Decálogo de la alimentación

En el marco del 62 Congreso de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y con el objetivo de promover una alimentación saludable entre la población infantil, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) ha presentado el Decálogo de la Alimentación, un documento divulgativo dirigido a padres, tutores y guarderías con varias pautas de cara a enseñar a los niños a comer desde pequeños.

En entradas anteriores os hablaba que debíamos desterrar ya la imagen de la pirámide alimentaria y «pasarnos» al icono del plato (difundido por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard) porque refleja de forma más sencilla y rigurosa lo que se considera en la actualidad una alimentación sana; incluso me atreví a hacer una versión propia del plato de Harvard , pero a pesar de esto reconozco que es un buen decálogo.

Disfruta del agua, evita los riesgos

Esta semana volvía a ser noticia la muerte de un niño por ahogamiento en una piscina hinchable con apenas dos palmos de agua. Hoy abro el periódico y ya son tres más. Todos los veranos lo mismo.

Según el Ministerio de Sanidad en el 2011 fallecieron en España 473 personas ( 373 hombres y 100 mujeres) a consecuencia de una lesión grave ocurrida en un entorno acuático. En el caso de los niños más pequeños, ocurren con mayor frecuencia en piscinas.

Por eso debemos insistir en las recomendaciones para prevenir ahogamientos y otras lesiones graves relacionadas con el baño. Este año el Ministerio de Sanidad ha editado una guía en forma de comic con el mismo lema que años anteriores: “Disfruta del agua y evita los riesgos”  que os aconsejo leer en familia.

Está dirigida a niñ@s  y adultos. Su objetivo es advertir de los riesgos de sufrir lesiones en los distintos entornos acuáticos y recomendar las conductas de seguridad que se deben adoptar para evitarlos.

 

 

Tosferina, ¿una enfermedad en aumento?

Este pasado mes de mayo se publicaba un “Informe de Tosferina de la Comunidad Valenciana” de la Dirección General de Salud Pública, con los datos obtenidos de la Vigilancia Epidemiológica del año 2012.
El número total de casos en nuestra Comunidad ha sido de 133, de los que 26 se han detectado en Alicante, sólo 6 en Castellón y 101 en Valencia.
Por edades, la mayoría pertenecen a la “edad pediátrica”: menores de 4 años 65 casos y de 5 a 14 años 46 casos; también hay que resaltar que entre 35 y 44 años se han detectado 10 casos.

La tosferina continúa siendo un problema de salud pública mundial. En nuestro país, a pesar de la vacunación masiva en la infancia, se ha observado un aumento de casos en los últimos años.
La tosferina es una enfermedad bacteriana que afecta a las vías respiratorias y es muy contagiosa, se transmite por vía respiratoria de unos a otros con las gotitas que echamos al hablar o al toser, con el moco, y sobre todo es contagiosa desde días antes de la aparición de los síntomas hasta al menos 2 semanas después del inicio de la tos.
Aunque el niño haya completado su vacunación en los primeros años se ha observado que la inmunidad vacunal disminuye con el tiempo.
Las manifestaciones clínicas son típicas, con 3 fases bien definidas: una primera fase que dura una o dos semanas y es indistinguible de un catarro común. Una segunda fase en la que aparece la tos en accesos: el niño se pone rojo, a veces vomita, pero lo más típico es lo que se denomina “gallo inspiratorio”, un sonido peculiar al entrar el aire cuando está en el acceso agobiante de tos. Entre los “ataques” de tos el niño está bien pero a lo largo del día puede tener de 5 hasta 20 o más accesos, sobre todo por la noche y así puede estar hasta 4-5 semanas y después disminuir progresivamente. La última fase es la de convalecencia, van remitiendo los síntomas pero dura también semanas o incluso meses.
Esta sería la enfermedad clásica, afortunadamente en los niños vacunados es más leve y más corta; el peligro está en los lactantes pequeños que no llevan ninguna dosis o una sola, en éstos es grave y la mayoría requieren hospitalización.

¿Qué estrategias se plantean para su prevención?:

  • Está claro que mantener tasas altas de vacunación a los 2-4-6-18 meses y recuerdo a los 5-6 años. Pero esta estrategia es insuficiente, porque la pérdida de inmunidad vacunal a los 6-10 años de administrar la dosis de los 5-6 años provoca la aparición de casos en adolescentes y adultos. Por tanto hay que plantear una dosis de recuerdo para éstos. En EEUU se realiza de forma sistemática, desde el año 2006, entre los 11 y 18 años de edad y también está incluída como dosis única en el calendario de adultos.
  • Otras medidas planteadas son las de vacunar a la madre en el postparto, personal sanitario, o vacunación selectiva de adolescentes y adultos convivientes de lactantes pequeños.
  • Además de la estrategia vacunal disponemos también de quimioprofilaxis, es decir, administración precoz de antibióticos a los contactos, pero el diagnóstico suele demorarse: la media del tiempo transcurrido entre la fecha de inicio de síntomas y la fecha del diagnóstico ha sido de 23 días, según consta en el citado Informe.

Para oír un ejemplo sonoro de tos por tosferina pincha aquí.

 

Se acerca la última visita al pediatra


Hoy en el Suplemento de Salud del periódico Información, publicamos este artículo escrito con Mabel Mendoza, MIR de Pediatría del H.G.U. de Elche, que está haciendo la rotación en nuestro Centro de Salud.

Mi hijo va a cumplir cumplir 15 años. En breve finaliza su “edad pediátrica” y necesito que visite por última vez a su pediatra. Queremos un exámen de salud antes de ser derivado al médico de familia.
Esto es lo que piensan los padres cuando sus hijos llegan a los 15 años. La mayoría están preocupados, les asusta la idea de enfrentarse a diferentes temas y necesitan el apoyo del profesional que más conoce a sus hijos: el pediatra.

Y es justo en la adolescencia cuando empieza la transferencia de responsabilidades. Es la etapa para aprender a ser autosuficientes y saber que cada acción que tomen tendrá sus consecuencias. Pero el delegar responsabilidades, no es dejarlos hacer lo que quieran o dejarlos solos; delegar es todo un proceso que padres e hijos deberán construir paso a paso. Lo más importante en esta etapa será la comunicación y ser claros en el mensaje….. pero….y si mi hijo se equivoca?…. es preciso recordar que cometer errores es parte del aprendizaje, por eso insistimos en que el delegar es un proceso conjunto entre padres e hijos.

Relación pediatra-adolescente:
La entrevista clínica al adolescente requiere interés, tiempo y experiencia profesional. Lo ideal es una consulta programada. Es necesario repasar y ordenar la historia clínica dejándola preparada para la derivación al médico de familia, además de realizar un breve resumen de las patologías más importantes que se presentaron en la infancia o patologías crónicas que requieran un seguimiento por parte de su nuevo médico.
En esta última consulta se crea la necesidad de una despedida. Muchas veces el mismo pediatra lo ha acompañado desde su nacimiento, se ha creado un vínculo con él y su familia, por lo que este momento es el cierre de un ciclo. Pero antes de la despedida es preciso aprovechar este vínculo para reforzar diferentes temas.

Consejos del pediatra:

  • No olvidar que lo primero y más valioso es la vida. Ha llegado la edad de responsabilizarse de los actos y de pensar antes de actuar. Evitar exponerse a situaciones que puedan poner en peligro su vida, la de sus amigos y familiares: subir a un coche con un conductor bebido, no usar el cinturón de seguridad, no llevar el casco en moto o en bici, no involucrarse en situaciones de violencia, no consumir sustancias que desconocen.
  • Vida Saludable. A partir de ahora deberá asumir los cuidados de su salud, comer sano, dormir las horas que deben y hacer deporte con regularidad. Temas como el fumar o el consumo de alcohol ocuparán gran parte de la consulta. Sabemos que es en la adolescencia la etapa donde más se exponen a estos temas. Más que la prohibición lo ideal sería enfatizar en los efectos secundarios a corto y a largo plazo del consumo de estas sustancias, la posibilidad de adicción y sobre todo el aislamiento familiar y social que en ocasiones conlleva.
  • Asumir un comportamiento sexual responsable. No exponerse a relaciones sin protección que puedan acarrear el contagio de enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados o situaciones de violencia sexual. Asumir un comportamiento sexual responsable va más allá de aspectos “médicos y éticos”. Es importante enfatizar en el adolescente que al intentar demorar el inicio de las relaciones sexuales permitirá que sea una decisión más madura, sin presiones y no influenciada por el entorno.
  • Que se marquen un objetivo profesional. Recalcar sus cualidades y habilidades para buscar aquello en lo que saquen los mejor de ellos mismos. Centrarse en estudiar e iniciar un sueño profesional que requerirá de esfuerzo, dedicación y recompensas.
  • Comunicación con los padres. Una de las tareas más importantes entre padres y adolescentes es mantener una comunicación abierta. Saber escuchar y expresarse de forma respetuosa incentivan de forma positiva la relación y evitan situaciones de riesgo en la adolescencia.

Por último es importante que el pediatra pregunte abiertamente si existe alguna situación que le genere preocupación o ansiedad. Y a su vez poder expresar que aunque ya no serán sus médicos tendrán permanentemente la puerta abierta para cualquier inquietud.

Recomendaciones prácticas de ingesta de grasas en la infancia

Después de este lento discurrir del blog motivado por el acompañamiento a mi madre en sus últimos días…su despedida…voy poco a poco retomando la normalidad…

Os hablaba el pasado marzo de un blog que viene a cubrir un vacío en la blogosfera pediátrica y es el de Pediatría y Nutrición Infantil del Dr. Isidro Vitoria, pediatra de la Unidad de Nutrición y Metabolopatías del Hospital «La Fe» de Valencia. Creo que es un lugar donde vamos a aprender mucho. Sus entradas son breves con mensajes claros y con enlaces para ampliar información.

En su última entrada: ¿Pescado frito….alimento saludable? enlaza con un artículo suyo, escrito junto al Dr. Dalmau y publicado este año 2013: Calidad de las grasas en la dieta y desarrollo infantil. En él «se revisan los conocimientos actuales sobre la calidad de los lípidos y sus requerimientos, así como la manera de conseguir aportes adecuados, tanto en niños y adolescentes como en recién nacidos.»
Se explica la importancia de la calidad de las grasas en la alimentación infantil y los pocos datos científicos que hay para hacer recomendaciones. Actualmente se sabe que además de la función energética de las grasas (función dependiente de la grasa total ingerida) «la calidad de la grasa influye en muchas otras funciones, que abarcan desde la prevención primaria de la aterosclerosis en niños y adolescentes, hasta la consecución de una óptima agudeza visual y un posible mejor desarrollo cognitivo en niños prematuros y recién nacidos.»

Realizan una serie de recomendaciones prácticas para niños y adolescentes:
• Aumentar el consumo de pescado, un mínimo de 3-4 veces por semana si es pescado blanco o 2 veces si es azul (en este caso se recomienda la ingesta de piezas pequeñas para evitar un posible consumo de metales pesados).

• Disminuir el consumo de embutidos.

• Utilizar aceites vegetales, especialmente de oliva.

• Eliminar la grasa visible de las carnes.

• Valorar en la población de riesgo (que presenta sobrepeso, obesidad, dislipemias) la utilización de lácteos semidesnatados o desnatados.

• Utilizar formas culinarias sencillas (hervidos, plancha, horno).

• Disminuir el consumo de mantequillas y margarinas hidrogenadas.

Estas recomendaciones, tal como se ha señalado, deben estar integradas dentro de unas recomendaciones dietéticas más amplias y un estilo de vida saludable (…).

Y por último éstas son las recomendaciones prácticas para el recién nacido:
La lactancia materna es la alimentación ideal para los recién nacidos. Con el fin de asegurar que la leche materna contenga concentraciones adecuadas de grasas recomiendan para la madre «una ingesta de pescado blanco más de 3 veces por semana, o de pescado azul de pequeño tamaño 2 veces por semana. También es recomendable la ingestión de aceite de oliva virgen por su contenido en AGM y antioxidantes, y evitar alimentos que contengan AG trans (mantequillas, margarinas hidrogenadas)».

Para terminar este repaso recomiendo también la lectura de 2 entradas anteriores en las que os hablaba de grasas:

Las grasas en nuestra alimentación y Las grasas en nuestra alimentación: el aceite.

 

Razones para vacunar

Esta semana he tenido una entrevista con los padres de un bebé de un mes de vida para hablar de vacunas.
Hace quince días cuando les conocí, dado que es su primer hijo, me plantearon que habían decidido no vacunarlo. Les aconsejé la dirección de unas páginas web sobre vacunas para que tuvieran más información y acordamos sentarnos para hablar tranquilamente del tema en la siguiente visita.
Habitualmente es en el control del mes cuando solemos explicar, la enfermera o yo, el calendario de vacunación de nuestra Comunidad y damos también información de otras vacunas no incluídas en él, pero sí aconsejadas por la Asociación Española de Pediatría.

Pues bien, la entrevista, en un clima de respeto mutuo, transcurrió más o menos así:
A mi pregunta, “¿Podemos hablar de los motivos por los que habéis tomado esa decisión?”, el padre respondió:
“Sí, creemos que la mayoría de las vacunas ya no son necesarias porque esas enfermedades están prácticamente erradicadas aquí, en nuestro país”.
Este argumento es uno de los más utilizados por los padres que se niegan a vacunar a sus hijos.
Y es verdad, afortunadamente algunas de las enfermedades contra las que vacunamos han disminuido su incidencia, casi desaparecido, precisamente gracias a la vacunación que durante años se ha estado haciendo, con coberturas muy altas, pero no hemos llegado a erradicarlas y en cuanto bajen las tasas de vacunación volverán a aparecer, es lo que ha pasado con la epidemia de sarampión de estos años.
Ellos insistieron en la pregunta “¿de verdad el riesgo de contraer una de las enfermedades frente a las que se vacunan es realmente alto?”.
Aquí está el quid de la cuestión, la baja percepción del riesgo de contraer esas enfermedades. Como no las vemos perdemos el miedo a que nuestro hijo las contraiga. Si oímos de vez en cuando casos de meningitis con resultado de muerte, las vacunas frente a gérmenes que pueden provocar meningitis sí son aceptadas. Yo, que soy de la década de los 50, viví a mi alrededor muchos casos de polio, los que tuvieron suerte sobrevivieron con secuelas, en aquellos momentos la vacuna de la polio era toda una esperanza. ¿Verdad que si ahora sacaran una vacuna frente al cáncer de mama o al cáncer de pulmón todos correríamos a vacunarnos?.
Sin embargo a las enfermedades vacunables los padres jóvenes les han perdido el miedo, pero siguen estando ahí.

Por último les expliqué que su hijo, aunque no se vacune, se beneficiará de que la mayoría de los niños estén vacunados, porque éstos hacen un efecto barrera que impide que los gérmenes que provocan esas enfermedades circulen, es lo que se ha denominado efecto rebaño; se protege así a los niños que por edad no han sido vacunados todavía y a los que por motivos de enfermedad, por ej, con cáncer, no pueden ser vacunados y son especialmente vulnerables a la enfermedad. Es un aspecto solidario de las vacunas. “Vuestro hijo se beneficia pero no contribuye al bien común”.

Con un “Muchas gracias, tendremos que replantearlo”, nos despedimos.

Creo que sigue haciendo mucha falta seguir hablando de vacunas.

Fotografía de cabecera (Creative Commons) | Fundación Gates