Día Mundial de la Diabetes 2014

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Hoy, en el Suplemento de Salud del periódico Información, publicamos el siguiente artículo Cristina Giménez, M.I.R. de Pediatría del H.G.U. de Elda y yo.

Desde 1991 se viene celebrando, cada 14 de noviembre, el Día Mundial de la Diabetes con el objetivo de aumentar la concienciación global sobre la enfermedad y poner la epidemia bajo los focos de la atención pública. Se eligió esta fecha por ser el aniversario de Frederick Banting, quien concibió, junto a Charles Best, la idea que les conduciría al descubrimiento de la insulina en el año 1921.

Este día fue instaurado en un principio por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), y desde el 2007 avalado como día oficial de la salud por la ONU, adoptando como logotipo un círculo azul.
El Día Mundial de la Diabetes nos recuerda que la incidencia de la diabetes, sobre todo de la tipo 2, va en aumento, y continuará esta tendencia a no ser que emprendamos acciones para prevenir este enorme crecimiento. Este año 2014 será el primero de tres años (hasta 2016), en los que se llevará a cabo una campaña que se centrará en ”vida saludable y diabetes”. Las actividades y materiales estarán dedicados a una alimentación sana, y su importancia para prevenir y controlar la diabetes tipo 2 de manera efectiva. Porque aunque la diabetes tipo 1 no se puede prevenir, la tipo 2 sí y para prevenirla es recomendable llevar una dieta saludable, hacer ejercicio físico y mantener un peso corporal normal, evitando la obesidad. Y es que la diabetes tipo 2 ya no es “la diabetes de los mayores”, ahora cada vez se diagnostica a edades más tempranas, incluso pediátricas, en consonancia con el aumento de la obesidad infantil a nivel mundial. Según datos de la OMS, desde 1990 se ha pasado de 31 a 44 millones de niños obesos en el mundo. Una epidemia que pretende intentar frenar con campañas como ésta.

Los mensajes claves de la campaña para este año 2014 son:

  • “Invertir” en un desayuno saludable, que reducirá la carga mundial de diabetes y ahorrará miles de millones en pérdida de productividad y costes sanitarios. Tomar un desayuno saludable ayuda a controlar el apetito y las concentraciones de glucemia, tanto en adultos como en niños, y por tanto reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Y en negativo: saltarse el desayuno va asociado al aumento de peso.
  • Garantizar el acceso a un desayuno asequible y saludable es fundamental para reducir la carga mundial de diabetes. Se incide en este punto dada la amplia disponibilidad de alimentos baratos, densos en energía y bajos en contenido nutricional, que está potenciando la epidemia mundial de diabetes tipo 2, ya que una dieta sana es más cara.

Síndrome de Frey

Para ampliar la información dada en consulta a los padres de un precioso lactante de 5 meses, hablaré hoy del síndrome de Frey, también llamado Síndrome auriculotemporal o Hiperhidrosis facial gustatoria (aunque en los lactantes suele cursar sin hiperhidrosis, es decir, sin sudoración).

¿En qué consiste?
Los padres suelen relatarte muy bien que cuando le dan la papilla de fruta, inmediatamente tras iniciarla, observan enrojecimiento facial, en un lado o en los dos, más en zona temporal y alrededor del ojo, como bien se ve en las fotos que tomo prestadas del artículo (1) y que desaparecen los síntomas instantes después de terminar la toma. Las descripciones que refieren los padres, con el apoyo de imágenes que hoy día nos facilitan la observación “en directo” y además la ausencia de otros síntomas (vómitos, lesiones urticariales, edema labial, rechazo del alimento o síntomas respiratorios) son suficientes para la sospecha diagnóstica. También puede confirmarse en la consulta dándole allí la papilla de fruta.

Por tanto el síndrome de Frey se caracteriza por episodios recurrentes de eritema facial en el territorio inervado por el nervio auriculotemporal y que ocurren como respuesta a estímulos gustativos. Se trata pues de un mecanismo reflejo en la que el estímulo gustativo desencadena un potente reflejo con estimulación de las fibras autonómicas responsables de la vasodilatación y sudoración.

Se debe informar a los padres sobre la benignidad del cuadro, que continúe con la alimentación con frutas y que en niños la tendencia es a la desaparición espontánea, aunque se han publicado casos que, años más tarde, han aparecido de nuevo los síntomas al tomar algún tipo de chuches. Los síntomas son más intensos cuando el bebé toma con avidez e hipersalivación la papilla y menos síntomas cuando come tranquilamente.

Es conveniente reconocer este síndrome para no confundirlo con una reacción alérgica alimentaria y evitar exploraciones innecesarias y restricciones dietéticas.

Y un poco de historia: El nombre se debe a la neuróloga polaca Lucja Frey que, en 1923, describe la patogenia del síndrome tras observar los síntomas en un soldado con una lesión parotídea, sugiriendo por vez primera el papel del nervio auriculotemporal.

(1) Fernández Tejada E, Fernández García N, Meana Meana A, López Vilar P. Síndrome auriculotemporal (síndrome de Frey) en dos lactantes con presentación bilateral. Rev Pediatr Aten Primaria. 2008;10:643-8.

¿Se pueden prevenir las infecciones?

Veo en estos días de la vuelta al cole, entre anuncios de ropa y material escolar, la publicidad de nuevos jarabes que ofrecen a los padres protección para sus hijos frente a las infecciones. Estos productos que entran al mercado ahora también ofrecen, “estimulando las defensas”, remedio frente a las alergias, así, en general y en un quién da más, también mejora el descanso nocturno. Se incorporan a la larga lista de productos que, sin estudios que avalen su eficacia, con diseños llamativos, a menudo con dibujos de animales (¿porqué será?) y con buenas campañas publicitarias lanzadas en fechas estratégicas, como es el inicio del curso en este caso, buscan su cuota de mercado ante la ansiedad que generará en los padres las infecciones de repetición.

En las próximas semanas nuestras consultas se empezarán a llenar de niños con los primeros catarros, sobre todo los que han empezado guarderías y escuelas infantiles y a lo largo de los meses siguientes vendrán una y otra vez. Surgirán las mismas preguntas: “¿vamos a estar todo el invierno así?, ¿qué podemos hacer para que no se ponga “malo” nuestro hijo?”.
Suelo responderles que su hijo ha iniciado la escolarización a una edad temprana y sabemos que pasará un mayor número de enfermedades infecciosas que los niños, de edad similar, que están en casa; aunque el cómputo global de infecciones que pasará en la infancia es similar en todos. Se tratará de infecciones respiratorias concentradas en el primer año, en general procesos víricos autolimitados.

En cuanto a si se pueden prevenir las infecciones, partimos de que los niños pequeños son más vulnerables a ellas dado que su sistema inmunitario (de defensa frente a los gérmenes) es inmaduro y además por el contacto estrecho con otros niños de la misma edad se facilita la transmisión de enfermedades infecciosas. El niño en su primer año de escolarización va a sufrir el “bombardeo” de gran cantidad de gérmenes (en su mayoría virus) pero la mayoría de estas enfermedades serán procesos banales, sobre todo catarros. 
El niño debe acudir con la mayor protección posible: bien nutrido y correctamente vacunado, éstas son sus mejores armas. También es importante el descanso nocturno, horas de sueño reparador que aumentarán sus defensas. No hay medicación, a día de hoy avalada científicamente, que lo proteja.
 En cuanto a la guardería o a la escuela infantil, debemos exigir unas correctas normas de higiene, espacios adecuados, no masificados, con condiciones ambientales apropiadas y que todos respeten las normas del cole, por tanto no enviar a los niños si están enfermos; ya sé que es difícil, pero no debe acudir a la guardería si está malito, sobre todo por respeto a él, para que tenga los cuidados que precisa en casa y evitar el contagio a los compañeros.

Entiendo la preocupación que genera en los padres verle con fiebre, tosiendo…pero al igual que la escuela es su salida al mundo, dejar el ámbito familiar e iniciar un camino de socialización, también las infecciones que va a ir pasando son su adaptación al medio, ese “bombardeo” de virus que, como decía, está teniendo el niño, suponen una respuesta por parte de su organismo que activará sus defensas frente a ellos.

A todos nos gustaría proteger a nuestros hijos, no sólo frente a las infecciones de las que no se librará, sino frente a los “peligros” que la vida conlleva, pero nuestro papel como padres y madres es el de acompañarles, protegiéndolos en los primeros años y progresivamente facilitando la autonomía y la confianza en sí mismos.