Y seguimos con vacunas…

 

Ya está actualizada la página web de la Consellería de Sanitat de la Generalitat Valenciana: pinchando en Calendario de Vacunación veréis el Calendario que se ha empezado a aplicar a partir de enero del 2014.

Como os decía estos días pasados, el Calendario aprobado para nuestra Comunidad es el Calendario de Vacunación Infantil que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprobó el pasado marzo. Es un calendario de mínimos y en algunos aspectos retrógrado. Las críticas que podemos hacerle son la no inclusión de la vacuna frente al neumococo, tampoco frente al rotavirus, o el mantener la vacuna frente al papilomavirus humano a los 14 años y no adelantarla a los 11-12 años como están haciendo en algunas Comunidades con buen criterio. Tampoco entendemos los pediatras el bloqueo a la libre comercialización de la vacuna frente a la varicela sin haberse producido ninguna alerta en nuestro país ni en ningún otro, ni problemas de seguridad o calidad de la vacuna, ni cambio en la ficha técnica; como tampoco entendemos el restringir la tan esperada vacuna frente al meningococo B a uso hospitalario.

Los pediatras insistimos en la necesidad de consenso para aplicar un único calendario en todo el territorio nacional y que se tenga en cuenta las recomendaciones técnicas de los propios profesionales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y de las Sociedades Científicas que más saben de todo ésto.

Más información sobre vacunas en la Guía de Vacunación para padres, cuya portada ilustra esta entrada.

Seguimos hablando de vacunas…

Algunas Comunidades se han puesto las pilas y tienen actualizadas sus webs, carteles incluidos, así que tomo prestado el de la Junta de Castilla y León que han aplicado el mismo que el de nuestra Comunidad, es decir, el Calendario que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprobó el pasado marzo, un calendario de mínimos.  Ahora falta por ver como lo aplican las distintas Comunidades Autónomas. En este enlace están resumidos todos los calendarios (muchas gracias Dr. Merino). Sigue habiendo diferencias entre Comunidades.

Pero a lo que iba, ¿qué cambios se han realizado en nuestra Comunidad?:

  • La segunda dosis de Triple Vírica (sarampión, rubeola y paperas) se adelanta a los 3-4 años (hasta ahora se ponía en el exámen de salud escolar de 5-6 años, es decir cuando pasan a Primaria). La primera dosis de Triple Vírica (SRP) seguirá a los 12 meses.
  • Cambio en la pauta de vacunación frente al Meningococo C

Vayamos por partes. Respecto a la Triple Vírica, para hacer la transición de este cambio de edad se ha ideado la siguiente pauta de actuación:

A los niños nacidos en el 2010, 2011, 2012 y 2013 se les administrará cuando tengan 3-4 años, de acuerdo al nuevo calendario.

A los niños nacidos en el 2009 se les vacunará en el 2015 y a los nacidos en el 2008 se les vacunará entre el segundo semestre de este año y el primer semestre del próximo año 2015. Por tanto, cuando acudan los niños por cualquier motivo al Centro de Salud deben concertar la cita con su enfermera con el fin de proceder a la vacunación. Está previsto también por la Administración el envío de cartas recordatorio a estos niños.

En cuanto a los cambios en la vacunación frente al Meningococo C, a los nacidos este 2014 se les administrará una dosis a los 4 meses, una segunda dosis a los 12 meses y una tercera cuando tengan 12 años. A los nacidos en el 2013 se les hará la transición al nuevo calendario. A los nacidos entre el 2003 y 2012 se les administrará una dosis a los 12 años. A los nacidos entre el 2000 y el 2002, que no hayan recibido ninguna dosis de recuerdo después del año de vida se administrará una dosis en 2014-2015 y se recomienda también que todas las personas hasta los 20 años, que no hayan recibido ninguna dosis de Meningococo C después del año de vida se la pongan.

Cambios en el Calendario de Vacunación Infantil

Este es el Calendario recomendado por la Asociación Española de Pediatría para el 2014. A la luz de la ciencia se elabora. Aquí tenéis toda la información.

Otro tema es el Calendario que han decidido implantar los políticos que nos gobiernan y que empieza a aplicarse desde mañana mismo…Os facilito el enlace con la página del Ministerio de Sanidad. No realizo el enlace con la página web de la Generalitat Valenciana porque no está actualizada.

En cuanto al tema de desabastecimiento de la vacuna de Varicela, prometo que en las próximas semanas lo explicaré con claridad puesto que ni a nosotros los profesionales nos ha llegado la información por los canales oficiales.

Por todo esto los pediatras de la Asociación de Pediatras de la provincia de Alicante hemos convocado una Jornada el próximo día 25 con dos pediatras expertos en vacunas: los Dres Fernando Moraga, vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología y Presidente de la Asociación Catalana de Pediatría y  David Moreno, Coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la AEP y que trabaja en la Unidad de Infectología e Inmunodeficiencias del Hospital Infantil de Málaga.

 

¿DEBEMOS TRATAR LA TOS?

Fieles a nuestra cita quincenal con el Suplemento de Salud del periódico Información, este fin de semana se publica este artículo que hemos realizado entre José A. Arjona Sevilla M.I.R. Medicina Familiar y Comunitaria HGU Elche y yo. José, ¡qué gusto hacer docencia con gente como tú!.

Ya hemos hablado en los artículos de las últimas semanas de la llegada del otoño, y con él de las enfermedades de carácter respiratorio que se convierten en el pan de cada día de la consulta del pediatra. Dentro de este tipo de patología, nos encontramos uno de los síntomas más molestos (sobre todo para los padres) y que a la postre supone uno de los principales motivos de consulta: la tos. En estos días, las salas de espera de las consultas pediátricas se convierten en un auténtico concierto de toses, dada la amplia variedad de presentación de ésta: tos irritativa, tos perruna (más profunda y metálica), tos en accesos (“ataque” de tos de unos minutos de duración), etc.

En primer lugar, debemos aclarar que la tos no se considera una enfermedad, si no uno más de los síntomas de las infecciones de vías respiratorias, sobre todo las que afectan a vías altas. Es necesario recordar que la tos es un mecanismo de defensa del aparato respiratorio, cuyo objetivo es eliminar los obstáculos presentes en la vía respiratoria, en este caso movilizar el moco. Es muy importante llegar al diagnóstico que origina dicho síntoma (catarro de vías altas, bronquitis, laringitis, neumonía, etc), para iniciar el tratamiento de la enfermedad desencadenante y no del síntoma como tal. Por lo tanto… ¿es aconsejable eliminar este mecanismo de defensa? A estas alturas, nuestra respuesta parece bien clara.

Es muy frecuente la demanda por parte de los pacientes (en este caso, sus padres) de medicamentos contra la tos. Sin embargo, la efectividad de los medicamentos antitusígenos en los niños es más que dudosa y apenas hay estudios realizados en la población infantil. Algunos de estos estudios han puesto en evidencia que fármacos como la codeína y el dextrometorfano tienen similar eficacia en la eliminación de la tos que la del placebo, y otros estudios no han demostrado que el dextrometorfano sea más efectivo que la miel (recordemos que ésta no se debe dar en menores de 12 meses). Por el contrario, sí está demostrado el riesgo de intoxicación con algunos de los medicamentos que se usan para la tos, siendo muchos los países (EEUU, Reino Unido, etc) que prohíben el uso de estos fármacos en menores de 6 años. En España, su uso se encuentra contraindicado en menores de 2 años, siendo usado con menor restricción en la etapa entre los 2 y los 6 años de edad.

Y para terminar insistimos en los mensajes que con este artículo queremos transmitir: debemos tratar la enfermedad y no el síntoma. Es necesario ofrecer a los padres una explicación sobre la benignidad del cuadro clínico (la mayoría son motivados por catarros de vías altas), educándolos con medidas como el lavado de fosas nasales, incorporar el colchón en los lactantes, no usando antitusígenos nunca en menores de 2 años. Además, debemos plantearnos la necesidad de que las Administraciones Sanitarias lleven a cabo una regulación más exigente sobre la venta de medicamentos antitusígenos de libre dispensación.

 

MI HIJO ES UN “MOCOSO”

Ha empezado la temporada otoño-invierno, aunque por estas tierras todavía estemos pasando calor, y se repiten las consultas por mocos. Por eso el Dr. Arjona, Residente de Familia en rotación conmigo, ha escrito este artículo dirigido a los padres y madres. Gracias Jose!:

Cuando éramos pequeños, pensábamos que el término “mocoso” era usado de forma despectiva para dirigirse a nosotros, en la familia, en el colegio… Hoy día, miramos a nuestros pequeños y vemos que no es más que una simple y vulgar descripción de la realidad… Llevamos ya un mes de guardería y colegio, y en el día a día de la consulta del pediatra nos enfrentamos al gran caballo de batalla durante estos meses: los mocos y la tos.

Los niños sufren unas 100 infecciones respiratorias los primeros 10 años de vida, la mayoría de éstas se producen antes de los 3 años de edad, coincidiendo con el inicio de la escolarización y sus primeros años. Se trata de infecciones víricas y autolimitadas, de carácter banal, pero no por ello dejan de ser molestas para el ámbito familiar. Si calculamos en base a estas cifras, vemos que el niño puede presentar de media unas 10 infecciones distintas al año, que se concentran mayoritariamente en los primeros meses de curso, por lo que en la mayor parte de los casos el fin de un proceso se solapa con el inicio del siguiente, dando la impresión de que la infección es continua, siendo el intervalo libre de enfermedad difícil de apreciar por parte de los padres. Por lo tanto, es muy importante saber diferenciar el inicio y el fin de cada uno de los procesos, para así no confundirlos y alarmarnos ante una posible enfermedad crónica.

La mayoría de estas infecciones son catarros de vías altas, cuya duración se estima en torno a 7 días, aunque la tos y el moco pueden persistir unos días más, llegando a los 10 días la totalidad del proceso. Tras el contacto con el virus, se inicia un periodo de incubación de unos 2 días, dando paso a síntomas comunes: se inicia frecuentemente con fiebre, que puede ser alta y persistir durante 2-3 días; moco, al principio acuoso y posteriormente más espeso, obstrucción nasal, tos, estornudos, lagrimeo y congestión ocular. Por tanto, dentro de estos 10 días que suele durar el proceso, debemos observar la desaparición de la fiebre y que el niño se encuentra mejor del catarro en los últimos días, aunque pueden persistir la tos y el moco; si apreciamos que inicia de nuevo estornudos, congestión nasal y ocular, moco acuoso más transparente, vuelve a encontrarse más molesto, y posiblemente fiebre de nuevo, estaremos ante el inicio de un nuevo proceso, por tanto volvemos a contar un nuevo periodo de 7-10 días.

Lamentablemente, no existe forma de prevenir este tipo de cuadros, más que llevar a cabo medidas higiénicas adecuadas (lavado de manos, uso de pañuelos desechables, taparse la boca al toser o estornudar) y tratamiento sintomático para hacerlo lo más llevadero posible para los niños… y sus padres.

Este artículo ha sido escrito en un despacho, ante un escritorio lleno de multitud de pañuelos repletos de mocos, heridas de guerra personales de nuestra consulta diaria.