ADOLESCENTE EN CASA. CLAVES PARA LA CONVIVENCIA

El pasado sábado, en el suplemento de salud del periódico Información, el Dr. Antonio Ríos publicaba este artículo que bien merece una lectura. ¡Muchas gracias!.

El Dr. Antonio Ríos es Médico Psicoterapeuta. Terapeuta de Familia y Pareja y Director Centro FAyPA de Alicante. Participa como Ponente en el próximo Curso para Padres de Adolescentes al que os invito.

Solamente aquellos padres y madres que han pasado o están pasando la temporada llamada “ adolescencia” con un hijo/a, saben de lo espectacular de la misma. Muy pocos se lo ven venir, y la mayoría apuestan porque “no será” para tanto, y creen que su hijito/a cariñoso, amable, comunicativo, cercano, obediente, generoso, disponible,… no se va a metamorfosear, a transformar, y que eso les pasa a los otros. Hasta que un buen día, pasado aproximadamente el decimosegundo o tercer cumpleaños del susodicho/a, comienza a percibirse en la casa un clima sombrío, hostil, distante, de miradas acusadoras,
de desplantes furibundos, de silencios amenazantes. ¡¡Ánimo!!, ¡¡Bienvenidos!! Estamos ante la ¡¡ADOLESCENCIA!!

La adolescencia es una de las etapas más complicadas de la vida de un ser humano. Es una época de profundos cambios físicos, inestabilidad emocional, inseguridad personal manifestada en una necesidad de constante afirmación por parte de los amigos/as. Etapa de rebeldía ante las normas, ante la autoridad, con alteraciones en las percepciones personales y del mundo exterior, surcada por una gran confusión de sentimientos, descubrimiento de la sexualidad, concreción de la identidad sexual, de búsqueda de autoafirmación.

En este proceso de transformación, el /la adolescente sufre dos grandes crisis:
Crisis de Identidad: Dejan de ser niños/as para ser “algo” todavía por definir, descubrir y confirmar. Esto les crea mucha inseguridad personal y por lo tanto mucha necesidad de aceptación especialmente por parte de los amigos/as.
Crisis de Autoafirmación: Es la crisis por la que el/la adolescente ejerce su necesidad evolutiva de manifestar su criterio, su opinión, sus gustos y ejecutar sus decisiones. Esta necesidad de afirmación les lleva a una búsqueda de autonomía, y una búsqueda de independencia. Aún así necesitan de su amor y de su reconocimiento y aprobación.

PAUTAS PARA LA CONVIVENCIA CON SU HIJO/A ADOLESCENTE
Cargarse de paciencia y de ánimo, sabiendo que esta etapa se termina.

Aprender a tratar a su hijo/a de otro modo. Prestarle atención de otra manera.

No intentar razonar o convencerle constantemente. Se agotará

Estar ahí ¡¡siempre!! Pero no sean insistentes o agobiantes hasta hartar.

Apreciar y valorar alguna de las cosas que a ellos les gusta, aunque no sea de sugusto u opción.

Negociar, negociar, negociar… en la mayoría de las situaciones.

No dejar de decirles lo que usted considera oportuno, pero no imponga su criterio entodas las ocasiones.

Seleccionar los motivos o situaciones por los que vale la pena entablar un conflicto

Comuníquese de modo Afectivo, Efectivo y Superficial con su hijo/a adolescente.

Manifieste el cariño que le tiene a su hijo/a adolescente, pero hágalo de un modo que no le haga sentirse niño/a.

No humillaciones ni descalificaciones.

Si están ambos miembros de la pareja en casa, manténganse unidos a la hora de poner criterios educativos.

Favorecer la autonomía y la independencia de su hijo/a adolescente , ayudándole a que asuma las consecuencias.

Supervisar lo que lee, escribe, ve, con discreción, no fiscalizar constantemente. ​

La permisividad absoluta no es buena. La autoridad absoluta no es buena.

No se desanime y no tire la toalla. Aunque sea una etapa difícil, su hijo/a ha de pasar por ella para hacerse adulto y adulto competente, por lo que es necesario facilitársela, sin que por ello dejemos de estar ahí, escuchándolos, atendiéndolos, pero también pautándolos y orientándolos. ¡¡Mucho Ánimo!!

X Curso para Padres de Adolescentes

Como os informaba hace unas semanas, el próximo sábado 11 de noviembre tendrá lugar en el Colegio de Médicos de Alicante el X Curso para padres de adolescentes. Os dejo el Programa y os animo a venir, un día para compartir experiencias y pararnos a reflexionar en cómo educamos.

En palabras del Dr. Valdés, Director del Curso, así nos lo presenta: Adolescencia. Una época de grandes cambios que habitualmente va acompañada de prejuicios sobre su conflictividad, de temores por los peligros que que se afrontan… Y sin embargo es una etapa más del desarrollo humano por la que todos hemos de transitar. No debería considerarse más difícil pero sí diferente, y necesitamos conocerla bien para acercarnos sin temor a nuestros adolescentes y ayudarles en este paso hacia la vida adulta.

Empezamos con estos cursos en los años 90. ¿Qué ha cambiado en este tiempo?. El acceso a internet se produce a edades cada vez más tempranas. El móvil como regalo de la 1ª Comunión es una costumbre social que se impone, y los delitos cometidos y padecidos por menores que más han aumentado son los relacionados con las nuevas tecnologías. Son comportamientos inimaginables hace unos años que se pueden (y se deben) prevenir.

Padres y profesionales tenemos una responsabilidad que asumir. Necesitamos una formación adecuada para acompañarlos correctamente durante el aprendizaje, y esperar que algún día podamos confiar en ellos. Formación-acompañamiento-confianza…No es tan diferente de cuando les enseñamos a montar en bici: un día les quitamos los ruedines y se van con los amigos.

Espero que el intercambio de opiniones ayudes hacer mejor las cosas y ver con más optimismo esta apasionante edad.

¿Vacunamos a nuestros hijos de la gripe?

Hoy en el periódico Información, Amparo Berenguer Díez, Residente de M.F. Y C. de nuestro Centro de Salud publica este artículo, informando del inicio de la campaña antigripal y las recomendaciones de vacunación en niños y adolescentes. ¡Muchas gracias Amparo!

Como cada año octubre es el mes del inicio de la campaña de vacunación antigripal. Este año la campaña durará desde el 23 de octubre de 2017 hasta el 31 de enero de 2018. En pocas semanas empezaremos a ver en la consulta los primeros cuadros gripales, de ahí la importancia de que los grupos de riesgo comiencen a vacunarse cuanto antes.

La gripe es una enfermedad infecciosa que está producida por virus y es muy contagiosa. En los niños puede presentarse de varias maneras, aunque por lo general se comporta como un resfriado con fiebre, que puede ser elevada y síntomas respiratorios como tos, obstrucción nasal y moqueo. También puede presentar vómitos, diarrea y dolores musculares o articulares.

Es muy contagiosa y se transmite de persona a persona a través del aire por la tos, los estornudos, las manos, o por medio de objetos que hayan sido contaminados con el virus, de ahí la importancia de una adecuada higiene de manos para evitar el contagio.

Al ser una enfermedad producida por virus sólo disponemos de tratamiento sintomático: administrar antitérmicos para bajar la fiebre y mejorar el estado general del niño, además de insistir en la adecuada ingesta de líquido. El uso de antibióticos no está indicado, excepto en caso de que la gripe se complique con otros procesos.

Pero afortunadamente sí disponemos de la vacunación para prevenirla. El virus de la gripe tiene la propiedad de poder cambiar de año en año. Ésta es la razón por la que anualmente hay que fabricar una vacuna adaptada a los cambios que haya sufrido el virus. En esta campaña las vacunas antigripales disponibles son las inactivadas trivalentes mediante inyección intramuscular. Además se puede poner al mismo tiempo que otras vacunas, pero eligiendo lugares distintos para aplicar la inyección.

El año pasado estuvo disponible la vacunación intranasal que resultaba muy cómoda de administrar al niño. Pero este año, por decisión del laboratorio que la comercializa, no estará disponible en España.

¿A qué niños y adolescentes vacunamos?:
La vacuna de la gripe sólo se debe usar en niños a partir de los 6 meses de edad. El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) recomienda la vacunación en niños a partir de los 6 meses de edad y adolescentes con enfermedades que puedan suponerles un mayor riesgo de complicaciones, enfermedades como asma, diabetes, enfermedades neurológicas, o bien niños prematuros, niños con Síndrome de Down… o que lleven tratamientos mantenidos con determinados fármacos.

También la recomiendan a los niños sanos y resto de convivientes de personas enfermas (niños o adultos) en los que podría resultar especialmente peligrosa esta enfermedad, estén o no ellos mismos vacunados. Y por último, también la recomienda a los miembros del entorno familiar cuando existan lactantes menores de 6 meses de edad con factores de riesgo ya que, como he dicho, no pueden recibirla por edad.

¿Y si mi hijo no pertenece a ninguno de estos grupos, lo debo vacunar?:
El CAV-AEP considera que sí es recomendable la vacunación antigripal en la población infantil, a pesar de que la vacuna es menos eficaz en los de menor edad, porque además de la protección individual hay un efecto comunitario: son los niños los que excretan el virus durante más días, siendo los principales diseminadores del virus en la comunidad. Por tanto la vacunación infantil antigripal es quizás, la medida más efectiva para reducir la carga global de la enfermedad en los adultos, sobre todo en las personas mayores.

Más información en la web del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

Curso para padres de adolescentes

Hoy en Información se publica este artículo de mi amigo y compañero Dr. José Valdés, director del Curso. Más adelante os informaré del Programa. Se realizará en el Colegio de Médicos de Alicante el próximo 11 de noviembre.

Adolescencia. Una época de grandes cambios que habitualmente va acompañada de prejuicios sobre su conflictividad, de temores por los peligros que se afrontan… Y sin embargo, una etapa más del desarrollo humano por la que todos hemos de transitar. No debería considerarse más difícil pero sí diferente, y por tanto necesitamos conocerla bien para acercarnos sin temor a nuestros adolescentes y ayudarles en éste último paso hacia la vida adulta. Lo que se desconoce se teme, y lo que se teme se rechaza de forma inconsciente … y la «mala prensa» que les acompaña no favorece nuestra relación con ellos.

«Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud de hoy toma mañana el poder . Porque ésta juventud es insoportable, desenfrenada y simplemente horrible». La frase se atribuye a Hesíodo filosofo griego del siglo VIII a.C., y la historia de la humanidad está llena de referencias parecidas, que debemos desmitificar. Los adolescentes no son muy diferentes de los de épocas pasadas, pero la sociedad en la que les va tocando vivir les obliga a adaptarse cada vez con mayor rapidez.

Empezamos con estos cursos en la década de los 90 ¿Qué ha cambiado en éste tiempo que esté influyendo de una forma decisiva?: el acceso a Internet ha seguido una progresión imparable hacia a edades cada vez más tempranas. El móvil como regalo para la primera Comunión (9-10 años) es una costumbre social que se va imponiendo? Que los mal llamados «nativos digitales» sepan apretar las teclas, no significa que tengan suficiente madurez para navegar en la red. Y lo que es peor: en la mayoría de los casos los adultos se lo ponen en las manos, y miran para otro lado porque «ellos saben más que yo»… o «a mi ésos temas de tecnología se me escapan». Una de las múltiples consecuencias que ya estamos viviendo es que los delitos cometidos y padecidos por menores que más han aumentado, son los relacionados con las Nuevas Tecnologías. Esta realidad nos habla de unos comportamientos inimaginables hace unos años, y que se pueden (y se deben) prevenir.

Éste es uno de los aspectos que les hemos cambiado a los adolescentes ( por desgracia, también a los niños ). Pero si reflexionamos sobre los acontecimientos recientes todos sabemos que hay más, y no son precisamente ellos los culpables.

Tenemos padres y profesionales, una responsabilidad que asumir. Necesitamos primero una formación adecuada para poder acompañarlos correctamente durante el aprendizaje, y esperar que algún día podamos confiar en ellos. Formación- acompañamiento – confianza… No es tan diferente de cuando les enseñamos a montar en bici: algún día les quitamos los «ruedines» y se van con los amigos.

El próximo 11 de noviembre tendremos un nuevo encuentro en el Colegio de Médicos . Espero que el intercambio de opiniones, nos ayude a todos a hacer mejor las cosas y ver con más optimismo esta apasionante edad.

Prevención de ahogamientos

Semanas pasadas publicaba en el periódico Información este artículo mi compañero y amigo Mariano Mancheño, pediatra en Altea y que tenía pendiente publicar en maynet. Finaliza el verano y un año más con cifras escalofriantes de muertes por ahogamiento, por esto agradezco a Mariano este necesario recordatorio. 

Me gusta el agua. Me gustan las playas solitarias y las no tan solitarias. Siempre hemos ido con mis hijas y ahora con mis nietos y lo pasamos bien. Vivimos para reir, para soñar, para jugar, y el verano parece una invitación a todo ello. Vivo apenas a 20 metros de la orilla y me duermo acunado por el ruido de las olas.

Termina Agosto. Releo los artículos de mis colegas y los propios de los últimos meses de esta tribuna pediátrica (vacunas, lactancia,tabaco, refugiados, cáncer,antibióticos, alergias,protección solar, etcétera). Son un nutrido grupo de ensayos  cortos y asequibles pero no encuentro referencias  a los ahogamientos. Pensando que más vale tarde que nunca me pongo a ello.

A diario salen noticias en televisión u otros medios del incremento del número de ahogados en 2017  con respecto a 2016 (que no eran pocos) y las cifras son escalofriantes. Al final del año estaremos hablando de una cifra de muertes por ahogamiento equivalente a la mitad de la de los accidentes de tráfico.

Hechos:
El porcentaje de ahogamientos ha aumentado un 15 % con respecto al año anterior y no es el momento de averiguar la causa.

De los ahogamientos con resultado de muerte sólo este año , aproximadamente 320 , unos 70 son menores, niños.

Considerar también que muchos casos de «casi ahogamiento» que no están en las estadísticas sobreviven sin secuelas, pero no todos.

Que la provincia de Alicante es la que más ahogados lleva de España. Sí, Alicante, la nuestra.

Cuando hay planes de prevención de accidentes y se aplican, se comprueba que son muy eficaces. ¿Para cuando campañas de prevención en TV, redes, colegios…? Reclamo un plan nacional de instrucción de técnicas de reanimación como se está haciendo con la prevención de obesidad, el maltrato infantil u otros. Al final del artículo seleccionaré referencias donde la reanimación cardiopulmonar esté bien explicada.

Lo que hay que hacer:
Nunca dejar a menores solos sin supervisión en playas, piscinas, embalses o ríos por seguro que parezca el entorno. No olvidemos las bañeras o pequeñas piscinas en casa. Bastan 2 centímetros y 2 minutos para que ocurra un accidente.

Revisar y asegurar periódicamente el vallado de piscinas, piletas y balsas. El mayor número de ahogamientos se produce en piscinas privadas.

Muchos accidentes son provocados por saltos desde rocas o trampolines y en el caso de adolescentes asociados al consumo de alcohol en un 25 %. En estos casos los traumatismo de cráneo y columna agravan el pronóstico.

Respetar escrupulosamente las banderas de playas y las indicaciones de los socorristas. Bañarse preferiblemente en donde los haya.

Ir provistos de chalecos salvavidas reflectantes para actividades náuticas (remo, surf, paddel surf, veleros…)

Enseñar lo antes posible a nadar a los pequeños pero saber que aunque sean capaces pueden ahogarse igualmente por cansancio, golpes, mareos, despistes.

Cuando hay una persona hundida hay que sacarla del agua lo antes posible y comprobar respiración y latido iniciando maniobras de reanimación mientras se solicita ayuda (112). NO intentar un rescate con aguas movidas o profundas si no se está muy seguro de saber hacerlo bien. Muchos ahogados lo son en el intento de auxiliar a otro.

Referencias sobre reanimación cardiopulmonar en:
Aprovecho para presentaros esta magnífica Guía que han hecho los Dres Casado Flores y Jiménez García del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús:

“Ha passat una cosa molt trista”

Durante un tiempo fuimos traduciendo en maynet artículos (algunos aquí o aquí) que publicaba mi amiga Eva Bach, escritora y pedagoga, conocedora de la infancia, de la adolescencia, de la educación y de la vida.
Sigo leyéndola, los libros que va publicando y la columna con la que sigue colaborando en la revista AraCriatures , como ella misma dice son “reflexiones sobre la comunicación entre padres e hijos a partir de una frase que nos ayuda a educar”.

Os dejo esta columna, que recomendé leer ayer, cuando me plantearon en la consulta precisamente este tema.

Alguns pares i mestres amaguen la cara amarga de la vida a les criatures perquè no pateixin. La intenció és bona i amorosa, les conseqüències no sempre ho són. Si volem que adquireixin recursos per afrontar les dificultats i que edifiquin una fortalesa emocional progressiva, hi ha coses que s’han de dir, d’alguna manera que no els causi alarma ni neguit innecessaris i que els proporcioni consol, seguretat i esperança: “Ha passat una cosa molt trista…, però ens tenim per fernos costat”. Si es tracta de fets rellevants, han de ser comunicats. D’una banda, perquè el que s’amaga no pot ser elaborat, comprès ni integrat. I, de l’altra, perquè les criatures tenen un wifi emocional que registra el que passa al seu voltant, encara que no se’n parli. I quan es tracta d’alguna cosa que té un impacte profund en la vida de la família, de la mateixa criatura o de l’entorn més pròxim, com ara una mort, una malaltia, una separació, un daltabaix en la situació laboral, si els adults no els hi sabem transmetre adequadament, percebran igualment que n’està passant alguna de grossa, encara que no sàpiguen ben bé què, i acabaran patint igual, sols i desorientats. I potser s’ho imaginaran pitjor i tot del que és.

Hi ha pares que quan se separen expliquen als fills que un dels dos progenitors està de viatge. O que els diuen que l’àvia segueix molt malalta quan ja és morta. Un dia em va telefonar una coneguda per ferme una consulta. El germà del seu marit havia tingut un accident de moto i estava molt greu. La seva filla adolescent estava de colònies i dubtava si dirli que el seu tiet preferit era a l’UCI en estat crític. Li vaig dir que si fos filla meva, l’hi diria. No hauria calgut ferla preocupar si no hagués corregut perill. Però quan es tracta de qüestions de vida o mort, què en traiem de no dirho? Si el desenllaç és fatal, com en aquest cas, se n’acabarà assabentant igualment. I, quan torni a marxar, la falta de notícies no la deixarà mai més tranquil·la. ¿Com podrà estar segura que tot va bé, quan hi vagi de veritat, si quan anava malament l’hi van amagar? En casos com aquests, la veritat comunicada amorosament, amb la delicadesa i el tacte necessaris, és més bona opció i més saludable que una mentida pietosa o que callar perquè no pateixin.