Recomendaciones sobre actividad física, sedentarismo y tiempo de pantalla

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Se han publicado unas Recomendaciones para la población sobre Actividad Física, Sedentarismo y Tiempo de pantalla. Dentro de la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el Sistema Nacional de Salud. Ministerios de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y Ministerio de Educación, Cultura y Deportes.

Las recomendaciones son para todas las edades y los pediatras aplaudimos la iniciativa, por otro lado tanto tiempo esperada, y valoramos el acierto de que se hayan incluído estrategias para reducir el sedentarismo y para limitar el “tiempo de pantalla”, es decir, tiempo que se pasa frente a cualquier pantalla: televisión, ordenador, teléfonos móviles, tabletas, consolas de vídeojuegos, etc y se identifica este tiempo como sedentario, ya que se utiliza muy poca energía.

¿Y qué recomienda?
En los menores de 5 años separa los que aún no andan de los que ya caminan. En los primeros recomiendan varias veces al día actividad de cualquier intensidad y en los que caminan al menos 180 minutos al día de actividad física de cualquier intensidad. Hace hincapié también en minimizar el tiempo que pasan sentados o sujetos en sillas o carritos, cuando están despiertos, a menos de una hora seguida.
En cuanto al tiempo de pantalla, ¡atención!: En los menores de 2 años no se recomienda pasar tiempo delante de una pantalla y de 2 a 4 años: limitar el tiempo a menos de una hora al día.

De 5 a 17 años aconsejan al menos 60 minutos al día de actividad física de intensidad moderada y vigorosa. Al menos 3 días a la semana actividades de intensidda vigorosa que fortalezcan músculos y mejoren masa ósea. Se deben reducir los periodos largos sedentarios y fomentar el transporte activo, es decir, desplazarse caminando o en bici siempre que sea posible o subir escaleras, pues conlleva un gasto energético mayor y contribuye tanto a alcanzar las recomendaciones de actividad física como a reducir el sedentarismo. En cuanto a tiempo de pantalla se debe limitar, si es con fines recreativos, a un máximo de 2 horas al día.

Más información en:

 

Segunda edición de la Guía de actuación contra el Ciberacoso

Guia 2En el 2012 se publicaba la Guía de actuación contra el ciberacoso para padres y educadores. En maynet os lo contaba.

Ahora se ha publicado la segunda edición de esta Guía. A lo largo de la misma se abordan los aspectos educativos, preventivos y de actuación necesarios para combatir el ciberacoso escolar (ciberbullying) y el ciberacoso sexual a menores (grooming). Esta guía es fruto de la colaboración de un grupo de expertos desde diferentes ámbitos y experiencias han puesto su conocimiento a disposición del entorno familiar y educativo.
Se puede descargar de forma gratuita.

Y de paso dos magníficas web, a través de las cuáles he accedido a la Guía:

1. Chaval.es, una iniciativa de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información respondiendo a la necesidad de salvar la brecha digital entre padres, madres, tutores y educadores respecto al avance de los menores y jóvenes en el uso de las TIC.
Somos la página web de referencia respecto al buen uso de las TIC, Tecnologías de la Información y la Comunicación. Nuestro objetivo es educar a los adultos sobre las posibilidades de las TIC, enseñar el buen uso y plantearles retos y contenidos que les sean útiles en su relación con los jóvenes y menores.
Cuentan con el apoyo y colaboración de organismos e instituciones públicas que trabajan para garantizar los derechos de los menores en Internet, así como, la defensa de la privacidad y seguridad en el uso de las TIC.

2. Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) 

¡Adiós a la codeína!

Sin título

El pasado lunes día 16 recibíamos una alerta de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) relativa a CODEÍNA: NUEVAS RESTRICCIONES DE USO COMO ANTITUSÍGENO EN PEDIATRÍA. 

La codeína es un opioide que se encuentra autorizado para el tratamiento sintomático del dolor de intensidad leve o moderada y de la tos improductiva.

En el año 2013, el Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia europeo (PRAC) llevó a cabo una revisión acerca de la relación beneficio-riesgo de los medicamentos que contenían codeína, tras conocerse varios casos graves de intoxicación por morfina (*) tras haber recibido codeína como analgésico y se consideró que los resultados podrían ser extrapolables a su uso en el tratamiento de la tos asociada a procesos catarrales en la población pediátrica.

A partir de estos estudios las nuevas recomendaciones de la AEMPS de uso de codeína para el tratamiento de la tos asociada a procesos catarrales en población pediátrica son:

No utilizar codeína en:

  • menores de 12 años de edad.
  • aquellos pacientes que se sabe son metabolizadores ultrarrápidos, debido a que presentan un alto riesgo de sufrir una intoxicación por morfina.
  • mujeres durante la lactancia, debido al riesgo que presentaría el niño de sufrir reacciones adversas graves en caso de que la madre fuese metabolizadora ultrarrápida.
  • No es aconsejable el uso de codeína en pacientes de 12 a 18 años de edad que presenten compromiso de la función respiratoria debida por ejemplo a trastornos neuromusculares, patología respiratoria o cardiaca grave, infecciones pulmonares, trauma múltiple o pacientes que hayan sido sometidos a procedimientos quirúrgicos extensos.

(*) el efecto farmacológico de la codeína se debe a su transformación en morfina. Algunas personas son genéticamente metabolizadores ultrarrápidos, lo que implica que transforman la codeína en morfina más rápidamente y que, por tanto, tienen más posibilidades de presentar intoxicación por morfina. El porcentaje de metabolizadores ultrarrápidos es variable y depende del origen étnico.

Enseñando a dormir

el hombre esta en el mar 1989

Recibí el siguiente correo de los papás de un precioso niño de 18 meses y, con su permiso, lo publico, porque no se pueden explicar mejor las pautas que como lo han hecho ellos; su relato bien merece una lectura por su buen hacer:

Hola Isabel:
Soy el papá de Miguel XX. Últimamente está teniendo problemas para dormir bien y como no vemos gravedad como para llevarle a que le veas, hemos pensando en poner por escrito lo que observamos por si puedes leerlo cuando tengas un ratito y nos puedes aconsejar algo.

Desde los seis meses duerme solo en su habitación. Le damos el biberón al lado de su cuna, su muñeco de apego para dormir, un beso y siempre las mismas palabras de despedida tipo “mamá te quiere mucho y ahora hay que dormir”. Entonces salimos de la habitación y en un poquito está dormido. Siempre lo mismo desde hace ya un año.

Salvo las contadas veces que ha tenido fiebre o cosas tipo dolor de dientes o estreñimiento siempre ha dormido bien sus 10/12 horas (como de 21 a 9), incluso
cuando entró en la guardería en septiembre con 13 meses. Las dos siestas
diarias también son las mismas, un ratito antes de comer y otra antes o después de merendar. Al margen de las pequeñas rencillas y rebeldías propias de la edad, come estupendamente, disfruta en la guardería y lo pasamos muy bien juntos.

Procuramos “bajar el ritmo” una hora antes de acostarle apagando la tele, juguetes que le agiten, bajando la luz… ya que es bastante activo.

Cuando se ha despertado alguna vez por la noche, le hemos hablado bajito a través del vigilabebés y enseguida se ha vuelto a dormir.
Incluso a veces se despierta por la mañana y se queda más de media hora tranquilo en su cuna.

En fin, que todo muy bien hasta que después de las navidades se despierta “como un loco” gritando “mamá” y llorando de manera inconsolable por lo que sí que vamos a atenderle (siempre dentro de su habitación incluso encendiendo una luz bajita), pero nos cuesta mucho que se calme porque se pasa un buen rato gritando y pataleando y cuando se tranquiliza incluso empieza a reir y jugar por lo que no creemos que esté enfermo. Pero ya no hay manera de volverle a acostar hasta que al cabo como de una hora cae rendido y se duerme. Esto pasa dos o tres veces cada noche por lo que las 10/12 horas se acaban quedando en 7/8, duerme más de día porque está cansado y nos metemos en un bucle creemos que nada bueno.
Las horas de sueño que “perdemos” nosotros y el cansancio acumulado ni lo comento porque tenemos claro que eso es nuestro problema de adultos y demasiado bien estamos…

Comprendemos que son fases y lo achacamos a los cambios de la Navidad (no ir a la guardería, familia, viajes…) pero han pasado diez días y vamos un poco a peor cada noche y ya no sabemos si son pesadillas, terrores nocturnos o directamente rabietas… Es como si ya no supiera volver a dormirse solo cuando se despierta por la noche y ya no sabemos si sacarle de la cuna, si quedarnos con él mientras se duerme, si dejarle una luz… siempre evitando llevarle a nuestra habitación porque creemos que es un paso atrás que no le beneficia para nada.

No es que nos preocupe demasiado pero nos gustaría seguir una pauta para encauzar este problema de la mejor manera posible desde el inicio por lo que te pedimos si nos puedes dar algún consejo o remitirnos a algún libro o similar (ya hemos leído las entradas en maynet al respecto).

Te pido disculpas por la poca brevedad pero quería tratar de darte todas las pistas que se me ocurren.

Como siempre, muchísimas gracias por tu ayuda.
Saludos.

Hola papás de Miguel:

(….). Y ahora veamos:
Lo que contáis parecen despertares por pesadillas, es un poco pequeño pero se han visto en niños de 18 meses, no sería el primero.
El tema es tener la tranquilidad de que pase esta temporada sin meter la pata, es decir, responder a su llanto pero mantener el mismo hábito: le acompaño un rato pero cuando ya esté tranquilo, aunque tenga entonces ganas de jugar, se le mantiene en la cuna. Lleváis mucho y bien recorrido como para meterlo ahora en vuestra cama.
Desde luego entrar en la habitación para calmarle sin apenas luz, tono de voz bajo…que tenga claro que es la noche y seguimos durmiendo.
Tened claro que es una racha, cuya causa puede que sean las pesadillas, que durarán unas semanas pero que volverá todo a la normalidad, eso os debe mantener firmes en seguir haciendo lo que hasta ahora. Ya me decís como va.

Un saludo!

Ha pasado el tiempo y, efectivamente, me cuentan que todo vuelve a la normalidad. Son cambios que van a ocurrir también en otros hábitos, porque las cosas no son lineales, hay retrocesos incluso, para tomar impulso como a veces os digo y seguir avanzando… así que tranquilidad y mantener las pautas.

Os dejo el enlace con unos artículos de la Asociación Española del Sueño que pueden ser de vuestro interés:

Insomnio en los niños
El sueño en los niños 
Terrores nocturnos
Pesadillas 

La importancia de dormir bien

sueño

El pasado sábado la Dra. Mª del Mar Clavera Roger, Pediatra Especialista en Psiquiatría Infantil y de Adolescencia, publicaba el siguiente artículo en las páginas de Salud del periódico Información que os puede interesar

Con los últimos avances en el estudio del sueño cada vez es más evidente que juega un papel importantísimo en el bienestar de las personas, tanto físico como mental. Desde aquí trataré de convencer de ello a algún adolescente, o cuando menos a sus padres. Y para ello recurriré a argumentos que a ellos les llegan, y que tienen que ver con lo inmediato en su día a día. Siempre recuerdo que en las campañas antitabaco para adolescentes, son más sensibles a cosas como que el tabaco amarillea los dientes y causa mal aliento, que al argumento de que el tabaco es altamente cancerígeno a largo plazo.

Veamos qué pasa en nuestro organismo mientras dormimos, que no es precisamente poco…y la repercusión que tiene cada cosa:
-1. Huesos. Aumenta mucho su formación, sobretodo en la pubertad. Así que nuestras abuelas tenían razón.. ¡Y todos los adolescentes quieren ser más altos y esbeltos!
-2.Músculos.Durante el sueño se recuperan de su desgaste y de microlesiones . Si hemos dormido bien, al día siguiente nos irá mejor en Deporte o Educación Física
-3.Pancreas.Se metabolizan los azucares ingeridos durante el día. Se ha demostrado que la mala calidad/cantidad de sueño favorece la tendencia al sobrepeso
-4.Piel.Aumentan los factores de crecimiento en las células, recuperándose de pequeñas lesiones y manteniendo su elasticidad. Suena bien, ¿Verdad?
-5.Cerebro. Las neuronas “se encogen” para dejar espacio a que otras células eliminen las sustancias tóxicas producidas durante el día. Es el órgano que más energía consume y el peor equipado para desprenderse de ellas. Pero esto sólo puede hacerlo mientras dormimos…

Podemos decir que durante el día el cuerpo está ocupado en “hacer” cosas, mientras que cuando dormimos puede dedicarse a “cuidarse”.

Dormir al menos 8 horas, tiene otras ventajas importantísimas para los estudiantes: Mejora la concentración, atención y memoria. Por lo tanto no hay mejor ayuda ante un examen que “fijar” todo lo aprendido durmiendo lo suficiente la noche anterior.
La luz es otro factor importante: Nuestro cerebro está programado para pensar cuando la luz es intensa, y bajar el ritmo cuando va anocheciendo. Así que cuanta menos luz tengamos alrededor desde un rato antes de acostarnos, tanto mejor.
Pero normalmente los adolescentes tienen su feudo en su habitación. Están rodeados de todo tipo de dispositivos electrónicos que emiten luz, aparte de ondas electromagnéticas nocivas, especialmente para sus cerebros en formación. Es muy atractivo estar en la intimidad chateando hasta las tantas, en el PC o whatsapp. Pero esta costumbre, que se ha generalizado ya incluso en preadolescentes, es incompatible con un hábito de sueño saludable.
Las condiciones en que duermen nuestros hijos son al menos tan importantes para su salud como su alimentación o la gestión de su tiempo libre. Por lo tanto, pensemos si no es demasiado arriesgado dejarlas exclusivamente en sus manos.