Advertencia con el uso de EMLA

Nos ha llegado a los profesionales sanitarios, con fecha de 15 de junio, una advertencia de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) acerca del riesgo de metahemoglobinemia al utilizar una crema anestésica tópica que contiene lidocaína y prilocaína y que se vende con el nombre comercial de EMLA.

¿Y qué interés puede tener esta noticia en un blog pediátrico?:
Veréis, esta crema se usa, por ejemplo, en intervenciones menores como punciones o intervenciones quirúrgicas superficiales, pero también en procedimientos dermatológicos como la depilación láser.
Algunas adolescentes la han solicitado para fotodepilación y sé que se usa en superficies extensas de piel, siendo precisamente ésta la advertencia de la AEMPS.

Se nos recuerda que se debe dispensar con receta médica y que si va a ser usada para fotodepilación debemos instruir a los pacientes:

  • Para que no utilicen una dosis superior a los 60 gramos de producto (2 tubos).
  • Para que se la apliquen en un área máxima de 600cm2, esto es un área de 30 x 20 cm, aproximadamente 1g / 10 cm2 durante un mínimo de 1 hora y un máximo de 5 horas.
  • Para que acudan al médico inmediatamente, si tras la administración del medicamento presentan síntomas o signos sugestivos de metahemoglobinemia.
Tampoco se debe usar en vendaje oclusivo pues aumenta la absorción.

 

Para terminar dos palabras de la metahemoglobinemia:
Es una enfermedad causada por la presencia de una cantidad excesiva de metahemoglobina en sangre.
En la sangre existe habitualmente una pequeña cantidad de metahemoglobina, pero por la exposición a un fármaco o producto tóxico se convierte una mayor proporción de hemoglobina (transporta el oxígeno a las células) en metahemoglobina (que no actúa como transportador de oxígeno a las células) por tanto existe una falta de oxígeno en los tejidos y cuyas manifestaciones clínicas pueden ir desde sensación de mareo con dolor de cabeza, dificultad para respirar, taquicardia…hasta convulsiones o coma.

Acerca de la vacuna frente a la varicela

En la consulta de “Niño Sano” realizamos sistemáticamente la recomendación de vacunas “fuera de calendario”, es decir, de aquellas vacunas que no constan en el Calendario Oficial de Vacunación de la Generalitat Valenciana. En éste consta la vacuna contra la Varicela a los 11 años, con una sola dosis. La administración a esta edad es un poco tarde, dado que muchos niños pasan la enfermedad antes y no se benefician de la vacunación, pero por otro lado el hacer un corte a esta edad es también una garantía de pasar a la adolescencia/adulto inmunizado (o bien la has pasado o te has vacunado) porque es una enfermedad más grave a estas edades.

Hace algo más de un año, en marzo-2011, se recibieron instrucciones de la Dirección General de Salud Pública con NUEVA PAUTA DE VACUNACIÓN FRENTE A LA VARICELA:
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) y la Agencia Española del Medicamento y Productos sanitarios (AEMPS) modificaron la ficha técnica de la vacuna frente a la varicela indicando 2 dosis de dicha vacuna en los niños sanos a partir de los 12 meses.
La segunda dosis de vacuna frente a varicela se puede administrar con un intervalo mínimo de 4 semanas con relación a la primera dosis administrada.

Dicho ésto y volviendo al principio, ¿qué recomiendo?:
Seguir el Calendario de Vacunación de la Generalitat Valenciana y en cuanto a la Varicela, la consideramos “fuera de calendario”, por tanto para estas vacunas seguimos el Calendario de Vacunaciones de la Asociación Española de Pediatría 2012: primera dosis entre los 12-15 meses y segunda dosis a los 2-3 años, con preferencia a los 2 años.

Si quieres más información acerca de las vacunas lee: GUÍA DE VACUNACIÓN PARA PADRES.

Sudamina

La palabra procede del latín sudare, sudar.
Es una erupción en la piel provocada por la retención del sudor. Aparece cuando el recién nacido, lactante o niño pequeño se expone al calor y la humedad, por ejemplo cuando tiene fiebre o la temperatura ambiental es elevada, por lo que empieza a ser más frecuente al llegar esta temporada.
Son especialmente propensos los recién nacidos debido a la inmadurez de la regulación del sudor.
¿Qué es lo que ocurre en la piel?: Como se ve en el dibujo, existen las glándulas ecrinas con su conducto excretor hacia el exterior por el que aflora el sudor a la superficie de la piel; pues bien, por razones no claras pero influye la oclusión de la piel, se obstruye ese conducto escretor y el sudor queda “retenido” formándose pequeñas protuberancias o pápulas rojas o blanquecinas separadas entre sí.

Si se evita el calor, el exceso de ropa…desaparece en unos días sin ningún tratamiento.

Más información en las páginas de familia de la Asociación Española de Pediatría de Atención Pimaria.

Dolor abdominal crónico o recurrente (cont.)

Seguimos, en esta segunda parte, hablando de dolor abdominal crónico o recurrente.

Es importante hablar de unos “signos de alarma” que nos orientan hacia otros posibles diagnósticos:

  • menores de 4 años
  • dolor que despierta durante el sueño
  • dolor cuanto más localizado y cuanto más separado del ombligo o dolor “que se va hacia algún lado” (irradiado)
  • acompañado de vómitos recurrentes
  • si hay sangrado gastrointestinal
  • si hay pérdida de peso comprobado o enlentecimiento de la curva de peso y talla
  • por supuesto si hay otros síntomas extraintestinales acompañantes como fiebre, color amarillento de la piel (ictericia) o molestias urinarias, etc.
  • ….y algunas más que el pediatra preguntará sistemáticamente.

Para llegar al diagnóstico no hace falta gastarse un millón de dólares, basta una buena historia clínica y una exploración física, por tanto la mayoría de los dolores abdominales crónicos se diagnostican en Atención Primaria. Yo suelo hacer, como en otros problemas crónicos, que registren en un calendario los días con dolor pues da mucha información. Pero, con sentido común, a veces hacemos algún estudio de laboratorio y/o una ecografía abdominal (que aunque suele tranquilizar bastante a los padres y al adolescente sabemos que tiene un rendimiento menor del 1%) o alguna otra prueba.

En cuánto al tratamiento lo fundamental es mantener una relación exquisita entre la familia/niño o adolescente y el pediatra. Sólo así habrá una buena respuesta terapéutica.
Ha de quedar claro que ese es el diagnóstico y plantear unas expectativas realistas para el futuro cercano, como llevar una vida lo más normal posible, como manejar los episodios de dolor y, de alguna manera, como ir enfrentándose a la vida.

Evidentemente si hay asociado estreñimiento, lo trataremos; si podemos sospechar una cierta intolerancia a la lactosa probaremos a suprimirla , aunque sabemos que no hay evidencia de su utilidad y lo mismo si vemos una cierto problema con la toma de fructosa: probar a moderar su ingesta.
A veces se ha probado con distintos fármacos para el dolor con resultados variables y sin evidencia científica comprobada. También con tratamientos, que podemos llamar… de medicina alternativa y con probióticos pero, repito, sin evidencia científica demostrada.

Desde otro enfoque se ha tratado con antidepresivos y otros métodos psicoterapéuticos, mejorando los patrones de sueño, mejorando el ánimo y reduciendo la percepción del dolor. Y lo mismo ocurre con otras intervenciones psicosociales que buscan que el niño mayor o adolescente maneje los síntomas, dotarlos de herramientas y habilidades sociales puesto que sabemos que hay conexión entre situaciones para ellos estresantes y los episodios de dolor.

Para terminar hablemos de pronóstico:
Es un problema crónico que se inicia en la niñez y puede acompañarle el resto de su vida.
Se ha estimado que:

  • 1/3 resuelven los síntomas en 2 meses desde que se realiza el diagnóstico
  • 1/3 persiste a largo plazo
  • 1/3 tiene además «otros dolores» como migrañas o cefaleas de tipo tensional.

¿Por qué algunas personas rechazan las vacunas?

Fotografía de cabecera (Creative Commons) | Fundación Gates

Hoy he tenido una larga conversación con unos padres que dudan en vacunar a su hija. He decidido volver periódicamente a hablar de vacunas.

Para empezar enlazo con una magnífica entrada que, precisamente hace  hoy un año (qué casualidad!), publicaba Bruno Abarca en su blog con el título ¿Por qué algunas personas rechazan las vacunas?.

Alguna vez he hablado de él en maynet, pero por si no lo conocéis os lo presento: Bruno Abarca es médico, hizo la especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública y actualmente trabaja en salud pública e internacional con Médicos Mundi en Angola.

Vamos a hablar de oxiuros

Una mamá de un niño de 3 años me ha escrito el siguiente correo:
(…). Hoy cuando he ido a recoger a mi hijo de 3 años a una guardería municipal, me ha dicho su profesora que había una niña en la clase con lombrices, que era muy contagioso y que aunque no tuviera síntomas que le diera el tratamiento.
-¿qué son las lombrices?
-¿cómo las cogen? en la puerta de la guardería hay siempre restos de comida que los vecinos le echan a los gatos, huele fatal y parece que no lo limpian bien del todo y todos los niños pisan por ahí para entrar al recinto, puede ser un foco?
-¿és muy contagioso?
-¿qué tratamiento tiene?
-¿qué sintomas tiene?
-¿hay tratamiento preventivo?”

Si hablamos de parasitosis intestinal en general, podemos decir que en España han disminuido de forma considerable.
Hay un gran número de parásitos intestinales provocando cada uno una clínica diferente, pero cuando decimos “este niño tiene lombrices” habitualmente nos referimos a los oxiuros, también llamados enterobius vermicularis.

Están ampliamente extendidos pues se estima que un 40-50 % de niños en edad escolar se afectan (variables las cifras según regiones).
Se pueden visualizar como un pequeño hilo blanco: el macho es más pequeño, 2-4 mm de longitud y la hembra entre 2-13 mm.

Nos infestamos (no está mal escrito, se llama infestación cuando hablamos de parásitos) al ingerir huevos fecundados, maduran en nuestro tubo digestivo y quedan alojados allí, bajando las hembras al recto y ano a poner los huevos que se adhieren a los márgenes del ano y piel circundante, suelen hacerlo por las noches y provocan picor anal, por lo que el niño se rasca, infectándose así las manos, que se constituyen en vehículo de transmisión. En las niñas puede que el oxiuro avance hacia delante provocando una clínica nocturna típica, se despiertan llorando, apretando los muslos y se puede visualizar la lombriz en genitales.
Por tanto la mayoría de las infestaciones son mano-boca, lo habitual es que el niño se rasque el culo y se lleva los huevos en los dedos-uñas y jugando con otros niños se los van pasando: toca por ejemplo juguetes y el otro se los lleva a la boca, o compartiendo el lápiz, etc, etc. También por medio de los alimentos o ropas sucias “contaminados” con huevos, llegando también así a nuestra boca.

Por tanto la prevención está clara: higiene, higiene… e higiene sobre todo de manos.

Por cierto, no existe ninguna relación entre que el niño tome golosinas y la aparición de lombrices.

Si se consulta por picor de culo nocturno suelo aconsejar que se intente visualizar el oxiuro por la noche  (se suele ver ) y así confirmamos el diagnóstico. Pero lo habitual ante la sospecha es o bien tratar si la clínica está muy clara o bien poner una tira de celofán adhesivo en los márgenes del ano por la mañana al despertarse el niño y así nos llevamos los huevos adheridos, después poner el celofán en un cristal rectangular que os damos para esta prueba y se envía al laboratorio para visualizarlos. Se debe repetir la prueba varias veces antes de darla por negativa.

Para el tratamiento hay una serie de fármacos que son muy efectivos y que se aconseja dar a todos los miembros que convivan con el niño, sin olvidar extremar las medidas higiénicas: uñas cortas, lavado de manos frecuentes con cepillado de uñas, lavado frecuente de sábanas, etc.