Nuestros Prematuros, mucho más que estrellas de cine

Hoy lunes en el blog «Pediatría basada en pruebas» nos muestran el vídeo que se realizó para el Día Europeo del Niño Prematuro (17 noviembre) desde el Hospital General Universitario de Alicante (HGUA) y bajo el título «Nuestros Prematuros, mucho más que estrellas de cine».
Me uno a la difusión de este trabajo tan bien hecho, que transmite el amor por nuestra profesión, con una mirada de profundo respeto hacia el niño y su familia. Mi felicitación a todos aquellos que lo han hecho posible.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=9Cfe6fqMwFc[/youtube]

Vamos a hablar de alimentación

Estoy preparando una charla sobre alimentación, dirigida a adultos, y me encuentro con mucha información pero tengo la impresión de que abunda…digamos la “charlatanería”. Me explico: Empezando por la pirámide alimentaria, que tanto éxito ha tenido en todo el mundo, y que resulta que fue creada en 1992 por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, ¡el Departamento de Agricultura!. Ellos marcaron lo que se consideró durante muchos años lo que se debía comer: los alimentos en la base de la pirámide (precisamente los cereales, siendo EEUU el granero del mundo) debían ser consumidos en cantidades mayores que los alimentos de más arriba.
En los últimos años han ido apareciendo variaciones de la pirámide, adoptando también otras formas, se impone la del Departamento de Nutrición de la prestigiosa Universidad de Salud Pública de Harvard, pero sigo sin leer qué estudios avalan las recomendaciones.
Seguiré estudiando y volveré sobre el tema.

Enfermedad de Sever

Esta semana ha venido a consulta Andrés, un niño de 11 años, por dolor en el talón.
Tras preguntarle acerca del dolor y explorarlo, la sospecha es de que se trata de la “enfermedad” de Sever.
Para completar la información que le adelanté en la consulta pensaba hacerle un resumen en maynet, pero me parece muy bueno el que hace el Dr. César Galo García Fontecha, especialista en ortopedia pediátrica, en su web traumatología infantil.com.
Por tanto aquí te dejo el enlace: Enfermedad de Sever.

Tu nuevo profesor me gusta

Que a nuestros hijos les toque un profesor que nos guste mucho o poco no es solamente cuestión de suerte. Los ojos con los que los padres miramos al profesorado influyen, decisivamente, en la manera con la que el niño se relacionará con ellos y con el nivel de aprendizaje que alcanzará con cada uno de sus maestros.
En los años de escolaridad de mis hijos debo de haber conocido una veintena larga de tutores y tutoras y no tengo quejas importantes de ninguno. No es porque fueran perfectos. Pero, para mí, como si lo hubieran sido. Cada comienzo de curso, cuando volvía de la reunión de padres de la escuela, querían saber qué me parecía su nuevo profesor. Consciente de cómo podía ser de relevante lo que dijera, miraba de destacar principalmente las cosas positivas. A veces resultaban evidentes y otras veces las tenía que intuir, pero siempre las acababa encontrando.

Encontrar las virtudes
Una vez, uno de mis hijos me adelantó: “Este año es imposible que te guste. ¡Es más aburrido que una ostra!” Lejos de dejar que me condicionara, me mantuve en la actitud habitual y procuré contrarrestarlo: “Yo no lo he encontrado tan aburrido- le dije al volver de la reunión-. Tiene un tono un poco monótono, pero me ha parecido una persona atenta, seria y cabal y me ha gustado”. Lo siguió encontrando aburrido, pero en ningún momento llegó a ser un obstáculo insalvable, y de eso se trata. Cuando los padres miramos mal a un maestro, es muy probable que nuestros hijos entren en conflicto con él. Si somos capaces de mirarlo con buenos ojos y resaltar lo bueno que tiene- más allá de si nos cae simpático-, seguramente ellos también lo mirarán mejor.
Evitaremos una asociación que puede ser nefasta: me cae mal- es un mal profesor- comienzo a tener problemas. Y lo más importante de todo: les daremos permiso para aprender con él.

Eva Bach, escritora y pedagoga, aporta reflexiones sobre la comunicación entre padres e hijos a partir de una frase que nos ayuda a educar.

El artículo original está escrito en catalán y lo ha traducido Cristina Sanz.

Calendario de Vacunaciones de la AEP 2012

«El Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la Asociación Española de Pediatría (AEP) actualiza sus recomendaciones de vacunación, en la infancia y la adolescencia, con la publicación de su calendario de vacunaciones para 2012. Estas recomendaciones tienen en cuenta la evidencia disponible sobre la efectividad y la eficiencia de las vacunas, así como la epidemiología de las enfermedades inmunoprevenibles en nuestro país.»

«Las principales novedades en las recomendaciones para el año 2012, respecto a las emitidas por este comité hace un año, son las siguientes:
* Las primeras dosis de las vacunas triple vírica (TV) y de la varicela se recomiendan preferentemente a los 12 meses, aunque se considera aceptable entre los 12 y 15 meses.
* Las segundas dosis de las vacunas TV y de la varicela se recomiendan entre los 2 y 3 años, con preferencia por los 2 años.
* La nueva horquilla de administración recomendada de las dosis de refuerzo de las vacunas frente al meningococo C y al neumococo es de 12 a 15 meses.
* Si las circunstancias epidemiológicas lo requieren, se recomienda una dosis de refuerzo frente al meningococo C a aquellos niños que hayan recibido una serie primaria en el primer año de vida sin refuerzo a partir de los 12 meses de vida.
* Se recomienda la vacuna combinada de baja carga antigénica frente al tétanos, la difteria y la tos ferina Tdpa a los 4-6 años, siempre acompañada de otra dosis de Tdpa a los 11-14 años (en 2011 a los 14-16 años).»

Encontraréis información más detallada en El portal de las vacunas de la Asociación Española de Pediatría, área de familias.

Seguimos insistiendo un año más en un calendario de vacunaciones único.

El vínculo entre madre y niño pequeño puede influir sobre la obesidad en la adolescencia

He leído este artículo en el Medline Plus, un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. y me ha parecido interesante: plantea que las estrategias de prevención de la obesidad deben ir más allá de la comida y el ejercicio, puesto que parece haber una relación entre obesidad en el adolescente y un vínculo de «baja calidad» madre e hijo en los primeros meses de vida. Os dejo el enlace.
«Los hallazgos se hacen eco de investigaciones anteriores que mostraron que los niños pequeños que no tenían vínculos emocionales estrechos con sus padres eran más propensos a ser obesos para cuando tenían 4.5 años de edad. (…) El análisis mostró que el riesgo de obesidad de los niños a los 15 años era mayor entre los que tenían la relación emocional de más baja calidad con sus madres cuando eran niños pequeños. (…) Estos hallazgos y otros anteriores indican que el riesgo de obesidad podría ser afectado por áreas del cerebro que controlan las emociones y las respuestas al estrés, que funcionan junto con las que controlan el apetito y el equilibrio energético, explicaron los investigadores.
Los autores sugirieron que los esfuerzos de prevención de la obesidad deben incluir estrategias para mejorar el vínculo entre madre y niño, además de promover una dieta más sana y ejercicio.»