Mordedura de garrapata

Bruno

Hablaba el pasado día 2 de las picaduras de insectos centrándome en los más frecuentes: mosquitos, avispas y abejas. Hoy lo haré de las garrapatas, que son ácaros hematófagos (es decir, se alimentan de sangre) parientes de las arañas. La más común en Europa es la Ixodes ricinus, que vive en árboles y arbustos.

En verano es más frecuente la consulta por este motivo al haber más contacto con la naturaleza y con animales domésticos. Se adhiere a la piel y al no producir picor ni dolor puede pasar desapercibida durante días.

¿Qué hay que hacer si encontramos una garrapata adherida a la piel?: Hay que quitarla.

* Se extraerá con unas pinzas con suavidad para poder extraerla entera; agarraremos la cabeza de la garrapata cerca de la piel y sin girarla ni sacudirla tirar de la garrapata cuidadosamente.

* No usar vaselina para ahogarla, ni intentar quemarla.

* Nos lavaremos las manos y lavaremos la zona con agua y jabón y después usar un antiséptico.

* Si parte de la garrapata queda adherida a la piel consultar con su enfermera o pediatra porque debe ser extraída también.

¿Hay alguna medida de prevención?: Sí.

* Después jugar en el campo, revise la piel, especialmente el cuero cabelludo. Hay que tener en cuenta que se adhieren a la piel pero no dan ni picor ni dolor, por eso hay que repasar bien la piel del niño.

* Si tiene perro o el niño ha estado en contacto con perros también debe vigilarse la piel y por supuesto a los perros han de aplicarse productos acaricidas periódicamente y vigilar su piel.

Las picaduras de garrapatas habitualmente no requieren tratamiento médico, pero pueden transmitir enfermedades, de ahí la importancia de informar a su pediatra del antecedente de la picadura si el niño enferma.

El verano… y sus noticias

Hoy traigo otra de esas noticias «de verano» que me han hecho sonreir: Advierten que beber dos litros de agua diariamente es una insensatez.
La doctora Margaret McCartney en un artículo publicado en The Guardian: «Hasta donde yo sé, nunca hubo ninguna evidencia sobre esto en la literatura médica”.
«Las campañas de las empresas que ofertan agua ha sido exitosa y la opinión pública considera que es vital la ingesta de al menos dos litros del líquido.»

Repaso QUINCENAL a la blogosfera (del 11 al 24/07/2011)


Inicio este repaso quincenal con Jesús Martínez, el médico de mi hij@, que con su habitual estilo, las cosas claras y con humor, ha hecho dos entradas “de verano” que hay que leer: Corte de digestión y Otro mito la dieta blanda. ¡Felíces vacaciones, Jesús!.

A través del resumen semanal de Rubén en Hij@s de Eva y Adán (su habitual en-red-dando con crí@s) me entero que: En Adoptantis nos hablan de la nueva ley que pretende que los menores de seis años en situación de deamparo ya no vayan a centros de acogida, primándose la acogida o la adopción familiar. Bueno, en realidad su resumen semanal no tiene desperdicio.

De Santiago García Tornel, en sus Reflexiones de un pediatra curtido, destaco su entrada del pasado dia 12, «No hay nada más tonto que un test de inteligencia», en la que enlaza con la entrevista a Pablo Rudomin, neurólogo y premio Príncipe de Asturias en un diario catalán.

En Pediatría basada en pruebas Javier González de Dios nos recuerda, en su Cine y Pediatría, la película “Adiós, muchachos”, un canto a la amistad entre las paredes de un internado de Louis Malle.1987. Adiós, muchachos se convierte en uno de los más bellos cantos a la amistad jamás rodados, narrado con ternura, honestidad y una sensibilidad a flor de piel.
Y esta semana: La infancia en el cine de Truffaut (I): “Los cuatrocientos golpes”. Precisamente veía el otro día una entrevista a su protagonista, el actor Jean-Pierre Léaud, y recordaba esta primera película, todo un clásico, y lo agradecido que estaba aTruffaut. «Se dice que toda la obra de Truffaut es una búsqueda de la infancia perdida y lo que más le interesaba en la vida es la infelicidad de los niños.»

Amalia Arce, en su Diario de una mamá pediatra, temas diversos e interesantes:“Puntos negros” en la asistencia pediátrica en atención primariaEl orígen de las vacunas (I) y (II), una mirada hacia atrás como meses antes hice en maynet. Otra entrada que puede ser de vuestro interés es la de Dosis de fármacos en pediatría. Y por último la recomendación que hace Amalia del último libro del famoso pediatra Carlos González “En defensa de las vacunas”.

En Pediatría Social el Dr. Xavier Allué nos habla de Ahogamientos, accidentes sociales y Uso racional de los medicamentos.

En el Hospital de Nens: El pediatra y los virus.

En el blog de Rosa otro vídeo: Hipo, ah! y los comentarios no tienen desperdicio.

Hace semanas que no enlazo con La regla de Williams en el repaso a la blogosfera, la verdad es que no tiene desperdicio. Hoy destaco Mira ésto, ¿qué piensas hacer? y Apadriña a un niño (español).

Por último encuentro una nueva web: Unglobal / Salud internacional y global una iniciativa de Bruno Abarca que me había pasado desapercibida…un espacio donde estudiar y discutir temas de salud internacional y salud global. Una sencilla iniciativa individual para un proyecto colectivo de reflexión crítica que pueda seguir expandiéndose. Unglobal quiere ser un foro de discusión, debate y divulgación de temas relacionados con la Salud Internacional y Global. Un sitio donde aquellos que estamos interesados (personalmente, profesionalmente, o ambas) en Salud Internacional y Global podamos encontrarnos y conocernos. Un rincón donde leer acerca de estos temas y analizarlos críticamente. Una web donde dar rienda suelta a las ideas que se nos ocurran, a las propuestas que cada uno quiera lanzar, ya sea en torno a la investigación, la docencia, o la acción social.

¡Feliz semana!

Separados como pareja, juntos como padres

Esta es una de las frases más tranquilizadoras que les podemos decir a los hijos cuando los padres se separan. Separados como pareja significa que los padres ya no vivirán juntos. Juntos como padres significa que los dos los seguirán queriendo y atendiendo, que continuarán siendo un tándem a la hora de educarlos y reuniéndose en los momentos importantes. En definitiva, que sabrán poner el amor como padres y el respeto por encima de las turbulencias emocionales propias de una separación.
Hay padres y madres que pueden decirlo con total convencimiento desde del primer día. Otros, en cambio, quieren decirlo pero no pueden. También hay otros que no tienen ningunas ganas de decirlo. La situación ha llegado a un punto que no quieren seguir juntos ni siquiera como padres.
La lógica preocupación por las criaturas, acompañada de una compasión a veces mal entendida, nos lleva a menudo a descalificar a estos padres. Después de unos años orientando familias que pasan por este trance, me he dado cuenta que este no es el camino. Los padres que cuando se separan se sitúan de espaldas – incluso de uñas-, entre ellos, también son dignos de comprensión. Aunque estén ofuscados, en el fondo de su corazón saben que sus hijos estarán mejor si consiguen pacificarse. Y a eso no se llega con exigencias ni reproches. Se llega partiendo de lo que cada persona siente, y tomándose el tiempo y la ayuda necesarios para poder transformarlo en otros sentimientos más saludables.
Cuando das a entender a un padre o a una madre que lo está haciendo fatal, seguramente se sentirá culpable o molesto y lo más probable que se le cierre el corazón. Cuando le dices que sabes perfectamente que lo que le pides es difícil, pero que si algún día lo consigue será bueno para su hijo y para sí mismo, un pequeño y poderoso rayo de esperanza atraviesa la gran nube en que se convierte a veces una separación.

Su autora, Eva Bach, escritora y pedagoga, aporta reflexiones sobre la comunicación entre padres e hijos a partir de una frase que nos ayuda a educar.

El artículo original está escrito en catalán y lo ha traducido Cristina Sanz.

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Que no. Que la leche no produce mocos

Ayer José Cristóbal Buñuel Álvarez publicaba en el blog Pediatría basada en pruebas: Que no. Que la leche no produce mocos.
Dejo el enlace porque merece una lectura completa, como también la merece el enlace que hace con el Diario de una mamá pediatra: «Leyenda urbana: la leche de vaca produce mocos».

“A ver: la leche no produce mocos. Seamos serios. Lo único que tienen en común la leche (alimento esencial donde los haya) y un niño menor de dos años es la coincidencia en el tiempo entre los frecuentes catarros de repetición propios de esa edad y la ingesta de leche, que es un alimento esencial de la dieta precisamente en esa edad. Es coincidencia temporal de ambas situaciones pero una no es consecuencia de la otra.
(…)
No vale sustituir la leche de vaca entera por otros sucedáneos (leche de soja, leche sin lactosa…) porque la lactosa es esencial. Por supuesto, más disparatado aún sería sustituir la leche materna (que tiene lactosa además de otros nutrientes imprescindibles para la correcta nutrición y desarrollo del lactante).”

Gracias José Cristobal y gracias Amalia por vuestra claridad!.