Escrito por Isabel Rubio el 18 mayo 2013 dentro de Educación para la Salud: La Adolescencia, General, Hijos |

Hoy en el Suplemento de Salud del periódico Información, publicamos este artículo escrito con Mabel Mendoza, MIR de Pediatría del H.G.U. de Elche, que está haciendo la rotación en nuestro Centro de Salud.
Mi hijo va a cumplir cumplir 15 años. En breve finaliza su “edad pediátrica” y necesito que visite por última vez a su pediatra. Queremos un exámen de salud antes de ser derivado al médico de familia.
Esto es lo que piensan los padres cuando sus hijos llegan a los 15 años. La mayoría están preocupados, les asusta la idea de enfrentarse a diferentes temas y necesitan el apoyo del profesional que más conoce a sus hijos: el pediatra.
Y es justo en la adolescencia cuando empieza la transferencia de responsabilidades. Es la etapa para aprender a ser autosuficientes y saber que cada acción que tomen tendrá sus consecuencias. Pero el delegar responsabilidades, no es dejarlos hacer lo que quieran o dejarlos solos; delegar es todo un proceso que padres e hijos deberán construir paso a paso. Lo más importante en esta etapa será la comunicación y ser claros en el mensaje….. pero….y si mi hijo se equivoca?…. es preciso recordar que cometer errores es parte del aprendizaje, por eso insistimos en que el delegar es un proceso conjunto entre padres e hijos.
Relación pediatra-adolescente:
La entrevista clínica al adolescente requiere interés, tiempo y experiencia profesional. Lo ideal es una consulta programada. Es necesario repasar y ordenar la historia clínica dejándola preparada para la derivación al médico de familia, además de realizar un breve resumen de las patologías más importantes que se presentaron en la infancia o patologías crónicas que requieran un seguimiento por parte de su nuevo médico.
En esta última consulta se crea la necesidad de una despedida. Muchas veces el mismo pediatra lo ha acompañado desde su nacimiento, se ha creado un vínculo con él y su familia, por lo que este momento es el cierre de un ciclo. Pero antes de la despedida es preciso aprovechar este vínculo para reforzar diferentes temas.
Consejos del pediatra:
- No olvidar que lo primero y más valioso es la vida. Ha llegado la edad de responsabilizarse de los actos y de pensar antes de actuar. Evitar exponerse a situaciones que puedan poner en peligro su vida, la de sus amigos y familiares: subir a un coche con un conductor bebido, no usar el cinturón de seguridad, no llevar el casco en moto o en bici, no involucrarse en situaciones de violencia, no consumir sustancias que desconocen.
- Vida Saludable. A partir de ahora deberá asumir los cuidados de su salud, comer sano, dormir las horas que deben y hacer deporte con regularidad. Temas como el fumar o el consumo de alcohol ocuparán gran parte de la consulta. Sabemos que es en la adolescencia la etapa donde más se exponen a estos temas. Más que la prohibición lo ideal sería enfatizar en los efectos secundarios a corto y a largo plazo del consumo de estas sustancias, la posibilidad de adicción y sobre todo el aislamiento familiar y social que en ocasiones conlleva.
- Asumir un comportamiento sexual responsable. No exponerse a relaciones sin protección que puedan acarrear el contagio de enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados o situaciones de violencia sexual. Asumir un comportamiento sexual responsable va más allá de aspectos “médicos y éticos”. Es importante enfatizar en el adolescente que al intentar demorar el inicio de las relaciones sexuales permitirá que sea una decisión más madura, sin presiones y no influenciada por el entorno.
- Que se marquen un objetivo profesional. Recalcar sus cualidades y habilidades para buscar aquello en lo que saquen los mejor de ellos mismos. Centrarse en estudiar e iniciar un sueño profesional que requerirá de esfuerzo, dedicación y recompensas.
- Comunicación con los padres. Una de las tareas más importantes entre padres y adolescentes es mantener una comunicación abierta. Saber escuchar y expresarse de forma respetuosa incentivan de forma positiva la relación y evitan situaciones de riesgo en la adolescencia.
Por último es importante que el pediatra pregunte abiertamente si existe alguna situación que le genere preocupación o ansiedad. Y a su vez poder expresar que aunque ya no serán sus médicos tendrán permanentemente la puerta abierta para cualquier inquietud.
Escrito por Isabel Rubio el 23 abril 2013 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: El recién nacido, Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, General |

Después de este lento discurrir del blog motivado por el acompañamiento a mi madre en sus últimos días…su despedida…voy poco a poco retomando la normalidad…
Os hablaba el pasado marzo de un blog que viene a cubrir un vacío en la blogosfera pediátrica y es el de Pediatría y Nutrición Infantil del Dr. Isidro Vitoria, pediatra de la Unidad de Nutrición y Metabolopatías del Hospital «La Fe» de Valencia. Creo que es un lugar donde vamos a aprender mucho. Sus entradas son breves con mensajes claros y con enlaces para ampliar información.
En su última entrada: ¿Pescado frito….alimento saludable? enlaza con un artículo suyo, escrito junto al Dr. Dalmau y publicado este año 2013: Calidad de las grasas en la dieta y desarrollo infantil. En él “se revisan los conocimientos actuales sobre la calidad de los lípidos y sus requerimientos, así como la manera de conseguir aportes adecuados, tanto en niños y adolescentes como en recién nacidos.”
Se explica la importancia de la calidad de las grasas en la alimentación infantil y los pocos datos científicos que hay para hacer recomendaciones. Actualmente se sabe que además de la función energética de las grasas (función dependiente de la grasa total ingerida) “la calidad de la grasa influye en muchas otras funciones, que abarcan desde la prevención primaria de la aterosclerosis en niños y adolescentes, hasta la consecución de una óptima agudeza visual y un posible mejor desarrollo cognitivo en niños prematuros y recién nacidos.”
Realizan una serie de recomendaciones prácticas para niños y adolescentes:
• Aumentar el consumo de pescado, un mínimo de 3-4 veces por semana si es pescado blanco o 2 veces si es azul (en este caso se recomienda la ingesta de piezas pequeñas para evitar un posible consumo de metales pesados).
• Disminuir el consumo de embutidos.
• Utilizar aceites vegetales, especialmente de oliva.
• Eliminar la grasa visible de las carnes.
• Valorar en la población de riesgo (que presenta sobrepeso, obesidad, dislipemias) la utilización de lácteos semidesnatados o desnatados.
• Utilizar formas culinarias sencillas (hervidos, plancha, horno).
• Disminuir el consumo de mantequillas y margarinas hidrogenadas.
Estas recomendaciones, tal como se ha señalado, deben estar integradas dentro de unas recomendaciones dietéticas más amplias y un estilo de vida saludable (…).
Y por último éstas son las recomendaciones prácticas para el recién nacido:
La lactancia materna es la alimentación ideal para los recién nacidos. Con el fin de asegurar que la leche materna contenga concentraciones adecuadas de grasas recomiendan para la madre “una ingesta de pescado blanco más de 3 veces por semana, o de pescado azul de pequeño tamaño 2 veces por semana. También es recomendable la ingestión de aceite de oliva virgen por su contenido en AGM y antioxidantes, y evitar alimentos que contengan AG trans (mantequillas, margarinas hidrogenadas)”.
Para terminar este repaso recomiendo también la lectura de 2 entradas anteriores en las que os hablaba de grasas:
Las grasas en nuestra alimentación y Las grasas en nuestra alimentación: el aceite.
Escrito por Isabel Rubio el 4 marzo 2013 dentro de Educación para la Salud: El Lactante, Educación para la Salud: El recién nacido, Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, General |

Hace un par de meses recibía la información de una app sobre Nutrición Infantil para Iphone y Ipad avalada por la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Infantil, del Dr. Isidro Vitoria, pediatra del Hospital La Fe de Valencia.
Se trata de un video de casi 40 minutos de duración estructurado en 5 capítulos:
- Alimentación en el primer año de vida: lactancia materna, lactancia artificial y papillas.
- De 1 a 3 años: el problema de las texturas y el rechazo de alimentos nuevos.
- De 4 a 9 años: los buenos hábitos dietéticos y la variedad alimentaria.
- De 9 a 14 años: Los productos industriales, los lácteos, los menús equilibrados.
- El niño poco comedor: Cómo prevenir y cómo actuar.
- Verdades y mentiras en nutrición infantil.
He conocido también su blog: Pediatría y Nutrición Infantil, que lleva como subtítulo Recursos para padres. Creo que os va a ser de mucha utilidad, a mí me ha encantado: útil, claro y avalado por un pediatra especialista en Nutrición.
No creo que sea necesario, pero aclaro que no media ningún interés económico ni de otro tipo al dar esta información, me mueve el interés por divulgar un buen trabajo y en un área que hay poco bueno en la red. Creo que el código ético en estos tiempos hay que explicitarlo.
Escrito por Isabel Rubio el 6 febrero 2013 dentro de Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, General |

Estos días he visto a varios niños mayores que, tras un catarro, tenían la sensación de sordera y les aconsejé que realizaran la maniobra de Valsalva. Aunque lo hablamos en la consulta quedé en explicarlo de nuevo aquí.
Para empezar conviene repasar la anatomía del oído que puedes ver en Vías respiratorias altas, sobre todo para que veáis el esquema del oído.
La maniobra de Valsalva consiste en intentar echar el aire con fuerza (es decir: espiración forzada) cerrando boca y naríz y así aumentamos la presión en la trompa de Eustaquio, que es el canal que comunica la garganta con el oído medio.
¿Cómo hacerla?:
Tápate la nariz pinzándola con dos dedos y cierra la boca.
A continuación intenta echar con fuerza el aire, manteniendo cerrada boca y nariz, durante unos segundos.
Esta maniobra se aconseja en niños mayores y adultos cuando nos quedamos un poco sordos tras un catarro, porque ha quedado moco obstruyendo la trompa de Eustaquio y el oído medio, pero también se usa en el buceo y cuando subimos a un avión para evitar el dolor de oídos que se produce al variar la presión externa.
Habitualmente suele oirse ruido y después la sensación de que algo se ha “destapado” porque vuelves a oir mejor. Cuando haces la maniobra tras un catarro no siempre en la primera maniobra ocurre ésto, a veces hay que hacerla durante días hasta “despejar” la trompa de Eustaquio de moco.
Escrito por Isabel Rubio el 2 febrero 2013 dentro de Educación para la Salud: La Adolescencia, General |

Hoy en la colaboración en el Suplemento se Salud del periódico Información publico el siguiente artículo:
Me ha invitado la Asociación de Padres y Madres de un Instituto de Enseñanza Secundaria para hablar de hábitos saludables en la adolescencia, ¡cuánta tarea para tratar en algo más de una hora!.
¿Por dónde empezar?, lo primero que me sale es decirles que perdamos el miedo a la adolescencia, ¡qué mala prensa tiene!, no de ahora, desde siempre. Nosotros, ahora padres, hemos pasado por ella y para muchos de vosotros, no hace tanto tiempo. De acuerdo en que han cambiado muchas cosas, sociales y familiares, pero no olvidemos que estamos hablando de algo vivido y sabemos, además, que termina llegando la madurez y reconocemos los valores familiares.
Dicho ésto, no puedo entrar a hablar de hábitos saludables saltándome lo primero: el amor a la vida. Sí, inculcarles el amor a la vida. Y me explico: tengo que detenerme en las causas de mortalidad de nuestros jóvenes, porque la primera causa son los accidentes, ahí están las estadísticas: el 61% de los niños de entre 10 y 19 años que mueren, fallecen a consecuencia de una lesión no intencionada, la inmensa mayoría por accidentes de tráfico, seguida a mucha distancia por ahogamientos. Es una de las tasas de mortalidad más altas de Europa. Pero hay otro dato importante: mientras la tasa de mortalidad en los menores de 10 años ha caído en casi un 90%, por el efecto de las vacunaciones y tratamientos contra las enfermedades infecciosas, hay un aumento de mortalidad en los adolescentes: accidentes, suicidios y violencia. Estos datos de la Organización Mundial de la Salud deben obligar a los países a diseñar estrategias, políticas de salud que frenen estas tres causas de mortalidad prevenible.
Y a nosotros, como padres, ¿qué nos toca?, pues mucho, porque somos la pieza clave en la prevención de conductas de riesgo, es una labor nuestra hablarles de la vida, dotarles de valores, principios éticos y morales, tolerancia, solidaridad… y también dotarles de responsabilidad y autoprotección porque, a partir de una determinada edad, dependerá de ellos que se pongan el casco de la moto o bici, que usen cinturón de seguridad, que se suban a un coche con un conductor bebido, que eviten situaciones de violencia… sí, inculcarles el amor a la vida, lo más preciado que tenemos.
Ahora podemos seguir hablando de hábitos saludables que, como en otros aspectos educativos, es necesario “currarnos” desde antes, podríamos decir que desde el nacimiento, pero es a lo largo de la etapa escolar cuando se van consolidando los hábitos.
Tras un recorrido hablando de alimentación, de la necesidad de llegar a esta etapa sin “malos rollos” con la comida, de mantener horarios y poner en la mesa una dieta mediterránea, que ellos se saltarán en su vida social comiendo en hamburgueserías pero sabiendo que el día a día está en casa, hablamos de deporte, de tiempo libre y la “obligación” de divertirse, del consumo de alcohol y otras drogas que están ahí, en su espacio “finde”, y que, nos guste o no, han de aprender a convivir con esa forma de diversión, reconociendo sus límites y sin riesgos sobreañadidos. Hablamos de sexualidad, de aprovechar cualquier situación que se nos presente para entrar en tema con nuestros hijos, no es sólo darles información y que sepan a qué se exponen en unas relaciones sexuales improvisadas, una educación en salud sexual se basa en la autoestima, el respeto, en valores, en la adquisición de habilidades de comunicación y negociación… en fin, terminamos hablando de nuevas tecnologías y es que aunque nuestros adolescentes sean “nativos digitales”, no podemos dejar que sean “huérfanos digitales”, debemos estar ahí. Como véis mucha tarea para una tarde.
Escrito por Isabel Rubio el 27 enero 2013 dentro de Educación para la Salud: La Adolescencia, Educación para la Salud: La Etapa Escolar, General, Hijos |

A través de la página web enFamilia de la Asociación Española de Pediatría veo que en octubre del 2012 se presentó la Guía de actuación contra el ciberacoso para padres y educadores, editada por el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO). Imprescindible su lectura si tenéis hijos en edad escolar o adolescentes, nuestros hijos son “nativos” digitales pero no pueden ser “huérfanos” digitales.