Al día en la vacuna frente al meningococo B

Desde que se comercializó la primera vacuna frente al meningococo B se suceden las consultas para conocer mi opinión sobre la conveniencia o no de vacunar a vuestros hijos e hijas.

Por eso he hecho un repaso de lo escrito hasta ahora y añado lo último publicado, así como la información de que disponemos de dos marcas comerciales de vacunas frente al meningococo B: Bexsero, que fue la primera comercializada y desde hace unos meses Trumenba, que se administra a partir de los 10 años. Toda la información de esta última vacuna la tenéis en la web del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

Se acaban de publicar en https://www.thelancet.com/journals/lanchi/onlineFirst, los datos de seguridad con Bexsero® del programa de vacunación infantil del Reino Unido, como sabéis allí está incluida en calendario desde los 2 meses de vida: “Safety of multicomponent meningococcal group B vaccine (4CMenB) in routine infant immunisation in the UK: a prospective surveillance study”.

No han encontrado problemas de seguridad, significativos, tras el uso generalizado de 4CMenB en lactantes del Reino Unido después de más de 3 millones de dosis administradas, aproximadamente a 1,29 millones de lactantes. El perfil de seguridad de 4CMenB ha sido variable, tal y como se esperaba, sin que se haya identificado ningún problema grave de seguridad hasta el momento. La experiencia hasta el momento del programa de inmunización del Reino Unido muestra que 4CMenB mantiene un perfil riesgo-beneficio favorable.

También he recibido la información de que en las próximas semanas, se va a añadir a la ficha técnica de Bexsero una pauta 2+1 para menores de 6 meses. Se podrá vacunar a los niños desde los 3 meses con esta pauta, la siguiente dosis con un mínimo de 2 meses de separación y la dosis de recuerdo a partir de los 12 meses de vida.

Repasando lo escrito hasta ahora:

Vamos a hablar del meningococo

Y ahora del meningococo B

Vacuna frente al meningococo B

Bexsero o no Bexsero: esa es la cuestión

 

¿QUE PASA CON LOS SMARTPHONES DE NUESTROS HIJOS?

Ayer en Información se publicaba este artículo de mi compañera María del Mar Clavera,  médica pediatra especialista en psiquiatría infantil y juvenil. Seguimos insistiendo en la necesidad de educar en las nuevas tecnologías.
El uso de los móviles en niños y adolescentes se ha generalizado ya en
nuestra sociedad. Como media, a los 10 años los niños reciben su primer
móvil, bastante antes de entrar en la pubertad. Y estaremos de acuerdo en
que los smartphones son instrumentos poderosísimos y atractivos, con
varias características que les convierten en el objeto más deseado, al que
más nos costaría renunciar. Si eso es así para los adultos, a los que se nos
supone madurez y autocontrol, con más razón para ellos.
Estos dispositivos mágicos, que llevamos siempre encima y tienen mil
aplicaciones, están cambiando nuestros hábitos y formas de relación
social. Han venido para quedarse, y evolucionaran para hacerse aún más
imprescindibles en nuestras vidas.
No quiero ser catastrofista, sería absurdo negar las innumerables ventajas
que tienen estos miniordenadores que llevamos siempre encima. Pero
quizás convenga reflexionar sobre su influencia en nuestros jovenes .
En Estados Unidos se acaba de publicar algún dato preocupante:
Entre el 2010 y el 2016 ha aumentado un 60% la incidencia de depresión
en adolescentes, y la prevalencia de ideas suicidas en chicos que usan el
móvil más de 5 horas al dia es del 48%. Se podría aducir que los motivos
podrían ser otros, pero el único factor que aumentó en paralelo en ese
periodo fue el uso del Smartphone.
Cuando se hablaba con ellos, aparecían algunos factores claramente
frustrantes que influían negativamente en su estado de ánimo. A veces se
trataba simplemente de que apenas tenían “likes” en lo que colgaban en
las redes. En paralelo, encuestas sobre felicidad y satisfacción personal
indican que los chicos que pasaban más tiempo con los dispositivos
digitales y tenían menos vida social “real” puntuaban mucho más bajo.
Esto se cuantificó : Usar el móvil hasta un máximo de dos horas al dia se
​podría considerar la cifra normal. Por encima de 3 horas por día,
entraríamos en zona de riesgo.
A nivel neurológico, el cerebro a estas edades está todavía en pleno
desarrollo, y es susceptible de modificar su morfología y funcionamiento
según las experiencias que tenga. Ya hay algún estudio que ha demostrado
que usar mucho los audiovisuales multitarea correlaciona con menos
materia gris en el cortex cingulado, región vinculada a las emociones,la
toma de decisiones y la predisposición a conductas adictivas.
En contrapartida, hay efectos muy positivos en el uso razonable de los
móviles, especialmente en grupos marginales, como el colectivo LTGB,
pues les permiten recibir desde ahí un buen apoyo de las redes.
A día de hoy la mayoría de expertos coincide en algunos puntos
importantes a tener en cuenta:
1. El móvil debe estar fuera de la habitación por la noche.
Dejarlo dentro origina varios problemas, el más importante es el
insomnio. Y los chicos necesitan dormir bien, es vital para ellos.
Esto puede ser una batalla, pero vale la pena tenerla.
2. Instale aplicaciones protectoras
de contenidos ilícitos o que
moderen el uso de los medios.
3. Confeccione un contrato de uso del móvil con su hijo/a
que incluya
normas sobre el uso del móvil , como no usarlo en las comidas, o el
tiempo de uso. Si lo incumpliera, podría perder el derecho de usarlo
por un tiempo.
4. Dé ejemplo saludable
A los hijos les costará separarse de sus móviles, y a los padres
también… Aparte de no usarlo en las comidas, o mientras
conducen, admitamos que los hijos ven lo que ponemos online .Si
criticamos a otro padre en las redes, o faltamos a alguien al
respeto, estamos dando un mal ejemplo.
5. Considere la posibilidad de que sus hijos usen un móvil sin datos.
Especialmente en los mas pequeños. Permiten usar varias
funciones, y evitan riesgos.

Primera infancia, mercancía o sujeto de políticas sociales

Tasa neta de escolarización de niños y niñas de 2 años. Curso 2014-2015

Desde hace meses, se está librando una batalla en Baleares ante el decreto por el que se da luz verde a guarderías para niños y niñas menores de 3 años que solo ofrecen servicio de custodia, no educativo, en las que no es necesario climatización, ni acceso a luz natural y solo 1.5 metros cuadrados por niño… ante estas “guarderías para pobres” todo un movimiento social ha levantado la voz. 

Mi amigo Vicenç, psicólogo, conocedor como pocos de la primera infancia y comprometido con ella, está en esa lucha. Os traigo el último artículo que ha publicado y que podéis leer íntegro en su facebook: https://www.facebook.com/vicens.arnaiz.sancho

“Empezar a educar “cuanto antes” es, desde hace unos años, una prioridad en todas las recomendaciones de todos los organismos internacionales como la OCDE, la UNESCO y de las organizaciones humanitarias como Save the Children, UNICEF, Cáritas…

¡Pero la realidad en las Islas Baleares es un desastre! El porcentaje de niños de 2 años escolarizados en nuestra comunidad autónoma es la mitad de la media del estado y es igual o inferior a las provincias africanas.

España está a la cola de Europa en políticas de infancia, y en las Islas Baleares estamos a la cola de España precedidos por Ceuta y Melilla.

Sin embargo el 76% de la población de dos años de Menorca está escolarizado. Y los menorquines estamos orgullosos de no haber hecho políticas partidistas.

Desde Menorca gritamos bien fuerte: “SÍ, ES POSIBLE UN PLAN DE ATENCIÓN A LOS NIÑOS Y NIÑAS 0-3 DE LAS ILLES BALEARS”

El teléfono NO es un regalo

 

Víspera de Nochebuena publicaba este artículo en el periódico Información, ahora se acercan los Reyes…   una reflexión ante la compra de teléfono móvil como regalo a vuestro hijo o hija. Aunque la imagen que lo acompaña va dirigida a los padres de hijos adolescentes soy consciente de que la media a la que los niños y niñas valencianos tienen su primer móvil es a los 9.8 años (último estudio publicado).

Aprovecho para desearos un Feliz Año Nuevo y que los Reyes os traigan muchos regalos, sobre todo regalos que no cuestan dinero: besos, achuchones, abrazos, sonrisas, te quieros …

Mañana noche Papá Noel dejará en nuestras casas miles de regalos, como ocurrirá la próxima noche de Reyes, muchos serán teléfonos móviles.

¡Aún estamos a tiempo!, detengámonos un momento y reflexionemos.

Como padres tenemos la responsabilidad de cuidar y educar a nuestros hijos y ahora, en estos tiempos que nos ha tocado vivir, se ha añadido la responsabilidad de educar en el buen uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), en la vida digital, una vida que no es virtual, es real.

Educar en esta nueva faceta implica que debemos informarnos y formarnos para no dejar a nuestros hijos huérfanos digitales. Tenemos que estar al día de la evolución de la tecnología para acompañarle en su incorporación a la vida digital, no puede quedarse sin un padre o una madre que le guíe y le proteja. Hay que enseñarles a caminar por internet, es otro espacio en el que nos movemos, y repito: real. Como hicimos con él o ella cuando salíamos a la calle y eran pequeños: al principio lo llevábamos de la mano y no lo soltábamos, después, cuando nos fiamos de que no saldría corriendo y cruzaría la calle, lo llevamos a nuestro lado y más tarde empezó a salir solo, eso sí con límites de horario y de lugares por dónde se movería. Como en todo aspecto educativo hay un camino a recorrer: de la dependencia a la autonomía.

Es necesario establecer normas de uso claras, enseñarles las oportunidades, los riesgos y las normas de uso de las tecnologías, fomentar el espíritu crítico sobre lo que encuentra, debemos ser nosotros, los padres, quiénes les introduzcamos en las redes sociales, relacionarse sólo con quien conozca personalmente, enseñarles en qué consiste la privacidad, que trate a los demás como le gustaría que lo trataran, del respeto a los demás…poco a poco introducirle en las redes sociales vigilando, atentos, conociendo las claves de acceso, ayudarles a escoger unas buenas claves de uso y explicarles la razón. Fomentar el diálogo sobre lo que es una navegación segura, no descargar nada sin permiso por ejemplo. Instalaremos programas de control parental, pero no olvidemos que el mejor filtro parental somos los padres y serlo exige conocimiento de las TIC, una buena comunicación familiar y educación, es decir, cariño y normas.

Tiene que haber ya un camino recorrido cuando llegue el momento del móvil, por eso conviene retrasar al máximo su adquisición.
Y si ha llegado el momento, ¿por qué no un contrato?. Os aseguro que os va facilitar mucho la tarea de educar. Aquí dejo algunas ideas para que elaboréis el contrato que acompañará a su regalo:
Los padres siempre conoceremos la contraseña
Guardarás el teléfono todos los días en el “aparcamóviles” a las ….. horas.
No se usa el teléfono en las comidas
No lo llevarás al instituto
Si quieres mantener línea y datos deberás…..
Y un buen final:
Te queremos. ¡Disfrútalo!

Por último educar es dar ejemplo, hagamos nosotros un uso responsable y seamos coherentes con lo que exigimos a nuestro hijo o hija.

“ME LLAMO SILVIA Y NO BEBERÉ….”

El pasado sábado se publicaba en el Suplemento de salud del periódico Información este artículo de mi compañero Mariano Mancheño. Gracias Mariano por tocar este tema que a menudo pasamos de puntillas.

El Síndrome Alcohólico Fetal se define como alteraciones físicas,
cognitivas, sociales y emocionales del niño como consecuencia del
consumo de alcohol por la madre embarazada.

¿Es frecuente?. Durante el embarazo se estima que aproximadamente el 35% de las embarazadas de nuestro medio consumen alcohol. Muchas mujeres creen que beber un poco no supone riesgo para el feto. Además si los rasgos no son muy pronunciados, pocos padres sospechan que el retraso en el desarrollo psicomotor y escolar sean debidos al consumo de alcohol.

Tampoco es fácil el diagnóstico en el recién nacido para neonatólogos y pediatras cuando las manifestaciones son sutiles o hay otras causas de posible daño cerebral. Y en nuestro medio aproximadamente 3 de cada 1000 recién nacidos lo padecen. El porcentaje es mayor en niños adoptados procedentes de orfanatos.

Algunos rasgos de la cara (labio superior fino, el surco entre la nariz y la boca liso, cráneo más pequeño, párpado superior caído, mandíbula inferior pequeña, nariz respingona y otros se “difuminan”, se vuelven menos marcados en la adolescencia y en la vida adulta. Además la talla es pequeña y pueden padecer afectaciones de corazón, audición, visión, y huesos entre otras.

Pero el daño es mayor en el cerebro. El alcohol provoca literalmente disminución del tejido nervioso y mala “especialización” del mismo. Por  ello manifiestan dificultades para aprender el lenguaje, menor capacidad de concentración, disminución de la memoria y poca habilidad para solucionar problemas complejos y de lógica con respecto a los niños sanos de su misma edad. Durante la etapa escolar de primaria no puedenseguir bien el curso por el retraso mental frecuente y dificultades en la socialización. Y en las siguientes etapas de la vida generar secuelas de por vida.

Todas estas manifestaciones son prevenibles si las mujeres en edad fértil
se abstienen de beber alcohol antes de la concepción y durante TODO el embarazo ya que no se ha determinado un consumo mínimo de alcohol seguro si bien se sabe que a mayor consumo más posibilidades de ​ padecer la enfermedad completa o parcial. El ginecólogo siempre incluye en la primera visita preguntas y consejos alusivos, pero las embarazadas no siempre van al médico las primeras semanas.

Las campañas institucionales mantenidas, los familiares de mujeres en edad fértil y los profesionales sanitarios hemos de tratar de motivar a las futuras madres para que no tomen bebidas alcohólicas durante el embarazo.

Para terminar, aunque los daños no son curables en el sentido médico del término, sí se puede mejorar el futuro de estos niños con un diagnóstico temprano que permita acciones sobre el desarrollo motor(fisioterapia ), el aprendizaje del lenguaje (logopeda), control de impulsividad (psicoterapia) y en ocasiones medicación. El papel del pediatra es orientar y escuchar a los padres, hacer un seguimiento integral del niño y estar atentos para que no se nos pase por alto el diagnóstico. Además, entre los 6 y 9 meses de vida, cuando acuden a revisión al pediatra sería buena idea comentar con los padres los efectos del alcohol por si tuvieran deseo de tener más hijos.

ADOLESCENTE EN CASA. CLAVES PARA LA CONVIVENCIA

El pasado sábado, en el suplemento de salud del periódico Información, el Dr. Antonio Ríos publicaba este artículo que bien merece una lectura. ¡Muchas gracias!.

El Dr. Antonio Ríos es Médico Psicoterapeuta. Terapeuta de Familia y Pareja y Director Centro FAyPA de Alicante. Participa como Ponente en el próximo Curso para Padres de Adolescentes al que os invito.

Solamente aquellos padres y madres que han pasado o están pasando la temporada llamada “ adolescencia” con un hijo/a, saben de lo espectacular de la misma. Muy pocos se lo ven venir, y la mayoría apuestan porque “no será” para tanto, y creen que su hijito/a cariñoso, amable, comunicativo, cercano, obediente, generoso, disponible,… no se va a metamorfosear, a transformar, y que eso les pasa a los otros. Hasta que un buen día, pasado aproximadamente el decimosegundo o tercer cumpleaños del susodicho/a, comienza a percibirse en la casa un clima sombrío, hostil, distante, de miradas acusadoras,
de desplantes furibundos, de silencios amenazantes. ¡¡Ánimo!!, ¡¡Bienvenidos!! Estamos ante la ¡¡ADOLESCENCIA!!

La adolescencia es una de las etapas más complicadas de la vida de un ser humano. Es una época de profundos cambios físicos, inestabilidad emocional, inseguridad personal manifestada en una necesidad de constante afirmación por parte de los amigos/as. Etapa de rebeldía ante las normas, ante la autoridad, con alteraciones en las percepciones personales y del mundo exterior, surcada por una gran confusión de sentimientos, descubrimiento de la sexualidad, concreción de la identidad sexual, de búsqueda de autoafirmación.

En este proceso de transformación, el /la adolescente sufre dos grandes crisis:
Crisis de Identidad: Dejan de ser niños/as para ser “algo” todavía por definir, descubrir y confirmar. Esto les crea mucha inseguridad personal y por lo tanto mucha necesidad de aceptación especialmente por parte de los amigos/as.
Crisis de Autoafirmación: Es la crisis por la que el/la adolescente ejerce su necesidad evolutiva de manifestar su criterio, su opinión, sus gustos y ejecutar sus decisiones. Esta necesidad de afirmación les lleva a una búsqueda de autonomía, y una búsqueda de independencia. Aún así necesitan de su amor y de su reconocimiento y aprobación.

PAUTAS PARA LA CONVIVENCIA CON SU HIJO/A ADOLESCENTE
Cargarse de paciencia y de ánimo, sabiendo que esta etapa se termina.

Aprender a tratar a su hijo/a de otro modo. Prestarle atención de otra manera.

No intentar razonar o convencerle constantemente. Se agotará

Estar ahí ¡¡siempre!! Pero no sean insistentes o agobiantes hasta hartar.

Apreciar y valorar alguna de las cosas que a ellos les gusta, aunque no sea de sugusto u opción.

Negociar, negociar, negociar… en la mayoría de las situaciones.

No dejar de decirles lo que usted considera oportuno, pero no imponga su criterio entodas las ocasiones.

Seleccionar los motivos o situaciones por los que vale la pena entablar un conflicto

Comuníquese de modo Afectivo, Efectivo y Superficial con su hijo/a adolescente.

Manifieste el cariño que le tiene a su hijo/a adolescente, pero hágalo de un modo que no le haga sentirse niño/a.

No humillaciones ni descalificaciones.

Si están ambos miembros de la pareja en casa, manténganse unidos a la hora de poner criterios educativos.

Favorecer la autonomía y la independencia de su hijo/a adolescente , ayudándole a que asuma las consecuencias.

Supervisar lo que lee, escribe, ve, con discreción, no fiscalizar constantemente. ​

La permisividad absoluta no es buena. La autoridad absoluta no es buena.

No se desanime y no tire la toalla. Aunque sea una etapa difícil, su hijo/a ha de pasar por ella para hacerse adulto y adulto competente, por lo que es necesario facilitársela, sin que por ello dejemos de estar ahí, escuchándolos, atendiéndolos, pero también pautándolos y orientándolos. ¡¡Mucho Ánimo!!