Escrito por Isabel Rubio el 27 mayo 2011 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: El recién nacido, Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, General |

El estreñimiento es un motivo de consulta frecuente en pediatría y en todas las edades, aunque es alrededor del momento de quitar pañales (2-3 años) el pico de mayor frecuencia. Por ello iré trazando una guía de prevención y tratamiento. El estreñimiento es un síntoma por lo general benigno, que tiene fácil solución si se detecta a tiempo, pero se estima que en un tercio de los casos se cronifica. En un 95 % de los casos es “funcional” y sólo un 5-10 % está producido por causas orgánicas (problemas neurológicos, hormonales, etc.)
Pero antes de hablar de estreñimiento empezaré por lo que consideramos el hábito intestinal normal.
Hábito intestinal en el recién nacido:
Una vez eliminado el meconio en las primeras 36 horas de vida, los recién nacidos pueden realizar desde 7-10 deposiciones diarias (sobre todo en los alimentados con lactancia materna) a una deposición cada 2-3-4 días. Por tanto no debe considerarse estreñido al recién nacido que hace una deposición cada varios días, siempre que las heces sean blandas. Habitualmente las heces suelen ser líquidas, semilíquidas o pastosas.
¿Y después?:
Al ir introduciendo otros alimentos en la dieta del lactante el ritmo intestinal varía y sobre los 6 meses puede hacer 1-2 deposiciones diarias. A partir de los 4 años es similar al adulto, variando entre 2-3 al día a unas 3 deposiciones semanales.
En cuanto al volúmen es difícil definir un rango de normalidad, estará en relación con la cantidad de alimento ingerido.
Quizás también te interese:
Estreñimiento “de los 2 años” (I)
Estreñimiento “de los 2 años” (II)
Escrito por Isabel Rubio el 13 enero 2011 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: El recién nacido, Enfermedades de la Infancia, General |

Con este nombre se conoce la deformidad craneal del lactante que aparece en la foto.
En los últimos años se ha incrementado el número de niños con esta deformidad, por lo que hemos recibido unas recomendaciones del Servicio de Neurocirugía Infantil para evitarlas y en las que insistimos en las consultas del Programa de Niño Sano. Este aumento de la frecuencia es debida a querer evitar la posición boca abajo en los lactantes por el temor a la “muerte súbita”. Lo explica muy bien el Dr. García Tornel en una entrada de su blog del pasado 4 de julio, “Dormido boca arriba, despierto boca abajo”.
En el niño los huesos craneales son muy blandos, sobre todo el primer año de vida, por tanto si el niño mantiene una misma posición de su cabeza presentará un aplanamiento craneal, no sólo en la zona de apoyo sino en la contralateral.
La deformidad craneal puede llegar a ser importante y verdaderamente antiestética.
Pasado el primer año, cualquier corrección de la deformidad, si fuera significativa, sería tributaria de intervención quirúrgica.
Por último os remito a la página del Programa de Salud Infantil. C. de Salud de Olaguibel donde encontraréis una información más detallada del tema.
Escrito por Isabel Rubio el 21 octubre 2010 dentro de Educación en Valores, Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: El recién nacido, Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, General, Hijos |

Quisiera hacer un repaso de las NECESIDADES INFANTILES, una guía lo más sencilla y pedagógica:
Como seres vivos tenemos unas necesidades físicas, biológicas, que son básicas: recibir comida en cantidad y calidad suficientes, descanso, estar protegido de los peligros que pueden amenazar nuestra integridad, cobijo… todo esto es evidente, por eso, como leía hace unos días en “Los buenos tratos a la infancia” de Jorge Barudy y Maryorie Dantagnan, un libro que os recomendaba días pasados, “el mundo adulto debería asumir la vergüenza de no haber podido garantizar a millones de niños en el mundo el mínimo necesario para garantizar este derecho a la vida”.
Pero sigamos con las necesidades infantiles: el niño tiene también unas necesidades asociadas al desarrollo psicosocial, es decir, necesidades afectivas, cognitivas, sociales y éticas. Veamos más despacio en qué consisten:
El niño tiene necesidad de lazos afectivos estables, incondicionales y continuos, así se vincula a sus padres, a su familia; el niño siente la vinculación como amor y felicidad, y desarrolla así un sentimiento de pertenencia: sabe que pertenece. Estos lazos afectivos estables suponen también cubrir la necesidad de estructura que tiene el niño desde que nace: estabilidad de personas que le cuidan, de espacios, horarios, de saciarle cuando tiene hambre o sed, facilitarle el sueño… más adelante necesidad de límites, de normas, de hábitos, porque el niño necesita saber qué va a pasar después, esto le genera seguridad y confianza. El niño necesita ser aceptado, debe recibir gestos y palabras que creen a su alrededor un verdadero espacio afectivo de aceptación, necesita ser importante para sus padres creándose vínculos de lealtad entre padres y niño.
El niño tiene necesidad de estímulo, más bien hambre de estímulos al igual que tiene hambre de alimentos. La mente humana para desarrollarse necesita estímulos sensoriales y le deben llegar de las personas de su entorno y así forma su propia estructura psíquica. En los primeros meses sobre todo, el niño necesita ser tocado, tomado, mirado, besado…es la forma que tiene de entrar en contacto con el mundo, por medio de sus sentidos.
Mas adelante será necesario estimular la curiosidad por lo que sucede a su alrededor con el fin de motivarle a explorar el mundo. A medida que el niño va creciendo, el hambre de estímulos se hace cada vez más simbólico y va dando paso al hambre de reconocimiento, que durará toda la vida; será necesario que los adultos importantes para el niño le refuercen, le manifiesten su alegría por los esfuerzos y logros que va realizando en la aventura de crecer.
Los niños tienen también unas necesidades sociales que serán satisfechas en la medida que los adultos faciliten su autonomía, apoyen sus capacidades y les animen a ser responsables, tanto en el ejercicio de sus derechos como en el cumplimiento de sus deberes.
Por último los niños tienen derecho a creer en valores que les hagan sentirse parte de su cultura, valores colectivos que les enseñen el respeto a la vida y a los derechos humanos de todos, que integren una ética que les haga responsables de sus actos.
Quizás también te interese:
Las primeras semanas de vida
La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida
Escrito por Isabel Rubio el 5 octubre 2010 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: El recién nacido, General |
Estamos en la Semana Mundial de Lactancia Materna 2010. Desde 1992, la Organización Mundial de la Salud y Unicef colocaron en la cuadragésima primera semana del año la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna y cuyo objetivo principal es animar a los hospitales y centros de salud a adoptar las prácticas que protejan, promuevan y apoyen la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento.
Aprovecho esta celebración para informaros acerca de enlaces de interés:
En primer lugar el Comité de Lactancia Materna de la AEP

En segundo lugar la Web de Lactancia Materna del Servicio de Pediatría del Hospital Marina Alta de Denia (Alicante)

En tercer lugar La Liga de la Leche, organización internacional no gubernamental sin ánimo de lucro, que ofrece información y apoyo a las madres que desean amamantar a sus hijos. Es miembro del Consejo de Organizaciones No-Gubernamentales de UNICEF y mantiene relaciones de trabajo con la Organización Mundial de la Salud. Es, además, miembro fundador de la Alianza Mundial a favor de la Lactancia Materna (World Alliance for Breastfeeding Action, WABA).

Y por último el enlace con una conferencia, con datos y curiosidades históricas, dada por el Dr. José María Paricio, Jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Marina Alta de Denia, el pasado dic. sobre Lactancia en SINA: Asociación de Apoyo a la Lactancia Materna y Crianza Consciente en Valencia.
Quizás también te interese:
Un banco de leche humana en nuestra Comunidad
Escrito por Isabel Rubio el 8 julio 2010 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: El recién nacido, Enfermedades de la Infancia, General |

Se celebra desde ayer en la Universidad de Valladolid el XXVII Congreso de la Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología (AELFA).
Una de las tres ponencias del Congreso es sobre la detección precoz de la sordera. Se va a debatir también sobre los distintos modelos de cribado para detectar la sordera que se aplican en las autonomías españolas.
El porcentaje de trastornos auditivos en la infancia está en torno a 1 o 1,5 por mil, la mayoría de causa genética.
Enrique Salesa, presidente de AELFA, insiste en la importancia de la detección precoz de la sordera en los niños, que actualmente se hace en España en los primeros meses de vida, de forma que a los tres meses el niño está valorado y a los seis se puede comenzar la rehabilitación. Son ya más de 150.000 casos estudiados en España.
El órgano del oído madura antes del parto aunque otras partes del sistema auditivo, como la cóclea y la interpretación de la señal por parte del cerebro, requieren una maduración y estimulación y es ahí dónde actuar en los primeros meses es fundamental. La estimulación precoz da los mejores resultados, con una percepción auditiva que puede estar entre el 70 y 80 por ciento de un niño normal.
El Congreso permitirá conocer además los avances en ese campo, como el nuevo audífono para bebés de entre cero a tres años.
También se hablará de las sorderas profesionales por excesiva exposición y el grave daño que supone en los más jóvenes un uso excesivo de los auriculares, el ruido de las discotecas o el nivel de la música que escuchan.
Quizás también te interese:
Detección precoz de la Hipoacusia
Hipoacusia en la edad infantil