5. No tenga miedo de sobrealimentar a su hijo. Eso no va a ocurrir.
  6. No tenga miedo de malcriar a su hijo, eso tampoco va a ocurrir.

Os dejo enlace a otras entradas que también hablan del llanto:

El llanto del bebé

Cólico del lactante (primera parte)

Cólico del lactante (segunda parte)

Cólico del lactante (tercera parte)

Primera infancia, mercancía o sujeto de políticas sociales

Tasa neta de escolarización de niños y niñas de 2 años. Curso 2014-2015

Desde hace meses, se está librando una batalla en Baleares ante el decreto por el que se da luz verde a guarderías para niños y niñas menores de 3 años que solo ofrecen servicio de custodia, no educativo, en las que no es necesario climatización, ni acceso a luz natural y solo 1.5 metros cuadrados por niño… ante estas “guarderías para pobres” todo un movimiento social ha levantado la voz. 

Mi amigo Vicenç, psicólogo, conocedor como pocos de la primera infancia y comprometido con ella, está en esa lucha. Os traigo el último artículo que ha publicado y que podéis leer íntegro en su facebook: https://www.facebook.com/vicens.arnaiz.sancho

“Empezar a educar “cuanto antes” es, desde hace unos años, una prioridad en todas las recomendaciones de todos los organismos internacionales como la OCDE, la UNESCO y de las organizaciones humanitarias como Save the Children, UNICEF, Cáritas…

¡Pero la realidad en las Islas Baleares es un desastre! El porcentaje de niños de 2 años escolarizados en nuestra comunidad autónoma es la mitad de la media del estado y es igual o inferior a las provincias africanas.

España está a la cola de Europa en políticas de infancia, y en las Islas Baleares estamos a la cola de España precedidos por Ceuta y Melilla.

Sin embargo el 76% de la población de dos años de Menorca está escolarizado. Y los menorquines estamos orgullosos de no haber hecho políticas partidistas.

Desde Menorca gritamos bien fuerte: “SÍ, ES POSIBLE UN PLAN DE ATENCIÓN A LOS NIÑOS Y NIÑAS 0-3 DE LAS ILLES BALEARS”

Atrapados en un temporal de gripe

Con estas dos imágenes de las tasas de incidencia semanal de gripe en nuestra Comunidad, en las que apreciamos el pico de las dos últimas semanas del año, encabezo este artículo que publico hoy en el Suplemento de Salud del periódico Información.

Llevamos unas semanas en plena epidemia de gripe.
Según los últimos datos publicados en el Boletín Epidemiológico de vigilancia de la gripe de nuestra Comunidad, que corresponde a la última semana del año, la tasa de incidencia semanal de la gripe por 100.000 habitantes ha sido de 200 casos, afectando sobre todo a los niños pequeños.
También podemos leer en el Boletín Epidemiológico que casi el 96% de los afectados no estaban vacunados y de las muestras analizadas el virus aislado más frecuente ha sido el B, seguido de cerca por el AH3N2.

A pesar de la alta tasa de casos declarados de gripe en pediatría puedo aseguraros que son muchos más, pues tendemos a infradiagnosticar porque, sobre todo en los niños pequeños, es complicado distinguir entre gripe y un resfriado común y a menudo se diagnostica de “viriasis” y no se codifica como gripe.
Es decir, hacemos un diagnóstico amplio de enfermedad por virus sin especificar que ese virus puede ser un virus gripal. Sólo si la enfermedad está en el contexto de un ambiente familiar con otros miembros con gripe, hay fiebre, tos y afectación del estado general, solemos diagnosticar de gripe.
En los niños más mayores es más fácil puesto que ya relatan, además de la tos, dolor de garganta u otros síntomas respiratorios, el malestar general, cefalea, dolores musculares generalizados, artralgias… es decir, los síntomas clásicos de la gripe.

La gripe, como todos sabéis, es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias causada por un virus. Es muy contagiosa y cada invierno nos visita en forma de epidemia. Este año la evolución de la fiebre está siendo en general larga, a veces hasta 6-7 días, lo que supone en muchos casos más de una consulta porque pasan los días y la fiebre persiste; esta circunstancia ha venido a agravar la alta demanda.
El trabajo que estamos realizando estas semanas en las consultas de pediatría, como ocurre en las de medicina familiar y enfermería, es intenso, poniendo a prueba la implicación de los profesionales, y sinceramente creo necesario felicitarnos por seguir ofreciendo, aún en situaciones extremas, una asistencia de calidad.

Por último recordad que la gripe se contagia con facilidad de persona a persona a través de las secreciones respiratorias y a través de las manos contaminadas con estas secreciones por lo que mucho lavado de manos, toser sobre el codo y que el tratamiento de la gripe es sintomático, es decir, medicación para aliviar los síntomas: usaremos paracetamol e ibuprofeno si fiebre o malestar. Al ser causada por un virus no hay tratamiento para “matar” al virus, los antibióticos no sirven para ello, sirven para infecciones producidas por bacterias. Así que paciencia, reposo y mantenerse bien hidratado.