Me duele decirte “no” y sigue siendo “no”

Un conocido poeta recibió la visita de un colega, que se definía partidario de dejar los niños en total libertad para que crecieran siguiendo su propio impulso. El poeta lo invitó a salir al jardín. Una vez allí, le sorprendió mucho que no hubiera ninguna flor.
Todo eran malas hierbas. “Solía estar lleno de rosas –dijo el poeta–, pero un día decidí dejarlas en total libertad y este es el resultado”.
En un pasado reciente, y en determinados ámbitos, los límites se han asociados al uso de la represión y la frustración como herramientas educativas, y han tenido mala prensa. Pero actualmente cada vez más padres nos damos cuenta de la necesidad de poner unos limites prudentes y razonables a los hijos. Los límites son buenos y convenientes cuando están al servicio de la vida, cuando nos ayudan a encarar nuevos retos de una manera realista, prudente y gradual. Cuando nos protegen de todo aquello que no podemos afrontar con garantías de salir mínimamente bien parados. También son positivos cuando favorecen la convivencia y nos orientan en relación con lo que corresponde y lo que no corresponde en cada momento, con lo que es adecuado o inadecuado en cada lugar y situación.
A muchos padres nos cuesta poner límites, y a menudo nos cuesta mucho, también, mantenerlos un vez puestos. A veces porque somos incapaces de tolerar las protestas que acostumbran a generar en las criaturas y otras veces porque tener que decir “no” a nuestros hijos nos duele tanto o más que a ellos.
Que en algunas ocasiones nos duela decir “no”, no nos tendría que impedir decirlo. Para poner un límite no hace falta recurrir a un autoritarismo insensible y radical. Hacer saber a nuestros hijos que nos sabe mal decirlos no y que a pesar de todo es “no”, confiere más consistencia a este no. Además, supone una manera amorosa, y firme a la vez, de ejercer la autoridad y de mantener una negativa que consideramos coherente y apropiada.

Eva Bach, escritora y pedagoga, aporta reflexiones sobre la comunicación entre padres e hijos a partir de una frase que nos ayuda a educar. 

El artículo original está escrito en catalán y lo ha traducido Cristina Sanz.

 

METOCLOPRAMIDA: RESTRICCIONES DE USO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

El pasado 27 de octubre la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) nos informaba a los profesionales sanitarios sobre las nuevas condiciones de autorización de metoclopramida:
* Su uso se contraindica en niños menores de 1 año.
* Su uso no se recomienda en niños y adolescentes entre 1 y 18 años; se siguen evaluando en Europa los datos disponibles para este grupo de población.
El motivo es el mayor riesgo de reacciones extrapiramidales (alteración del tono muscular, de la postura y movimientos involuntarios).

La metoclopramida se utiliza como antiemético (para evitar vómitos) y procinético (mejora el tránsito intestinal).

En España metoclopramida es el principio activo del Primperán, además se encuentra como componente de otros medicamentos, en combinación con otros principios activos en: Aeroflat comprimidos y Antianorex triple solución oral.

VII Curso para PADRES de ADOLESCENTES

El próximo sábado 19 de noviembre se va a celebrar el VII Curso para padres de adolescentes dirigido por el Dr. José P. Valdés Rodríguez y organizado por el Colegio Oficial de Médicos de Alicante en colaboración con: Asociación de Pediatría Extrahospitalaria de la Provincia de Alicante ( A.P.E.P.A. ), Sociedad Española de Medicina del Adolescente ( S.E.MA. ) y el Excmo. Ayuntamiento de Alicante ( Concejalía de Educación ).

A lo largo del día se desarrollarán distintos temas:

– Conocer a los  adolescentes: Desarrollo físico  (J. Valdés) y Aceptar la sexualidad (M. Pascual)

– ¿Quien ve a nuestros adolescentes ?: Centro de salud : Medicina preventiva (A. Redondo) y CS Sexual y Repoductiva : Ginecologia (Mª A. Gomez)

– Educar sin gritar: G.Ballenato

– Convivir con los RIESGOS: Consumo de DROGAS: nuevos usos (L. Rodríguez), VIOLENCIA en adolescentes ¿ En qué nos equivocamos ? (D. Guijarro) y  ANOREXIA ¿ Podemos prevenirla ? (J. Casas)

INSCRIPCIONES : En el Colegio Oficial de Médicos ( Av. de Denia nº 47 A ) de lunes a viernes, y de 9 a 14 h., o por Tf.: 965 26 10 11 / e-mail: cursopadres@coma.es (precio: 5 Euros por persona , incluye libro con resúmenes de las ponencias y bibliografía recomendada). Último día de inscripción con derecho a documentación: Lunes 14 de noviembre

Educando con amor


Hace ya muchos años alguien muy querido me regaló este poster que durante mucho tiempo tuve colgado en la pared.
Ahora acabo de leer una hermosa y conmovedora novela, “El olvido que seremos” de Héctor Abad Faciolince, de la que copio sólo dos frases: la primera hablando de cómo su padre entendía y ejercía la educación de sus hijos:
“Si quieres que tu hijo sea bueno, hazlo felíz, si quieres que sea mejor, hazlo más feliz”
La segunda una reflexión del autor, ya adulto:
“Ahora pienso que la única receta para poder soportar lo dura que es la vida al cabo de los años, es haber recibido en la infancia mucho amor de los padres”.

Uso Racional de Productos Farmacéuticos: Prescripción por Principio Activo


Se ha publicado un Real Decreto-Ley 9/2011 para generalizar la prescripción por principio activo “sin merma en la calidad de la prestación farmacéutica, introduciendo criterios de responsabilidad en la administración adecuada de los recursos económicos de los que dispone el sistema sanitario”.
Por tanto, al igual que otras Comunidades Autónomas, la Agencia Valenciana de Salud se suma a la prescripción por principio activo a partir del próximo 1 de noviembre.

Lo que nos decimos, subtitulémoslo

La comunicación entre padres e hijos sería más sencilla si pusiéramos subtítulos que tradujeran en clave emocional las cosas que nos decimos. Especialmente, en la adolescencia. Los adolescentes están en plena efervescencia emocional y les cuesta pararse a reflexionar sobre las auténticas necesidades que laten tras sus impulsos. Por ello, raramente nos piden lo que verdaderamente necesitan y pocas veces expresan lo que realmente sienten. Los padres deberíamos ayudarles a identificarlo. Pero, a menudo, estamos tan o más verdes que ellos en este sentido. Estamos desconectados de nuestras emociones profundas o bien nos falta un vocabulario adecuado y preciso para expresarlas.

Modos de afrontarlo
Imaginemos por un momento, que adquirimos más destreza emocional y que, en vez de chillar como desesperados, les decimos: «Estoy enfadada y no es un buen momento para hablar». En vez de entrar en fuegos cruzados, decir: «Esto me duele mucho y requiere una disculpa por tu parte». En vez de desconfiar o dudar de ellos, explicarles: «Esto me preocupa y por eso estoy tan pendiente de ti». En vez de mostrarnos decepcionados y recriminar sus errores, decir: «Te quiero aunque te equivoques y estoy aquí para ayudarte».
Si nosotros ponemos luz y claridad a nuestras emociones y tenemos más presente nuestra manera de sentir, nuestros hijos también tendrán más presente la suya y quién sabe si, algún día, en vez de decirnos «Déjame en paz» nos dirán «Sigue pendiente de mí, aunque parezca que no me haces falta». O en lugar de emprenderla con nosotros, confesarán: «Estoy hecho un lío y me desahogo contigo porque sé que me lo aguantas». Imaginemos, por un momento, que unos y otros aprendemos a subtitular emocionalmente lo que nos decimos. El resultado puede ser una comunicación más grata, comprensible y directa al corazón.

Su autora, Eva Bach, escritora y pedagoga, aporta reflexiones sobre la comunicación entre padres e hijos a partir de una frase que nos ayuda a educar.
El artículo original está escrito en catalán y lo ha traducido Cristina Sanz.