Onicomadesis y enfermedad boca-mano-pie

Os hablaba en mayo, a raíz de ver muchos niños en consulta, de la Enfermedad Boca-Mano-Pie.
Esta semana he visto a Noa, una niña pequeña que me dejó hacerle estas fotos: la superior fue el inicio y se diagnosticó de enfermedad boca-mano-pie.
Unas semanas más tarde consulta de nuevo por observar el desprendimiento de las uñas de las manos. La mamá, muy sabiamente, lo relacionó con la enfermedad.
Efectivamente, se produce la separación o el despegamiento indoloro y sin inflamación de la lámina del lecho ungueal en la zona proximal, apareciendo por debajo una uña nueva y se denomina con una palabra rara: onicomadesis. No hay que hacer ninguna maniobra local, sólo mantener limpia la zona y evitar traumatismos.
Se resuelve espontáneamente en el curso de varias semanas.

Precisamente hace unos meses había leído un artículo a través del blog PediatrasElche´s: Onicomadesis y enfermedad boca-mano-pie dónde ampliar información y ver más imágenes.

La prevención de los defectos congénitos en los recién nacidos: un reto del ECEMC, un reto de todos


Hoy en el Suplemento de Salud del periódico Información el Dr. Javier González de Dios del Servicio de Pediatría. Hospital General Universitario de Alicante. Miembro del ECEMC y la Dra. Mª Luisa Martínez-Frías Directora y Responsable del ECEMC publican el siguiente artículo. Son ellos también los que han facilitado la imagen que ilustra el artículo.

Los defectos congénitos (o malformaciones) afectan a un 3% de los recién nacidos, y pueden llegar hasta el 6-7% si se incluye la detección durante los primeros años de vida de cada niño.

Algunos son defectos menores, por su escasa repercusión estética o funcional en el niño; por ejemplo, tener seis dedos en la mano o tener un apéndice cutáneo por delante de la oreja. Pero otros son defectos mayores y aquí se engloban nombres que implican importantes consecuencias para la vida del niño o para la función de los órganos: anofrtalmía o microftalmía, fisura palatina, espina bífida, onfalocele, atresia de esófago, enfermedad de Hirschprung, hernia diafragmática, enfisema lobar congénito, poliquistosis renal, transposición de grandes arterias, coartación de aorta, nevus melanocítico gigante congénito, etc.

Los defectos congénitos tienen gran importancia en salud pública, tanto para la calidad de vida de los niños, como por el impacto emocional de las familias y en el coste socio-sanitario. El mejor tratamiento de los defectos congénitos es la prevención primaria, es decir, intentar que el desarrollo embrionario y fetal no se altere.

Queremos dar a conocer a los lectores la labor que viene realizando en España el Estudio Colaborativo Español de Malformaciones Congénitas (ECEMC), grupo creado en 1976 por la Dra. Mª Luisa Martínez-Fría, y convirtiéndose en el primer registro de defectos congénitos de España, de características únicas y uno de los más importantes del mundo.
El ECEMC está constituido por un Grupo Coordinador multidisciplinar en epidemiología, biología, teratología clínica y y genética ubicado en el Instituto de Salud Carlos III (Madrid) y un Grupo Periférico en el que han venido colaborando más de 155 hospitales de España y más de 400 médicos. Entre estos hospitales, en la provincia de Alicante colaboran cuatro (Hospital General de Alicante, Hospital de Elche, Hospital de San Juan y Hospital de Torrevieja).

En estos 36 años de historia el ECEMC ha controlado un total de casi 3 millones de recién nacidos, con 41.000 niños con defectos congénitos (y similar número de controles sanos).
La epidemiología, la biología, la teratología clínica, la genética, la obstetricia y la pediatría se ponen al servicio de los niños con defectos congénitos a través de un buen diagnóstico y tratamiento, con un adecuado pronóstico y asesoramiento genético.

El ECEMC es un grupo que trabaja con CIENCIA, con CONCIENCIA y con CORAZÓN por un grave problema en nuestra sociedad: los defectos congénitos de nuestros hijos. Quien ha vivido un problema cercano así en un hijo o familiar, sabe bien de lo que hablamos. Y una de las grandes oportunidades que proporciona a la población es la posibilidad de disponer de un Servicio de Información Telefónica para la Embarazada (SITE) que es el 918228426 y detrás del mismo encontraremos profesionales de primera línea para resolver las dudas de las madres embarazadas y familiares.

Recientemente hemos difundido un vídeo sobre la labor del ECEMC y que os invitamos a conocer y a conocernos: [youtube]http://youtu.be/Pi6HI9ETilw[/youtube]

¿Qué hacemos para prevenir las infecciones de transmisión sexual en nuestro jóvenes?

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) comprenden un grupo de enfermedades en las que el contagio por vía sexual es fundamental.
Suponen un importante problema de salud pública, sobre todo infección gonocócica, sífilis y sífilis congénita (la que afecta al hijo nacido de madre con sífilis), hepatitis B y A. Pero hablar de ITS es hablar también de infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ya que actualmente la transmisión del VIH ha pasado a ser sobre todo por vía sexual y bien merece capítulo aparte por su importancia.

En la Comunidad Valenciana, a lo largo de la última década (2002-2011), los casos de infección gonocócica y de sífilis han ido progresivamente en aumento, mientras que se ha mantenido sin apenas variación el nº de niños con sífilis congénita, cifra que oscila entre 1 y 5 al año.

¿Y qué hace una pediatra hablando de ITS?, la respuesta es obvia: es fundamental, para abordar este importante problema de salud pública, que incidamos en la educación sexual de niños, adolescentes y jóvenes y aquí participamos todos; porque la mejor prevención de las ITS/VIH, como de cualquier otro problema de salud que tenga una base en la conducta humana, es la educación.

¿Y por dónde empezamos?.
Llevamos años con campañas orientadas a informar sobre conductas “de riesgo”, evitar “sexo sin protección”, dando consejos de “prácticas seguras”, pero actualmente se amplía la mirada y se enfoca la prevención de las ITS/VIH como un riesgo más de la conducta sexual; por tanto habrá que establecer estrategias educativas que promuevan una conducta sexual saludable, no solo “higienista”, dotando también a los jóvenes de habilidades emocionales y comunicativas, de capacidad de autocuidado y de responsabilidad a la hora de tomar decisiones.

Proponer este abordaje amplio de la educación sexual implica estrategias interdisciplinares que deben empezar pronto. Cuando se planteó la edad de vacunación frente al virus del papiloma humano y se estableció a los 14 años, se oyeron muchas voces que decían que era un poco tarde (recordemos que la estrategia que garantiza una óptima efectividad es la vacunación antes del inicio de la actividad sexual) y es que diferentes estudios realizados en los últimos años detectan un adelanto progresivo en la edad de inicio de las relaciones sexuales; por tanto cualquier programa de prevención debe empezar en la escuela.
No creo que actuaciones puntuales sean efectivas, debe ser más bien un trabajo continuado a lo largo de la etapa escolar, insertando la educación sexual en la educación para la salud y ésta a su vez en un marco más amplio: educación para la vida.

¿Y cuál es nuestra realidad?: En el año 2008 la Generalitat promulgó una ley por la que se reconoce el derecho del niño y adolescente a recibir educación sexual y las Consellerías de Educación y Sanidad las encargadas de realizarla. Así nació el Programa de Intervención de Educación Sexual (PIES) que se dirige a los últimos cursos de la Educación Secundaria Obligatoria y que actualmente se está implantando en los Centros Educativos de la Comunidad Valenciana.
Queda camino por recorrer, pero es el camino de la educación por el que debemos seguir.

Más información en el Portal de la Conselleria de Sanitat de la G.V.

Hepatitis A: ¿vacunación universal?

Calendario Oficial de Vacunaciones de la Ciudad Autónoma de Ceuta

Para cerrar este repaso a la hepatitis A, una entrada más:

La hepatitis A es una de las infecciones más frecuentes y difundidas en el mundo. El virus provoca una inflamación del hígado que se traduce en una clínica variable: desde pasar desapercibida, o un cuadro con ictericia como sígno más llamativo, hasta provocar una hepatitis fulminante. Los síntomas están en relación con la edad: en los menores de 6 años suele pasar desapercibida, el 30% presentan síntomas leves inespecíficos y menos del 10% ictericia. Conforme aumenta la edad aumentan los síntomas y la gravedad.
La duración es variable pero no evoluciona a hepatitis crónica. Una vez que la has pasado deja inmunidad permanente.

Según el Centro Nacional de Epidemiología, en España en el 2010 la incidencia fue de 5.8 casos por 100.000 habitantes. Estas cifras colocan a nuestro país como país de endemia intermedia-baja (con la excepción de Ceuta y Melilla).
Y perteneciendo a este grupo tanto la Organización Mundialde la salud (OMS) como los Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos (CDC) plantean vacunar a grupos de riesgo, pero….también aconsejan plantear estrategias de vacunación universal. EEUU, con endemia baja, tiene desde el 2006 la vacuna de la Hepatitis A incluída en calendario en los niños de 12 a 23 meses.

Así que para terminar, si me preguntáis si recomiendo la vacunación frente a Hepatitis A: Sí, creo que ofrece ventajas su vacunación. La estrategia que plantea Cataluña me parece acertada: vacunan de las Hepatitis A y B juntas a los 12 años; pero lo que sigue sin parecerme bien es que cada Comunidad tenga su propio calendario de vacunación y que, ni en ésto, nos pongamos de acuerdo.

Hepatitis A: prevención de casos secundarios

Cuando se diagnostica un niño o adolescente de Hepatitis A ponemos en marcha una serie de actuaciones cuyo objetivo es evitar la aparición de nuevos casos.
Como siempre las medidas higiénicas alrededor del niño afectado, con el lavado riguroso de manos es fundamental.

También la administración de la vacuna en los primeros 10-14 días postexposición a los contactos del domicilio y de guarderías ayudará a prevenir casos secundarios. Pero veamos ésto con más detalle:

Las recomendaciones de los Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos (CDC), referente en enfermedades infecciosas a nivel mundial, para prevenir casos secundarios (lo que denominamos profilaxis postexposición) son:

  • Entorno familiar: vacunar a los miembros de la familia que conviven en el domicilio.
  • Guarderías/Escuelas Infantiles: 1. Vacunar a los niños y personal de la guardería si se ha producido uno o más casos de Hepatitis A en el personal o en los niños. 2. Vacunar a niños y personal si se han producido dos o más casos de Hepatitis A en los contactos domiciliarios de los niños que asisten a la guardería/escuela infantil. 3. Vacunar a personal de la guardería, niños y a todos los miembros de sus familias si hay casos de Hepatitis A en tres o más familias de los niños que asisten a la escuela.
  • En las escuelas o centros de trabajo, tras un sólo caso, se hará solamente en los contactos personales.
  • Otras indicaciones: en manipuladores de alimentos, etc. que no son aquí de interés.

¿Entonces vacunamos también a la abuela que vive en la casa si hay un caso de Hepatitis A?:
Procederemos siguiendo las pautas que nos marque Salud Pública que vienen a ser las de la CDC:
Vacunar, con dos dosis administradas con un intervalo de 6-12 meses, a los mayores de 1 año y hasta los adultos de 40 años, si no hay contraindicaciones.
Los menores de 1 año pueden tener anticuerpos transmitidos por la madre, por lo que no se recomienda la vacunación. En ellos se administrará inmunoglobulina polivalente intramuscular.

 

Hepatitis A: prevención

La semana pasada acudí a vacunar de Hepatitis A a adolescentes de un instituto que pertenece a nuestro Centro de Salud y hoy recibo un correo de unos padres que piden que les asesore tras enterarse de un caso en el cole de uno de sus hijos. Así que repasemos el tema.

La hepatitis A es una enfermedad de distribución mundial y que se transmite por vía fecal-oral, por lo que un cuidadoso lavado de manos, sobre todo tras ir al baño, tocar ropa interior y antes de manipular alimentos, es la principal medida preventiva.

Pero además de estas básicas normas higiénicas ¿de qué otras medidas disponemos para prevenir la enfermedad?.

Disponemos de vacunas frente al virus de la hepatitis A (VHA), vacunas que han demostrado ser muy eficaces: al mes de la primera dosis alcanzan una tasa protectora de anticuerpos del 95-100% y prácticamente el 100% tras la 2ª dosis.

Las indicaciones actuales de vacuna frente a hepatitis A en niños son:

  • Si viajan a países en los que el riesgo de infección sea intermedio o alto, es decir, todos los países del mundo excepto Australia, Nueva Zelanda, Japón, Estados Unidos, Canadá y los países petenecientes a Europa Occidental. En especial se recomienda la vacunación de los hijos de inmigrantes nacidos en España que vayan o puedan ir a pasar temporadas con sus familia en sus países de origen, cuando en éstos está extendido el virus (África, América Central y del Sur y Asia, fundamentalmente)
  • Brotes de hepatitis A en guarderías, colegios u otras instituciones
  • Niños con factores de riesgo personales (enfermedades de base que conlleven el riesgo de una hepatitis grave) o con factores de riesgo ambientales (como convivir con un caso confirmado de hepatitis A) o residir en instituciones cerradas (centros de acogida, internados, etc.)

Más información acerca de la Hepatitis A : Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

La vacuna hepatitis A figura en el calendario oficial de vacunación en Ceuta y Melilla dada la importante circulación del virus en África. También se administra en Cataluña de forma conjunta con la vacuna de hepatitis B a los 12 años de edad.
En el calendario de vacunación de la Asociación Española de Pediatría figura la vacuna antihepatitis A recomendada, a partir de los 12 meses de edad, en pacientes que viajen a países con endemicidad intermedia o alta, o que pertenezcan a grupos de riesgo.

Mañana más: ¿Qué hacer en situación de brotes de hepatitis A, contactos domiciliarios o en guarderías o escuelas?